sábado, 12 de febrero de 2005



  1. Contrate un servicio de Taxi hasta Schiphol. Le resultará más barato que un taxi convencional y el precio es fijo. Eso le permitirá además tomar buenas fotografías del paisaje para poder incluirlas en ese blog que hace días que no actualiza.
  2. Mantenga (en inglés) una conversación trivial con el taxista y de vez en cuando diríjase a sus compañeros para hacer más fotografías y alguna broma. Pida el ticket antes de bajar del taxi . De lo contrario , su empresa no le abonará el importe.
  3. Emociónese durante el trayecto.
  4. No se deje impresionar por la espectacular vista de la torre de control de Schiphol. Piense que a lo mejor está vacía y que en realidad todas las operaciones se realizan desde otro sitio menos atractivo y sugerente. En cualquier caso, haga fotos.
  5. No se haga el gracioso intentando facturar. Posiblemente eso no ayudará a que ignoren su exceso de equipaje y le cobrarán el doble.
  6. Relájese cuando sea cacheado. Puede que descubra nuevas sensaciones y rincones inexplorados de su anatomía.
  7. Siga haciendo fotos.
  8. Compre bombones belgas. Sus seres más queridos se lo agradecerán.
  9. Siendo que tiene que coger el tren de las 20:00, de manera invariable su vuelo se retrasará una hora. No se sorprenda.
  10. Aterrice en Barajas a las 19:10. Acceda a la terminal a las 19:25 y corra. Pregunte al personal cualificado si tiene que recoger el equipaje en la sala 5 ó en la 6. Le indicarán (como no podía ser de otra forma) la sala incorrecta. Vuelva a correr con todos sus compañeros hacia la cinta adecuada, sortee a la Guardia Civil y salude a esa hermana que acaba de llegar de Perú (y le está esperando para volver juntos a casa) con toda diligencia. No le dé oportunidad a que le devuelva el saludo.
  11. Pierda a un compañero de expedición y recupérelo, todo en el mismo tiempo. Tome la última maleta a las 19:32. Salga de nuevo corriendo, grite e intente coger uno cualquiera de los tres taxis que están en la puerta. Observe cómo se alejan sin usted ni el resto de componentes de la comitiva. Divise a lo lejos otros tres taxis e intercepte su trayectoria arrojando varias mochilas al suelo. Deje los carros de las maletas tirados de manera poco convencional y acceda al taxi con su hermana que acaba de llegar de Perú. Todo eso antes de que sean las 19:35. Sea claro y preciso a la hora de anunciar su destino y el tiempo del que dispone.
  12. Ahora la expedición consta de tres taxis (A, B y C). El conductor del taxi A afirmará que no llegarán a tiempo de tomar el tren de las 20. El conductor del taxi B no negará que el asunto es complicado. El conductor del taxi C (el que usted ocupa) asumirá el riesgo y le dará ciertas esperanzas (siempre y cuando el tráfico un sábado por la tarde sea el que se espera y no el que acostumbra).
  13. Baje del taxi a las 19:51. Dé muchas órdenes inconexas y no espere que nadie le entienda. Baje con todo el equipaje mientras no deja de gritar y de correr. La gente se apartará un tanto divertida. Intente no perder a su hermana.
  14. Pase el control de seguridad y explique que las esposas que lleva en la mochila fueron compradas en un festival erótico. Una vez aceptadas las aclaraciones, corra (tropezando de vez en cuando con toda suerte de obstáculos) hacia el andén. Lleve los billetes en la boca, alguien (amablemente) se encargará de comprobarlos a pesar de todo.
  15. Deje caer todas las maletas por la rampa de acceso al andén. Usted llegará antes y ese terrible dolor de hombro se verá aliviado por un instante. Recoja las maletas del suelo y suba al tren a las 19:59. Organice el equipaje una vez dentro y refrésquese. Repare en su hermana que ha vuelto de Perú y comiencen a hablar de sus asuntos.
  16. Celebre la aventura con sus compañeros y brinden. Haga fotos y recupere el aliento. Ahora posiblemente ya puede volver a hacer comentarios graciosos y bromear con la camarera.
  17. Haga como que lee la prensa y tómese otra copa.
  18. No deje de hacer fotos.
  19. Olvide los bombones belgas en el tren. Laméntelo profundamente.
  20. Abrace a sus familiares y amigos y déjese querer. Sea bienvenido. En días sucesivos, cuente su pequeña gran aventura y disfrute. No es necesario que le crean, usted y yo sabemos que realmente ocurrió.

Publicado por Puzzle a las 23:34
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1 desvaríos:

Antonio D. Pitarque dijo...

21. Comience el inevitable deber de despedirse uno por uno (casi) y de manera efusiva de los que han sido sus brodels durante 35 intensos dias.
22. Observe como el número de compañeros de aventura disminuye progresivamente.
23. Empiece a echar de menos ese largo bakkie koffie.

 
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