viernes, 9 de diciembre de 2005


Escribe de madrugada algunas líneas tristes, quizás para cuando lleguen tiempos mejores y pueda contemplar desde la distancia todo ese insomnio depositado milimétricamente sobre la colcha huérfana de brazos, lo hace seguramente para memorizar estas horas largas, largas como los dedos de un pianista búlgaro a punto de ejecutar una pieza, tan carentes -las horas- de calma y de razón. Escribe en este mismo instante, y esto es real, para no olvidar el sonido ronco de su corazón rompiéndose bajo el peso de una historia de amor, una historia importante y grande, que se apaga como un fuego pobre y pequeño. Escribe y sigue escribiendo, se desespera porque sabe que mientras escribe, en el mismo intervalo de tiempo, ella reposa abierta como una flor en otro cuerpo, un cuerpo nuevo.

Da vueltas sobre sí mismo en la cama, a ratos llora de rabia o de impotencia. "Por favor", ruega en voz alta que todo esto acabe, que no tenga que devorar más orfidales. Se levanta de nuevo, se vuelve a acostar. Añade algunas líneas. Piensa y desea que nada de la tristeza de esta noche, de todas las demás noches, sea inútil, que sirva para algo, que tenga sentido. Que toda esa desgana no sea en vano y deje de sentirse minúsculo. Pide, no sabe muy bien a quién, que regresen el apetito y las piruetas en la cama, que la risa se le escape de cualquier manera, como quien hace entrega de un regalo hermoso sin saberlo, que todo esto parezca, ojalá pronto, uno de esos viejos terrores nocturnos que solían desvelarle hace tanto tiempo y de los que nunca más se supo. Que mañana el dolor que cuelga de sus ojos agotados, se haya desplazado la ridícula distancia de un átomo. Que vuelva el sueño reparador y a ser quien era.

Publicado por Puzzle a las 5:02
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4 desvaríos:

Anónimo dijo...

que vuelva...

Claudia dijo...

en cualquier caso, que no deje de escribir, seguro que de todo ese dolor surgen cosas hermosas, que no deje de plasmar sobre el papel cada uno de sus desánimos, que no deje de ser como es, que no se deje perder, que no se hunda por ella, porque ella no lo merece, que no le desee rencor, pero que se olvide pronto, que esté listo cuanto antes para otras mujeres, porque de todas ellas, alguna merecerá un corazón tan hermoso.

Itzy dijo...

que vuelva la calma y el bienestar,la risa y la dicha a su vida y a su alma...

Meri dijo...

Ya sabes que la vida es de plastilina, a veces hace castillos y a veces pozos. Sólo tienes que sacar fuerza de flaqueza y derribar el foso que te tiene atrapado escondiéndote las alas. Y echar a volar.

 
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