miércoles, 25 de agosto de 2004


Ambigua y Contradictorio se encontraron tiempo después, intentando buscar un manojo de llaves. Ella se mostró esquiva pero cercana. El, se alejó protestando porque no estuvieran mas cerca. Arrasaron con todos los argumentos posibles y se rindieron.

Tomaron fuerzas de dónde no había y plantearon una tregua. Ambigua solo le podía ver como a un amigo pero se entregó como jamás nadie supo. Contradictorio prometió quedarse, pero al rato se desdijo. Se fue para siempre y prometió no volver. Pero volvió con la firme intención de no irse. Quiso cuidarla pero se mostró torpe e inmaduro.

Se alejaron y reaparecieron. Conocieron otros mundos y otros cuerpos. Se echaron de menos y se guardaron rencor. Desplegaron todo tipo de artimañas y se cuestionaron los últimos años. Se agotaron antes de reencontrarse.

Ambigua le pidió que se marchara con lágrimas en los ojos, y Contradictorio le prometió sinceridad aunque al poco tiempo, le mintió. Se cuidaron y se lastimaron. Ambigua, herida de muerte le lamió las heridas, antes que las suyas propias. Contradictorio se dejó cuidar aunque fingió no necesitarlo. Se empecinaron y no avanzaron. Desenterraron el hacha de guerra el mismo día en el que ella descubrió sus fantasmas. Contradictorio traiciono su confianza sin dejar de ser leal. Ambigua no volvió a creerle, aunque hubiera dado un mar de besos por hacerlo. Nunca volvieron a ir de la mano ni a caminar a la misma velocidad.

Naufragaron mil veces. Se rescataron mil y una. Sintieron rabia, miedo y sed. Náuseas y hastío. Desencantos. Desencuentros.

Ambigua se convenció de que la vida sería mil veces mejor sin Contradictorio, pero nadie le llenó de la misma forma. Contradictorio buscó en otros lugares, seguro de su mejor fortuna, pero nada le llenó de la misma forma. También entendieron que no había un lugar para ellos.

La última vez que se vieron se quitaron las caretas. Contradictorio actuó con lógica y coherencia. Se miró en los ojos de Ambigua y lloró ríos de lágrimas por todo el daño causado. Ambigua buscó el reflejo de lo que fueron y recordó lo que les unió. Entonces supo que era único y distinto a todo lo que nunca tuvieron. Contradictorio, por primera vez, fue valiente y vomitó todo el veneno. No distorsionaron nunca más la realidad. Se pidieron perdón y quisieron ser dignos el uno en la vida del otro. Merecerse o desaparecer.

Contradictorio se alejó, por primera vez, sin orgullos ni pataletas. Asumió lo perdido en el viaje y quiso creer que aprendería a querer de otro modo. Le fascinó el proyecto y en el camino encontró el manojo de llaves.

Ambigua cambió las cerraduras.

Publicado por Puzzle a las 7:30
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6 desvaríos:

Anónimo dijo...

Quizás algún día, Ambigua y Contradictorio se encuentran de frente, para poder recuperar todo lo que no supieron cuidar a tiempo. Me encantan los cuentos, pero éste además de hermoso, es algo triste. ¿ Es real?

Anónimo dijo...

¿Por qué cambió Ambigua las cerraduras? ¿ No queria que Contradictorio volviera a entrar en su vida?.

Puzzle dijo...

Ambigua se cansó de abrir y cerrar puertas. Como nunca llegó a entender qué era lo que fallaba, cambió las cerraduras. Quizás para que algún día alguien pudiera abrir nuevas ventanas.

Susana Aparicio dijo...

Precioso... me ha encantado.

Anónimo dijo...

Contradictorio se transformó en ventana, luego en puente, y finalmente se hizo un curso de cerrajero en CCC.

Desde mi ventana dijo...

Cerrada mi ventana por reformas:( Nunca puse una llave a mi ventana porque pensé que teniéndola siempre abierta entraría todo lo bueno... y en cambio sólo conseguí que todo lo bueno que había en mi saliera disparada por la ventana.

 
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