lunes, 11 de abril de 2005



Ella me dijo que tenía que terminar un trabajo, una memoria, yo que sé. Un asunto del despacho relacionado con la facultad y ese maldito decano que la trae de calle (por no hablar de esa manera tan extraña que tiene de observarla) . Total que la pobre se ha pegado dos semanas con la mirada perdida en la pantalla del portátil. A veces parecía una estatua y daba miedo. Creo que se ha estado alimentando a base de ganchitos , zumo de melocotón y zanahorias : algo que hiciera juego con el color de su silla naranja.

Esta tarde la he notado mucho más flaca que de costumbre y he creído entender entre balbuceos que ya ha terminado la memoria. Después de eso no ha vuelto a recordar nada, ni su nombre, ni mis manos, ni mi cuerpo. Nada...y se ha quedado sonriendo mientras acariciaba a la gata...

Publicado por Puzzle a las 20:35
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1 desvaríos:

Alicia dijo...

Seguro que ella olvidó tu nombre?. No será que se hizo la despistada para no querer compartir contigo su bolsa de ganchitos?.

 
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