domingo, 20 de marzo de 2005


Que alguien venga y me arrebate esta desgana que se cuela por el filo de la puerta. Lo que sigue se conoce: una visita tras otra a la nevera, una conversación intrascendente con el perro o mirarse en el espejo intentando descubrir algo que indique qué está ocurriendo. El caso es que amontonando calcetines en los cajones ha saltado un poquito de flojera al cuello y se ha quedado adherida como una calcomanía de antihéroe derrotado que piensa que la cosa no va con él. Los días de desgana, lo que tienen es que pasan dejando una estela de miguitas de pan duro que te permita encontrar de nuevo el camino a la casita del bosque.

Publicado por Puzzle a las 6:11
Etiquetas:

 

3 desvaríos:

frank dijo...

Días conocidos por todos.
Son los días en que algún órgano de nuestra anatomía pregunta ¿Por qué?... y no sabemos la respuesta.

Paitoca dijo...

Días sin ganas, hasta de hacer nada...desde Chile alguien que también esta sin ganas.
Pame.

Puzzle dijo...

Normalmente a mí la desgana me viene de la desilusión, la decepción o las malas sorpresas. Siempre fui un tipo lleno de ganas de hacer cosas, pero mira tú por donde que a veces pasa algo que te las quita. Pero eso se pasa y pronto volvemos a la carga.

Gracias Doc y Pame por los comentarios.

 
>