martes, 5 de julio de 2005


(Ella tenía un don que no llegó a descubrir, cuando acababa el show era la reina del baile...)

Me gustan los cuentos de Violeta. En realidad me gustan muchas cosas de Violeta. Recuerdo que una de las primeras discusiones que tuvimos se originó porque me empeñé en pedirle (casi exigirle) que me contara su secreto, el gran secreto que hace que ella pueda escribir de esa manera tan bonita e intensa. Por supuesto, no me contó el secreto ni ningún otro, me puse impertinente -tal y como suelo hacer cuando no obtengo lo que quiero- , Violeta se levantó sin mirar atrás (ella nunca mira atrás) y salió del bar dejando a medias su consumición y mi curiosidad. Y en esas que me quedé contemplando las tetas de aquellos cuadros que decoraban el lugar, todo el lugar, mitad pinturas mitad esculturas de madera, pensando en que esas tetas no eran ni podían ser o pertenecer a ningún modelo real y que de una forma o de otra, quien las hubiera creado tendría su propio gran secreto que permitía que todo lo que moldeaba o pintaba adquiriera aquella forma serena de unos pechos perfectos y casi de otro planeta, pechos que ciertamente el autor nunca vio y que, a pesar de eso, podía recrear de manera única como si tal cosa no hubiera ocurrido.

Siempre he sido un tipo curioso, incluso lo cotidiano me llama la atención como si de una lluvia de estrellas fugaces se tratara, ando buscando secretos, extrañas maniobras o trucos de ilusionista que permitan hacer algo de la mejor manera para perfeccionarme con ello. Sigo sin aprender o sin querer darme por enterado, porque conozco -lo confieso- la respuesta, la conozco desde hace tiempo: envidio lo que no tengo, lo que no se me dio por añadidura, busco secretos que expliquen lo inexplicable y pregunto impertinente acerca de cómo hace Violeta para escribir tan bonito cuando en realidad la respuesta está claramente escrita en algún lugar que no quiero reconocer o al que no quiero llegar, el lugar de los que por un motivo o por otro, nunca tendrán el don.

Publicado por Puzzle a las 13:48
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3 desvaríos:

Anónimo dijo...

Violeta como siempre, todo un carácter!. Aunque en una cosa no estoy de acuerdo, y es que creo que tú también tienes un don.

Un abrazo.

Charito Piedra dijo...

si que lo tienes, me gustaría criticarte y sacar puntilla a lo que cuentas pero no hay manera, a ver si el próximo escrito lo haces un poco peor y te saco algún defecto.... besitos

Rosa Silverio dijo...

Sólo me gustaría saber quien está detrás de Violeta, qué rostro, qué formas, qué nombre, qué timbre de voz, qué manera de reírse o de llorar....

Ro

 
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