sábado, 23 de abril de 2005


Quizás la hayan visto. El dragón de hoy tiene forma de mujer y lleva consigo una bolsa de libros y un kilo de borraja. Si se cruzan con ella , tengan cuidado, es peligrosa y va armada. Tira donde más duele. Basta con decir que las salas de urgencia de los hospitales están repletas de San Jorges con traumatismos craneoencefálicos y serios problemas para mantenerse en pie. Aunque las autoridades lo desmienten , no podrán ocultarlo durante mucho más tiempo. En la calle empieza a ser un clamor: han encontrado la prueba del delito (siete fardos de borraja) en un contenedor de la Plaza San Francisco.

En el Planeta Cierzo ya nadie quiere ser héroe, así que para el año que viene se abren las diligencias oportunas para santo patrón. Que los que estaban acaban de presentar la dimisión y con la prejubilación apenas les alcanza para tiritas.

Publicado por Puzzle a las 23:23
Etiquetas:

2 desvaríos  

viernes, 22 de abril de 2005



Por fin puedo poner la bala y el ojo en el mismo sitio. Ayer por la tarde nadie hubiera sido capaz de arrebatarme el niño que llevaba dentro, el que tiraba en monopatín de mí hacia el mundo y me guiaba por las calles queriéndolo ver todo. Para quien no conozca mi ciudad, basta decir que la crucé casi entera y me planté en la otra punta hasta que mis pies dijeron basta : más de 6 horas caminando y apuntando en todas direcciones.

Es milagroso y es magia.

Aunque a lo bueno uno se acostumbra pronto y conforme van pasando las horas te vas adaptando a tu nueva mirada, es extraño como a veces me descubro buscando las gafas antes de levantarme o el líquido de las lentillas porque piensas que ya es tarde y ya va siendo hora de darles un respiro. Las lentillas y las gafas ya no están, tan solo el monopatín.

Es cierto que mis ojos necesitarán de ciertos cuidados durante un tiempo, que no puedo salir a celebrarlo a garitos y bares, que tengo que descansar la vista y que no debería estar aquí escribiendo esto. No por el momento. Además , de noche, las luces tienen un misterioso halo alrededor que les confiere un aire de duendecillos verdes o amarillos según los miras. También esos duendes se irán , podré abrir los ojos debajo del agua sin comerme a nadie (aunque eso pueda resultar más que conveniente según con quién tropieces) y es posible que mi puntuación a los dardos mejore notablemente. Si fueran tan amables de gastar unos aplausos y algunos pañuelitos blancos para mis nuevos ojos que ya andan protestando y necesitan (por hoy) un poquito de descanso. No están acostumbrados a viajar en monopatín.

Publicado por Puzzle a las 12:45
Etiquetas:

2 desvaríos  

jueves, 21 de abril de 2005


Mentiría si dijera que no lloré con aquel sobrecito de azúcar. Quien me conoce sabe que soy tipo de lágrima fácil, sin llegar a extremos , pero fácil. No me sobran las lágrimas, así que cuando decido darlas intento ser generoso.

La doctora Fernández tiene (en parte) la culpa de tanta emotividad. Llevo 32 años (digo 32 porque no recuerdo verme sin gafas o sin lentes de contacto) viendo la vida recortada por los lados, a veces nublada o de malas maneras, perdiéndome cosas o detalles al alcance de los demás y que yo no era capaz de apreciar. Sabía que toda cuenta atrás tiene un antes y un después, un momento perdido que pertenece a lo que tenías y a lo que tendrás a partir de ahora. Todo el mundo sabe lo que pasa en la cuenta atrás de un beso, de un primer beso, todos los segundos apuntan al mismo instante y cuando por fin sucede, todo el tiempo se marcha alejándose del beso. El beso fue un fogonazo y el resto una sucesión de instantes que te acercan o te apartan de una boca.

Todo esto para decir que siempre habrá un antes y un después de mi nebulosa roja, la que me devolvió 32 años de miradas perdidas, de detalles que no sospechaba, de dibujos en las aceras o diminutas listas de ingredientes en el envoltorio de un helado. Sólo con mirar aquella nube de luz puedo ser capaz de tener cosas que nunca tuve. Por eso mentiría si dijera que no lloré, que no me emocioné la primera vez que veía el mundo detrás de mis flamantes gafas de sol, que no me tembló la voz cuando leí la fila de letras más canija de todas o repasando aquel sobrecito de azúcar , tan pequeño y tan poquita cosa.

Publicado por Puzzle a las 21:12
Etiquetas:

2 desvaríos  

miércoles, 20 de abril de 2005


Vayan despidiéndose de alguna mirada habitual y perdida, de aparatosas maniobras de ocupación por parte de objetos extraños en la retina, líquidos y botecitos asépticos con soluciones salinas de última generación, de levantarse de madrugada tanteando a oscuras la noche y propinando sin querer algún que otro puñetazo , de ojos como pelotas de tenis y conjuntivitis agudas que dan miedo imaginarlos (o enfrentarse a ellos) cubiertos de gelatina naranja. Despídanse también de recorrer con la vista un cuerpo desnudo pero borroso, de necesitar aproximaciones (en eso quizás una vez acostumbrados, lo consideren ventaja) exageradas o de tomar asiento en la primera fila de los cines o teatros. De atinar mal cuando no debieran.

Y quizás eso solo sea lo aparatoso o lo cotidiano. Son muchas más cosas para las que se necesitan una vida entera (o al menos la recorrida hasta ahora) para poder ser contadas. Tampoco puedo mentir, me explico: no dejo de hacerme bolita ante la idea de que todo va a cambiar y mucho, que la espada láser de la doctora Fernández es de estoque fino y certero y que mañana será coronada salvadora particular de tipos miopes de ciudad. No me hago a la idea, no señor.

Eso sí, no se aflijan , porque prometo buscar una vitrina bien iluminada para mi antigua mirada, una cajita de fieltro rojo y acolchadita por dentro con un cartelito que rece: “Gracias por los servicios prestados. No te olvidamos” .

Publicado por Puzzle a las 19:59
Etiquetas:

13 desvaríos  

martes, 19 de abril de 2005


La primera mirada cruzó la barra de aquel antro a la velocidad de la luz. Sin que diera tiempo a mucho más, en el segundo trayecto apenas dispuso de un mínimo instante para la vacilación, si bien se aprovechó de aquella fracción insignificante para expulsar el pequeño volumen de aire contenido en la respiración anterior y asegurarse de que el destinatario de todo ese destello de luz era él mismo. Nadie más puede asegurar si lo que ocurrió fue figurado o real, tal vez distorsionado por aquella visión de mujer que tomaba la forma de cubito de hielo o de gajo de limón según fuera iluminada. Lo realmente particular fue que nadie escuchó el estampido cuando quebraron la barrera del sonido.

Publicado por Puzzle a las 19:40
Etiquetas:

2 desvaríos  

lunes, 18 de abril de 2005


Puzzle refiere en su idioma de procedencia (inglés) a una pregunta o problema difícil de entender o responder; también a un problema o juego diseñado para testear el conocimiento, habilidad, paciencia o temperamento de una persona; además puede indicar un estado de desconcierto, confusión o mistificación. Como verbo, significa causar perplejidad, o hacer pensar intensa o profundamente.

Publicado por Puzzle a las 18:28
Etiquetas:

5 desvaríos  

domingo, 17 de abril de 2005


Quiero una banda como la de Quique González y no es que renuncie a la mía (que me encanta) sino que uno siempre envidia lo que no tiene , y yo no tengo la banda de Quique y él no tiene la mía, así que posiblemente Quique envidia otras bandas pero no renuncia a la suya que le encanta.

Le tenía muchas ganas al concierto de anoche, el asunto viene de lejos, desde que Alberto (La Ley) me habló mucho y bien del chico con cara de buen tío que lleva encima más peligro del que uno pensaría que tiene, que prende un cigarro entre canción y canción y que comanda con tablas y empaque (ya sea al piano o a la guitarra) a sus conserjes de noche. Luego romperá las cuerdas de la acústica a los cinco minutos o dedicará una lenta a esa estrella de rock que apura su vaso en un rincón de la barra. Pienso a ratos que si leyendo a Bukowsky nacen letras como “Salitre”, será cuestión de ir haciendo hueco en las estanterías (todos sabemos que el proceso no es exactamente ese, pero me gusta saber quién lee a quién y por dónde van los tiros) , aunque mi envidia no llega a tales extremos y finalmente uno se queda con lo que tiene, intentando disfrutar de lo que hacen los demás y queriendo aprender de las carencias y las querencias. Sin imitar.

Publicado por Puzzle a las 1:36
Etiquetas:

1 desvaríos  

sábado, 16 de abril de 2005


Un día normal es un día sin sobresaltos, sin nada reseñable en la agenda, con unos cuantos sucesos de menos en el periódico y un tiempito extra con el que no contabas para la siesta. Por supuesto , en un día normal no te toca la lotería, ni reaparece una antigua novia diciendo (que no pensando) que te echa de menos y que no estaría mal tomar un café a ver qué pasa, por los viejos tiempos, ya sabes. Y los viejos tiempos se quedan en eso, en viejos, y la antigua novia te olvida y se va con otro. Fin del capítulo treinta y pico de la Historia Universal. Lo más emocionante de un día normal es que te llegó una postal de aquella academia de bailes de salón en la que pediste información ni recuerdas cuándo ni para qué y un par de cartas del banco o de la compañía de teléfono que amablemente te recuerdan el estado de salud de tus finanzas. Rebuscando un poco más en el buzón encontraste (además) el boletín mensual de la Fnac, así que considérate un tipo con suerte. Tampoco llegan mensajes al móvil y recuerdas aquellos días de decenas de avisos a cualquier hora, bromeas y murmullas que ya nadie te quiere, se lo dices al perro que te mira con un enorme signo de interrogación sobre la cabeza. Ya no tienes “punch” , ni ganas de tenerlo. Los días normales no van a ningún sitio, ni pasan gloriosos a la memoria histórica de cada uno. Simplemente quedan para revisar maletas llenas de fotos y mirarse al espejo mientras juegas a las preguntas impertinentes.

Luego resulta que escuchas la puerta y el tintineo de llaves, como si ella fuera Campanilla anunciando su próxima aparición , que entra resoplando y que no tuvo un día normal porque el imbécil de siempre le secuestró la sonrisa. Deja caer la maleta o la mochila y te abraza en la puerta del saloncito mientras el perro hace piruetas de estrella de circo sobre la pista central al tiempo que el maestro de ceremonias da paso a la orquesta y los saltimbanquis.

Un día normal deja de serlo entre malabarismos y contorsiones que se despachan a gusto por el pasillo y la alcoba.

Publicado por Puzzle a las 14:36
Etiquetas:

3 desvaríos  

viernes, 15 de abril de 2005


Pongamos que te conozco, que de una manera o de otra ya habito en ti y tú en mi, llenando (pero no necesariamente sabiéndolo) espacios que no pueden ser ocupados de otra manera. Te has dado a conocer , nunca del todo, porque a ese punto no se llega ni con calzas y acostumbro a sobrevolar medio a ciegas –mi escasa visión nocturna no me permite grandes proezas- la pista de aterrizaje.

Advertir o intuir tu forma y tu piel resultan la misma cosa , sobre todo cuando te estiras de brazos y piernas a los pies del trampolín de almohadas y sábanas asustadas que conforman la estancia. Me falta aprenderte y explorarte sin ayuda de la cartografía aunque a veces necesite de todas las disciplinas. Prometo método y rigor.

Sin ir más lejos, creo que esta noche voy a repasar la lección. Aunque tenga que quedarme en vela y volar bajito.

Publicado por Puzzle a las 14:56
Etiquetas:

2 desvaríos  

jueves, 14 de abril de 2005


Que nadie piense que me olvidé hablar de cómo terminó el congreso de Almussafes. Pedro se llevó el primer premio y demostró lo que es capaz de hacer sobre un escenario. En situaciones así, yo prefiero quedarme en un plano más discreto, desmontando aparatos y escondiéndome de las felicitaciones y las risas fáciles, no sea que vayan a ser un poco traicioneras y nos alejen de la realidad. Los premios nunca fueron buenos medidores de nada , ni cuando se gana ni cuando se pierde y conviene tenerlo claro, sobre todo cuando las cosas van bien.

Y mejor no podían ir. Empiezo a contemplar toda la película desde fuera, con la parte que me corresponde , pero desde un perímetro más amplio. Todo sucede con rapidez y el vértigo se empieza a hacer hueco en la furgoneta. Tarde o temprano Pedro (ahora que no me escucha ni me lee) volará tan lejos que no será posible seguir su estela. Y eso me alegra.

Al final, el productor americano movió pieza, el doble de Pedro casi cobra el talón haciéndose pasar por él ante el jurado (que anécdota más grande, como para ser contada con detalle en una ocasión próxima) y Esther fue perseguida y cortejada por magos procedentes de todos los rincones. Muchas risas en el viaje de vuelta y un montón de proyectos que pintan bien. Pero que muy bien.

Publicado por Puzzle a las 0:45
Etiquetas:

1 desvaríos  

 
>