<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224</id><updated>2011-11-29T15:59:27.746+01:00</updated><category term='Rogelio Guedea'/><category term='Vicente Huidobro'/><category term='Cuentos'/><category term='Relatos'/><category term='El Desembarco'/><category term='Antología autores aragoneses'/><category term='Antonio Lobo Antunes'/><category term='Raymond Carver'/><category term='Alejandro Dolina'/><category term='José de la Colina'/><category term='Raúl Brasca'/><category term='Ramón Gómez de la Serna'/><category term='Casi relatos'/><category term='Desvaríos'/><category term='Instrucciones'/><category term='Poesía'/><category term='Novedades'/><category term='Marco Denevi'/><category term='Luis Britto García'/><category term='Relatos de otros'/><category term='Decálogo'/><category term='David Foster Wallace'/><category term='Julio Cortázar'/><category term='Juan José Arreola'/><category term='Pat Rizia'/><category term='Andrés Neuman'/><category term='Cecilia Varela'/><category term='José Leandro Urbina'/><category term='Cristina Peri Rossi'/><category term='Poemas de otros'/><category term='Mónica Calvo'/><category term='Enrique Anderson Imbert'/><category term='Roberto Bolaño'/><category term='Noticias'/><category term='Publicaciones'/><category term='Augusto Monterroso'/><category term='Cartas de amor'/><category term='Marcel Proust'/><category term='Hiperbreve'/><category term='Tentaciones El País'/><category term='Relatos con Banda Sonora'/><category term='Bolaño'/><category term='Alberto Omar Walls'/><title type='text'>Puzzle</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>371</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-5799155549012289458</id><published>2010-12-23T19:26:00.000+01:00</published><updated>2010-12-23T19:26:02.255+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hiperbreve'/><title type='text'>Aparición</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He dormido el resto de la noche sin desvelarme. Las pastillas que Clara me dio han cumplido su propósito. Sin embargo, no logro recordar ninguno de mis sueños. Mientras desayuno, busco en el prospecto los efectos secundarios. Clara, todavía con legañas en los ojos, me pregunta si he vuelto a soñar con aquella mujer, si todavía se me aparece desnuda en mitad de la noche. Le digo que no recuerdo nada, que no sé de qué mujer está hablando. Entonces, Clara sirve un poco más de zumo, mordisquea la esquina de una tostada y sonríe complacida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-5799155549012289458?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=5799155549012289458&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5799155549012289458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5799155549012289458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2010/12/aparicion.html' title='Aparición'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-4699689454935851145</id><published>2010-10-31T14:12:00.003+01:00</published><updated>2010-10-31T14:19:49.486+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Casi relatos'/><title type='text'>Nunca me muero en viernes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nunca me muero en viernes. El lunes ya comienzo a ponerme un poco nervioso. Cierro los asuntos más urgentes en la oficina. No querría dejarle a Villuendas la pila de papeles y los clientes más difíciles. Así que me quedo hasta las tantas y adelanto el trabajo de toda la semana. El martes le intento explicar a Carmen que no pienso volver con ella, que quiero a mi mujer y que no sé manejar dos historias a la vez. Me preocupo por Carmen pero no como a ella le gustaría. Carmen parece que no lo entiende, no acepta mi negativa semanal. Le gusta gimotear una disculpa entre sollozo y sollozo, pero luego insiste con lo de volver. El miércoles invito a desayunar a mi padre, él lo considera una buena costumbre, sorbe el chocolate a través del hueco vacío que tiene entre dos dientes. Me pregunta por mamá, si ella está bien, si se está viendo con otro hombre. Papá siempre se come tres churros y deja dos en el plato. Me pide prestado algo de dinero. Nos despedimos con un apretón de manos y una palmada en el hombro. Conforme avanza la semana, no puedo evitarlo, estoy pendiente del teléfono, por si aquella voz desconocida vuelve a llamar para decirme que moriré otro día que no sea viernes. Pero no, lo dijo bien claro, morirás en viernes. Y colgó. El jueves es el día de mamá. Quedamos para comer un menú de esos baratos. Ella siempre llega antes que yo. Me espera en la barra mientras se toma un carajillo. No ha terminado de recuperarse de la operación de rodilla y esta semana le dan los resultados. Para no preocuparla con lo de mi muerte le digo que el domingo iré a comer a casa y que llevaré el postre. El viernes madrugo sin necesidad de despertador. Llamo entre susurros a la oficina y digo que no me encuentro bien, que no me esperen. Marisa duerme, o hace como que duerme, a mi espalda. Me doy una buena ducha y me afeito despacio. Vuelvo a meterme en la cama. A Marisa le encantan los viernes porque dice que hacemos el amor como si fuésemos a desaparecer del planeta. No tomamos precauciones porque a mí me encantaría dejarla embarazada de nuestro primer hijo. Después de remolonear un poco, hago el desayuno y pongo una lavadora. Nos ponemos cómodos en el sofá y miramos las fotos de cuando éramos jóvenes. Observo a Marisa de reojo, mientras hace algún comentario de lo flacos que estábamos y la formidable mata de pelo que sobresalía de mi cabeza. Qué guapo estabas, me dice. Saco a pasear al perro y recojo el correo del buzón. Nunca sé a qué hora se muere los viernes. Imagino que será después de la siesta. Pero no me muero y el sábado y el domingo no puedo evitar sentirme engañado. Noto que me cambia el carácter. Será la próxima semana, pienso. Aquella voz dijo que sería en viernes. Y yo le creí. Nadie te llama para decirte que vas a morir en viernes y miente. El lunes comienzo a ponerme un poco nervioso y adelanto el trabajo de toda la semana en la oficina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-4699689454935851145?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=4699689454935851145&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4699689454935851145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4699689454935851145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2010/10/nunca-me-muero-en-viernes.html' title='Nunca me muero en viernes'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-9198865730115408984</id><published>2010-06-25T17:37:00.004+02:00</published><updated>2010-06-25T18:21:39.284+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Uñas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hombre que toma capuchinos en un café tranquilo mientras lee relatos de Cortázar o de Carver, y que ya lleva tres capuchinos con sus correspondientes tres aguas minerales, sonríe de vez en cuando ante alguna frase deliciosa que le llama la atención. “Qué cabrones” piensa, “qué cabrones”. También levanta la cabeza y mira a las mujeres del café tranquilo. Se pregunta si alguna de ellas podría ser la m-u-j-e-r —con todas las letras— que pondrá patas arriba su rutinaria vida. Piensa a su vez en lo hermosa que es la palabra mujer. Se recrea en esa palabra. La paladea. Se recrea en eso y en lo cabrones que eran Cortázar y Carver. Piensa en otros cabrones que escriben y que él nunca llegará a ser así de cabrón. Quien haya leído a Cortázar, Carver o Chéjov sabe a lo que se refiere el hombre que toma capuchinos. Sin duda se refiere a algo bueno, superlativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una rubia de mirada lánguida —y que se muerde las uñas— cruza el café de una punta a otra como un buen presagio. Sabe que está siendo contemplada por el hombre del capuchino que lee. Se siente incluso deseada aunque esto último es una apreciación muy particular y que no se fundamenta en nada. A veces, nuestro hombre (establezcamos por convenio llamarlo X) imagina cómo sería hacer el amor con las mujeres desconocidas con las que se cruza a diario. Lo imagina con detalle y de manera intensa. Luego olvida a esas mujeres. En general tiene una clara tendencia a olvidar las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo, recuerda con agrado a Laura. Una de las lecciones más importantes que aprendió de ella es la de cómo echar el azúcar al capuchino sin que se derrame por los bordes: haciendo primero un huequito con la cucharilla. Ese es el secreto. Después le viene a la cabeza Natalia, la camarera que dibujaba corazones de chocolate sobre la superficie cremosa del capuchino. Un día se intercambiaron el número de teléfono. Aunque él no quería nada con ella, reconocía sentirse halagado puesto que en cierta manera, nunca o casi nunca le ocurrían cosas de ese tipo. Le ocurrían a los demás, pero a él no. Con Natalia nunca imaginó cómo sería el asunto en la cama. Eso, según X, significaba algo, aunque no sabía muy bien el qué. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X siente en ese momento que no necesita nada más para estar bien. Así está todo bien, con un capuchino, un agua mineral y algunos libros de Cortázar o de Carver. Le gustan las tardes en cafés tranquilos, a ratos lee, a ratos mira a otras mujeres y anota algunas ideas en servilletas de papel. En ese momento piensa que son ideas estupendas pero poco después cambiará de idea. Satisfecho con su tarde y consigo mismo, se levanta, paga y sale del café tranquilo. La rubia de mirada lánguida que se muerde las uñas, cruza de nuevo el café de punta a punta, pero haciendo el recorrido de vuelta,  como si buscara algo o a alguien. Sea lo que sea aquello que busca ya no está. Entonces su mirada se vuelve mucho más lánguida. Tanto que se le quitan las ganas de todo y se  enciende un cigarro, justo ahora que se había prometido dejar de fumar y de comerse las uñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Julio 2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-9198865730115408984?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=9198865730115408984&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/9198865730115408984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/9198865730115408984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2010/06/unas.html' title='Uñas'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-7899915740206164295</id><published>2010-05-26T15:11:00.003+02:00</published><updated>2010-05-26T16:41:47.737+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Método japonés</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1365259756/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm2.static.flickr.com/1247/1365259756_a9b92b6137_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1365259756/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como quien descubre de pronto en la boca del estómago el regusto agrio de una ración extra de cuernos, aparece ante él la visión espectral de una certeza: es un perdedor. Una mala racha, que diría alguien, pero que él interpreta como el más absoluto de los fracasos. Un perdedor en toda la extensión de la palabra. Desde la “pe” hasta la “erre”. Las certezas conllevan ese tipo de argumentos inapelables: se le aparecen a uno de repente y ya no hay quien te quite la idea de la cabeza. Está convencido de eso y de la existencia de un método japonés para cada cosa —bien es sabido que los japoneses desarrollan métodos insospechados para todo: para pelar un huevo, por ejemplo, o masajear los testículos, que es casi lo mismo—. Precisamente ahora, en medio de esa gran explanada abandonada que es su certeza, contempla sin perder detalle el vidrio helado de la televisión por cable, mientras un oriental enjuto y sonriente explica el método japonés para doblar camisetas en un anuncio que se repite una y otra vez. Analiza bien los movimientos. Le sorprende la aparente facilidad con la que sucede todo, el japonés extiende la camiseta sobre la mesa, la acaricia un poco, como si quisiera prepararla para lo que viene a continuación, pinza con los dedos dos puntos invisibles de tela, cruza las manos en el aire y con un movimiento de prestidigitador, ¡zas!, la coloca de nuevo ante los espectadores, perfectamente doblada, como si acabara de sacarla de su precinto original. No hay fisuras ni pliegues que rompan la estética del conjunto. Toda la maniobra sucede en menos de cuatro segundos. El anuncio se repite esta vez a cámara lenta, desafiando la inteligencia de quien contempla el prodigio. Los subtítulos garantizan que cualquiera puede hacerlo en sus casas si le pone empeño al asunto. Pero él no. Él es un fracasado. Por eso lleva toda la tarde intentando doblar sus camisetas mientras sigue, al pie de la letra, las directrices del método japonés. En todas las ocasiones ha tenido que retocar algún pliegue o rehacerlo por completo. Ha perdido la cuenta. Considera que si no es capaz de doblar una camiseta según lo establecido por un método existente, es posible que no sea capaz de dar pie con bolo en nada. No en estos días rancios. No ahora, cuando hace justo una semana que ella se marchó con su monitor de fitness. Así que permanece sentado frente al canal de televisión por cable, mientras la desidia de los últimos días, le pellizca en el codo, le anima —insidiosa— a cambiar de emisora, no vaya a ser que en el siguiente bloque de anuncios, aparezca un tipo amarillo e igual de enjuto, que haya inventado el método japonés para dejar de estar jodido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Octubre 2007)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-7899915740206164295?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=7899915740206164295&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/7899915740206164295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/7899915740206164295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2010/05/metodo-japones.html' title='Método japonés'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm2.static.flickr.com/1247/1365259756_a9b92b6137_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-1037628708584299774</id><published>2010-02-25T11:31:00.002+01:00</published><updated>2010-02-25T11:32:22.406+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cartas de amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Los que se miran</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2301571721/" title="photo sharing"&gt;&lt;img alt="" src="http://farm3.static.flickr.com/2334/2301571721_7370701319_m.jpg" style="border-bottom: rgb(0,0,0) 1px solid; border-left: rgb(0,0,0) 1px solid; border-right: rgb(0,0,0) 1px solid; border-top: rgb(0,0,0) 1px solid;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2301571721/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero claro que sí. Claro que supe ver enseguida la ausencia de mirada en Laura justo a vuestro regreso de Santander. La no-mirada de Laura en cuanto bajó del tren. Cómo no verlo, aquel enorme vacío de agujero negro instalado en el fondo turbio de sus pupilas. Y de las tuyas, Nacho, que nos conocemos desde hace tiempo y sé que no mirar es tu manera de ensayar la estrategia del avestruz. Me pregunto si tampoco miras a Sandra cuando llegas a casa, posiblemente agotado, si ahora Laura y tú habéis conformado un extraño clan de los que sólo se miran entre sí pero a nadie más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El clan de los que se miran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sé cómo mira Laura, o mejor debería decir, cómo acostumbraba a mirar. Te sostiene la mirada como si fuera un florete en un lance de esgrima, la dócil contemplación de Laura, siempre con interrogantes de constelación antigua. Pero eso era antes, antes del congreso de Astronomía. Antes de Santander. En cualquier caso y para que no se me malinterprete, creo que lo justo aquí es agradecerte el cambio que se ha operado en ella. Veníamos de atravesar la peor de nuestras crisis, uno de esos pasadizos estelares que lo fagocitan todo en una relación y te dejan muerto de frío. Nos habíamos convertido en dos personajes anodinos que se reconocen por los pasillos pero que duermen gravitando en el extremo opuesto de la cama. En galaxias diferentes. Y que a veces, sólo a veces, hablan de cosas triviales o hacen el amor con acostumbrada desgana. Pero entonces Laura todavía me miraba, intentaba mandarme señales luminosas con su mirada terminada en punta, casi diría que me retaba, pero no pude ni supe descifrar su llamada de auxilio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, ahora ella se esmera tanto; es cierto que no mira, pero se esmera tanto, Nacho. Ahí fue cuando comencé a saber. En el cuidado que Laura pone para que no me percate de nada y, por encima de todo, en la ausencia de mirada. La sonrisa de Laura permanece, ha desarrollado incluso un modelo nuevo, una resplandeciente expresión de entusiasmo adolescente, esa sonrisa blanda que dibujamos cuando estamos a punto de ser descubiertos robando un paquete de chicles en el estanco o pasando un papelito arrugado por debajo de la mesa. Quizás sea la deliciosa manera de Laura de enfrentarse al remordimiento que significa descubrir que ahora nos necesita indefectiblemente a los dos. El efecto Macbeth en Laura, para quien entregarse ferozmente, es como lavarse las manos de culpa tras cometer un crimen, que si lo piensa mucho, le parece imperdonable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intenté ofenderme, te aseguro que lo intenté. Contigo primero, por haber dejado de mirarme antes que nadie, sincronizado con Laura en vuestra ausencia de muñequitos autómatas de factura suiza. No sabía qué era lo que habrías hecho esta vez para que tus ojos me dieran la espalda y enterraras la cabeza en la arena. Avestruz, más que avestruz. Cierto que lo intenté con ella después, pero cuando topé con la no-mirada de Laura fue que lo supe y, como una enorme carpa de circo desinflada, me sobrevino de inmediato la certeza de lo vuestro. Decía que intenté ofenderme, patalear, rebelarme contra algo de lo que, en cierta manera, yo también era responsable. Pero me gustaba esa sonrisa esquiva de universitaria recién salida del lavabo de chicos mientras se alisa la falda. Y quiero creer que ahora Laura vuelve a ser feliz. Se pone guapa para los dos, y mira Nacho, hacía tanto que Laura no se ponía guapa para mí, que tengo que reconocer que echaba en falta las cosquillas en el fondo del estómago, la electricidad de Laura, su mirada enfrentada a su mirada en el espejo mientras repasa el perfil de sus labios y prueba mil maneras de recogerse el pelo. Desde Santander no ha vuelto a mirarme. Tú tampoco Nacho. Y es raro, porque Laura ahora se esmera más en todo. Vuelve a ser cariñosa, a entregarse con la dulzura de siempre, no vayas a pensar que se ha alejado, al contrario, comenzó a acercarse después de Santander, quizás siguiendo unas instrucciones pactadas contigo, para que no me diera cuenta -imagino que le dirías- y eso también fue indicativo de algo, porque de la noche a la mañana Laura comenzó a oler distinto, más fresca, a perfume nuevo de jabón de jacinto, a abrazarme la espalda por sorpresa en el vestíbulo, a preguntarme qué tal había ido el día y buscarme a hurtadillas bajo la cúpula celeste de nuestras sábanas, aunque todo eso sin mirarme. Es inaudito estar dentro de Laura y que no me mire. Es como quien ama a un ciego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme ha ido pasando el tiempo, el amor de Laura crece con respecto a ti y disminuye con respecto a mí. Eso también es una evidencia que acepto mansamente. Yo sé que ella lo sobrelleva redoblando sus esfuerzos conmigo. De esa manera se siente menos culpable, pero lo cierto es que lo nuestro se está transformando en un amor microscópico que continua latiendo como un guisante mustio y cansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Envidio vuestra historia Nacho, que en el fondo es un poco mía. Vuestra historia de hotel céntrico, los encuentros de palacio de congresos, vuestra historia de amor francés o italiano o vienés vivido en la reserva. Vuestra historia de señales convenidas y besos clandestinos y la triste complicidad de unos ojos que sólo sirven para mirarse entre sí pero a nadie más. Lo demás son cabezas gachas y sonrisas destartaladas. Vuestra historia de montaña rusa o carrusel, y lo mío con Laura un simple amor desgastado de noria triste y velocidad inalterable, de pareja que se queda colgada en lo alto de la rueda, mirando el paisaje a lo lejos para no tener que hablar de lo que pasará allá abajo, cuando regresen a la rutina. La resignación puede ser a veces esta extraña felicidad compartida. La dicha de admirar los tobillos de Laura cuando se desliza fuera de la cama. Laura poniéndose guapa para los dos, regresando al hogar después de entregarse a ti para entregarse a mí y combatir su culpa de máscara de carnaval. Y vuestra historia detrás, como telón de fondo, en un continuo gesto de adiós proscrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagino que celebraréis algún aniversario cuando lo de Santander y tampoco tengo nada que objetar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, y si te sirve de algo, seguiré inventando reuniones de trabajo para que Laura pueda encontrarse contigo bajo el aire de una justificación nueva, continuaré persiguiendo discusiones tontas y sin sentido para arrojarla a tus brazos, en un viaje sin escalas. A veces creo que ella se da cuenta de eso, y percibo que está a punto de agradecérmelo con una mirada de estrella fugaz. Pero me equivoco. Ella no ha vuelto a mirarme desde Santander, así que no me hagas mucho caso, serán cosas mías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te vayas a preocupar ahora por nada. Yo no podría cansarme de Laura, no te haría esa putada, si eso sucediera, sería la caricatura de Laura recortada al trasluz la que ocuparía sin remedio tu lado de la almohada y ella lloraría –lo sé- más temprano que tarde, una fina lluvia de Perseidas por todos nosotros y nuestra extraña carambola a tres bandas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso sí Nacho, una cosa te digo, no vayas a cansarte de Laura, de lo contrario -y la conozco bien- Laura ya no sería Laura después de la siesta sino su sombra instalada en algún recoveco. Así que sobre todo, no te canses de Laura. No la dejes. No soy quién para decirte cómo tienes que manejar esto Nacho, pero no te canses de Laura. Persiste. Claro que yo recuperaría esa mirada suya que tanto me gusta y añoro, la de antes del congreso de Astronomía, la de los días repetidos e insulsos. Y entonces seríamos nosotros los que se miran. Y tú serías el tipo que sigue practicando la estrategia del avestruz, más que avestruz. Aunque estoy convencido que echaría de menos otras cosas. Quién sabe. Como la entrega de Laura y la abnegada dedicación cada vez que regresa de estar contigo. Si tú te cansas Nacho, Laura se abandonaría de nuevo y con ella a todos, y todos somos los tres, o los cuatro si contamos a la bendita de Sandra, que no se entera de nada, caeríamos de nuevo en los días tristes. Regresaríamos a la calma, a esa apatía laxa de tantos años de convivencia. Volveríamos a no reconocernos en los pasillos, a instalarnos en el otro extremo de la cama, cada uno en nuestra galaxia, y ya sólo sería posible localizar la posición de Laura vagando errática por la casa con ayuda de un astrolabio o un sextante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Marzo 2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-1037628708584299774?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=1037628708584299774&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1037628708584299774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1037628708584299774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2010/02/los-que-se-miran.html' title='Los que se miran'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2334/2301571721_7370701319_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-153867247594060301</id><published>2009-12-25T16:24:00.005+01:00</published><updated>2010-01-26T21:14:14.545+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Tradición familiar</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SzTapWLepGI/AAAAAAAACw8/bihrKhhLfZw/s1600-h/2342443368_96a59e7f63.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="1" src="http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SzTapWLepGI/AAAAAAAACw8/bihrKhhLfZw/s320/2342443368_96a59e7f63.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Habíamos hecho una porra a ver quién se moría antes de las uvas. Un año sin otro, alguien exhalaba el último suspiro por Navidad en alguna de las celebraciones familiares y aunque nadie parecía darse cuenta de las funestas estadísticas se mantenía la tradición pese a todo. Esta vez, el deceso se rifaba entre la tía Lala, el abuelo Anselmo y el nuevo novio de mamá, Germán, un cincuentón con tres infartos en su curriculum y no sé cuántas operaciones a corazón abierto. Cada uno de los hermanos hicimos nuestras apuestas en función de la manía que le teníamos a los candidatos y, todo hay que decirlo, si había o no herencia de por medio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la cabeza gacha, sorbíamos la sopa de pescado, mientras simulábamos que nos interesaba lo que daban en la tele. En realidad, no hacíamos otra cosa que mirar a la tía, al abuelo y al novio de mamá. Nos comunicábamos con gestos clandestinos bajo la mesa y un sofisticado sistema de guiños que habíamos depurado para la ocasión a lo largo todos estos años. La noche pintaba bien: tía Lala no tardó en atragantarse con un pedazo de solomillo. Enseguida hicimos un reparto mental de lo que nos tocaría a cada uno en caso de que se quedara seca sobre la guarnición. No es que nos cruzásemos de brazos mientras la tía se daba puñetazos contra el pecho (como si eso fuera a servir de algo) pero justo en el instante en el que nos disponíamos a intervenir, el abuelo, no sabemos si de la impresión, tuvo uno de sus ataques epilépticos y comenzó a temblar como un flan sobre el asiento. Las gemelas se miraron como si acabaran de resolver una ecuación muy complicada y se volvieron de inmediato hacia el novio de mamá. Estaban a la expectativa. Al fin y al cabo, esa noche, él era la tercera incógnita por despejar. En principio, Germán guardó la compostura e intentó infundir la calma entre los asistentes, dividiendo sus atenciones a partes iguales entre la tía Lala (cada vez más colorada) y el abuelo, que a esas alturas empezaba a echar espuma por la boca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en uno de esos anuncios de cava, lo recuerdo bien, cuando Germán se detuvo en seco en mitad de la maniobra de Heimlich, soltó a la tía Lala (más bien la dejó caer), se llevó la mano al bolsillo de la camisa y juró por todas las vírgenes conocidas. Nos pareció que Germán tenía que ser un tipo con mucha clase si le daba por echarse un pitillo mientras gestionaba la crisis múltiple que se había desencadenado en el salón. Cuando nos quisimos dar cuenta, dijo algo de un marcapasos de fabricación defectuosa y se desplomó sobre mamá.  En ese momento supimos que la noche iba a ser gloriosa. Al día siguiente, nuestra familia sería la protagonista de todos los titulares en los medios de comunicación y superaríamos, con creces, otras celebraciones pasadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los del 112, no me lo explico, llegaron de inmediato. Tres ambulancias, tres, para cada una de las emergencias. Quise fotografiar mentalmente la escena antes de salir de casa: la última imagen que recuerdo son los platos de cartón púrpura con las uvas preparadas de antemano sobre la mesita auxiliar. Pedimos taxis para toda la familia y cruzamos la ciudad con el entusiasmo de los que van a presenciar un lanzamiento espacial. Algo extraño sucedió aquella noche: era fin de año y el servicio de urgencias no estaba colapsado. Llegué a pensar que estábamos en otra ciudad de otro planeta, o que todo aquello era un sueño del que íbamos a despertar de inmediato. Nos repartimos entre los diferentes boxes y nos preparamos para responder con disciplina y buenas maneras las preguntas de los doctores. Contaríamos al detalle los antecedentes médicos de la tía Lala, relataríamos el arsenal de achaques del abuelo Anselmo, lo del marcapasos achacoso y tan amigo de las interferencias de Germán. Seríamos minuciosos en cada detalle de la narración. Nos despediríamos de nuestros seres queridos y recordaríamos para siempre la luz verdosa de la sala de espera, el sabor rancio del café de máquina, sus últimos aspavientos antes de entrar en cada una de las tres ambulancias. Reviviríamos esa fecha un año más tarde apesadumbrados pero enteros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresamos a casa  al mediodía con la decepción dibujada en nuestros rostros y la familia al completo. Sin ninguna baja. Los médicos nos habían atendido enseguida y resolvieron la situación (las tres situaciones) en cuestión de horas. A nuestro regreso, los platos de cartón púrpura nos esperaban sobre la mesita auxiliar. La comida de año nuevo fue extraña. Contemplábamos el informativo en silencio mientras despachábamos las sobras recalentadas de la noche anterior. Nos tomamos las uvas mientras veíamos la repetición de las campanadas en la televisión. Nadie se atragantó. Tía Lala, el abuelo Anselmo y Germán parecían disfrutar de la situación, yo diría incluso que se hacían gestos clandestinos bajo la mesa, como si entre ellos se estuvieran diciendo: que se jodan, que este año no se ha muerto nadie. Decidimos guardar el dinero acumulado en la porra para elevar la apuesta en el siguiente encuentro navideño. Tan sólo faltaría añadir nuevos nombres en la lista cuando llegara el momento.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", enero 2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-153867247594060301?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=153867247594060301&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/153867247594060301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/153867247594060301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/12/tradicion-familiar.html' title='Tradición familiar'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SzTapWLepGI/AAAAAAAACw8/bihrKhhLfZw/s72-c/2342443368_96a59e7f63.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-5128031832466588662</id><published>2009-10-05T22:26:00.003+02:00</published><updated>2009-10-06T23:11:34.579+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Casi relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>El chico no sabe</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SsuxUxB9huI/AAAAAAAACwU/Tb_xEEyHV5Y/s1600-h/2730944162_9364869d77.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SsuxUxB9huI/AAAAAAAACwU/Tb_xEEyHV5Y/s320/2730944162_9364869d77.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El chico que no sabe escribir historias, no sabe escribir historias. Escribe otras cosas, pero nada que ver con las historias. Escribe, por ejemplo, escenas,  y a lo mejor ni eso. Escribe (si es que algo así se puede escribir) acerca de estados de ánimo, de visiones muy concretas de las cosas o de personajes que, de vez en cuando, dejan algún tipo de poso. Escribe, pero nada que tenga que ver con historias. Cuando sale a la calle en busca de esas historias, los demás escritores le señalan con el dedo y se burlan de él: no sabes escribir historias, le dicen, no tienes ni idea. Y el chico que no sabe escribir historias baja la cabeza como dando a entender que sí, que lo sabe, que es consciente de ello y que no puede hacer otra cosa. Se lo hace mirar por un doctor especialista en patologías de escritores, que son unas cuantas, pero de momento a él sólo le han detectado la de no saber escribir historias. El doctor le dice que quizás, y sólo quizás, lo que tiene que hacer es asumir que lo suyo no son las historias, que posiblemente pueda dedicarse a otras empresas literarias menos ambiciosas, a escribir poesía en prosa o ensayo, por decir algo,  pero nada que tenga que ver con las historias. A la larga podría ser algo contraproducente  que deja secuelas.  Pero el chico que no sabe escribir historias quiere escribir historias, y el caso es que tiene ideas, ideas que le gustan y le parecen adecuadas para una historia, pero luego se queda mustio y no avanza en la trama. Los demás escritores se jactan de manejar con destreza el conflicto, el cambio (el puto conflicto, el puto cambio, piensa el chico que no sabe escribir historias), y además escriben historias realmente estupendas. El chico que no sabe escribir historias le pide al doctor que se lo explique con manzanas, quizás así sea capaz de entender algo que ve lejano como una nebulosa. Pero los doctores no explican las cosas con manzanas, se ayudan de radiografías o electrocardiogramas, pero no de manzanas.  Además, a todo esto hay que añadir que al chico que no sabe escribir historias, le dicen con cierta frecuencia que escribe bien, que una mujer por ejemplo, podría enamorarse de las cosas que él escribe porque si bien nunca nada de lo que mostramos a los demás es enteramente cierto, una mujer puede intuir el tipo de persona que escribe ciertas cosas y decidir, como una posibilidad más, enamorarse del chico aunque no sepa escribir historias. Eso, al chico que no sabe escribir historias, le toca un poco las narices, porque piensa que todo en este mundo es mentira y que los halagos son interesados o vacíos. Que nunca se puede conocer a nadie por lo que escribe. Y quizás ese es su conflicto, su puto conflicto, porque ahora se plantea dejar de escribir, o escribir de vez en cuando sólo cuando tenga alguna historia que lo sea, y no que parezca que lo sea. Piensa en abandonar las historias, en dejarlas atrás, huérfanas de alguien que las escriba, o mejor aún, libres para que alguien realmente preparado pueda darles forma. Pero él no, el no sabe escribir historias. Quizás todo pasa por comenzar de cero y rebajar sus pretensiones. El chico que no sabe escribir historias escucha con atención los consejos de la gente que aprecia sinceramente, le dicen cosas realmente coherentes, que tienen sentido, pero son palabras que no sirven, porque él tan solo espera quieto con esa sensación suya de barca a la deriva. Quiere creer que es cuestión de tiempo. Tampoco las tiene todas consigo si nadie se lo puede explicar de manera fácil, con manzanas, por ejemplo. Antes, los problemas complicados se resolvían con manzanas y todos tan contentos. Pero ahora, y mientras no se diga lo contrario, el chico que no sabe escribir historias, no encuentra la manera de aprender a escribir historias: ni siquiera la suya propia, y como no se le ocurre nada mejor, las deja abiertas o sin final o algo a medio camino entre lo uno y lo otro. Algo que es cualquier cosa, menos una historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © Snailbooty&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Octubre 2009)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-5128031832466588662?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=5128031832466588662&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5128031832466588662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5128031832466588662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/10/el-chico-no-sabe.html' title='El chico no sabe'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SsuxUxB9huI/AAAAAAAACwU/Tb_xEEyHV5Y/s72-c/2730944162_9364869d77.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-97114001001560595</id><published>2009-09-16T17:40:00.001+02:00</published><updated>2009-09-16T17:40:52.287+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>El domador de besos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1817593422/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2204/1817593422_644413d887_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1817593422/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;El domador de besos es conocido a este y al otro lado del mundo. Le dicen el Richard Faggioni de los besos. Bien es cierto que comenzó como domador de pulgas en algún  circo olvidado. Las pulgas le hacían más bien poco o ningún caso. Luego se pasó a los peces, por su pasividad, no por otra cosa. Pero tampoco se hacía con ellos. Así que cuando estaba a punto de abandonarlo todo y dedicarse a la venta de enciclopedias, se hizo domador de besos y fue entonces que alcanzó fama mundial. Cuando le preguntan en las entrevistas cómo fue que llegó a hacerse domador de besos, siempre contesta lo mismo: un beso es algo a mitad de camino entre una pulga y un pez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El domador de besos se gana bien la vida con su trabajo y comparte piso con un pez muy besucón que sobrevivió a la época de domador de peces. Envía los besos a cualquier lugar del mundo por mensajería postal, normalmente UPS o FedEx. Pongamos un ejemplo práctico: una mujer  solicita un ramillete de besos en la página web del domador de besos y puede disfrutar de innumerables ventajas como un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;blister&lt;/span&gt; de sonrojos de regalo, entrega inmediata y portes incluidos en el precio. A la hora de recibir el paquete de besos, lo único que tiene que hacer la destinataria es abrirlo como quien acude a una guateque. El resto se conoce, los besos del domador de besos le saltarán de inmediato a la frente, a las mejillas, al cuello, a los hombros, a la innegable excusa de unos omoplatos desnudos y perfectos, es posible que algún beso se cuele en lugares indebidos, hay besos con propensión a los escotes y la ropa interior, pero si una cosa tienen estos besos es que son obedientes y están garantizados por el domador de besos. Si los coge con las yemas de los dedos y los deposita suavemente en alguna zona más decorosa, por mucho que pataleen, los besos se comportarán como Dios manda, sin alzamientos. En caso -poco probable- de que el producto no sea de su agrado, el domador de besos le reembolsará el importe sin pedir explicación alguna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © Karto y yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Septiembre 2009)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-97114001001560595?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=97114001001560595&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/97114001001560595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/97114001001560595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/09/el-domador-de-besos.html' title='El domador de besos'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2204/1817593422_644413d887_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-5882378804533639929</id><published>2009-07-02T11:52:00.002+02:00</published><updated>2009-07-02T11:55:08.522+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Contradicciones</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SkyD7bwIkWI/AAAAAAAACv0/VeygpIflEeA/s1600-h/lolita.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 319px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SkyD7bwIkWI/AAAAAAAACv0/VeygpIflEeA/s320/lolita.jpg" border="1" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353799114121843042" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pascual es un pelma. Hasta aquí todos de acuerdo, el mundo está lleno de pelmas, y qué le vamos a hacer si resulta que Pascual es el único pelma del mundo que está casado con mi madre. Así que, oficialmente, yo soy la hijastra de un pelma. Carla es mi mejor amiga, nos contamos todo, no tenemos secretos. Ella sabe que no me gusta Pascual, creo que a mamá tampoco, pero así se siente menos sola, aunque a veces pone cara de estar en otro lado, como de seguir esperando que papá aparezca por la puerta con su sonrisa de sábado en una tarde de lunes, con mortadela de olivas para la cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ayer tengo un año más, dieciséis, y mamá dice que los días pasan empujándose unos a otros tan rápido que apenas te das cuenta. Pascual siempre está enfadado, no me gusta y no le gusto. Dice que cómo puede ser que lleve esa faldita tan corta, que las chicas estamos más guapas con la cara lavada (quizás por eso mamá tampoco se pinta para él) y que caramba con los tacones, que no son maneras esas de ir por la calle enseñando el ombligo, todo porque no entiende que un piercing que no se enseña con un poquito de descaro no sirve de nada. Él no sabe lo que es que no te miren los chicos. Ahora me miran y eso me gusta. Carla me regaló un tatuaje y Pascual dos semanas de castigo. Ella se hizo un diablito rojo en la cadera, yo un código de barras en el tobillo que a veces disimulo con pulseritas de nácar. Nos gusta ponernos guapas las noches de concierto en el parque, ahora que viene el buen tiempo se nos alegra la sangre y parece que la piel y la mirada nos brilla de otra manera. Al menos eso dice Carla. A Pascual le desespera mi ropa interior, dice que es demasiado pequeña y que un día de estos tendremos un disgusto. Qué sabrá él de disgustos si nunca está con nosotras. Pone la excusa del trabajo y cuando aparece por casa, se convierte en un periódico que gruñe desde el sofá. Pascual es el disgusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carla, como dije, es mi mejor amiga y nos contamos todo. Ella sabe que no me gusta Pascual y que no le gustan mis faldas, mi piercing y mi tatuaje, que no le agrada mi manera de andar —caramba con los tacones—, ni mi diminuta ropa interior. Lo cierto es que a Carla le extraña un poco la conducta de Pascual, porque según ella —y ella no miente nunca— Pascual es muy simpático y no deja de decirle lo guapa que está con esa falda tan pequeña y que tan bien le queda. El caso es que ahora le deben estar empezando a gustar los tatuajes porque se interesa mucho por el diablito rojo. Carla insiste en que Pascual es cariñoso y atento, pero a ella no le gusta Pascual, aunque le hace gracia ver cómo respira más fuerte si ella cruza las piernas. En ocasiones, Pascual le manosea las piernas y se pone como nervioso, es un poco raro, porque nunca acaricia a mamá, pero creo que a ella tampoco le hace mucha gracia la idea.&lt;br /&gt;Un día de estos, de la manera más tonta, le digo a Pascual que Carla le manda recuerdos y que muy amable por su parte, pero que ya no hace falta que la recoja por las tardes, a la salida de clase, que ahora tiene un novio motorista y forzudo que se encarga de acercarla a casa y acariciarle los muslos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-5882378804533639929?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=5882378804533639929&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5882378804533639929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5882378804533639929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/07/contradicciones.html' title='Contradicciones'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SkyD7bwIkWI/AAAAAAAACv0/VeygpIflEeA/s72-c/lolita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-187147450418830954</id><published>2009-06-23T15:14:00.003+02:00</published><updated>2009-06-24T15:31:11.810+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Metamorfosis</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SkIoPBEyB5I/AAAAAAAACvM/DgyGK50PjjA/s1600-h/361553561_35368f484a_o.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350883545721210770" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 251px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SkIoPBEyB5I/AAAAAAAACvM/DgyGK50PjjA/s320/361553561_35368f484a_o.jpg" border="1" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Cuando Gregoria Samsung se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertida en una oronda mariquita. Lejos de sentirse incómoda con su nuevo aspecto, decidió entregarse en cuerpo y lunares a todas las actividades que acostumbraba a mantener ocultas en su vida primigenia. Como ya era infiel a su marido, no tardó en mantener relaciones con un escarabajo de la patata. Hacían el amor a todas horas agitando los élitros de manera lasciva hasta que el peso de Gregoria reposaba sobre el del escarabajo (a ella siempre le gustó llevar la iniciativa). El sexo oral era inviable, debido al desagradable sabor que desprendía la mariquita, algo que terminó por resentir la relación y dejar al escarabajo con cara de yogur amargo. Gregoria probó con otros insectos: un gorgojo, una luciérnaga y un ciervo volante. Llegó a establecer una actividad sexual basada únicamente en la cópula que, por otra parte, podría inducirnos a pensar en una conducta promiscua. Como en esta vida —y en todas las vidas— lo que hacemos tiene consecuencias, existe una suerte de divinidad llamada tiempo que nos coloca al final en el lugar que verdaderamente nos corresponde. La vida de Gregoria se resolvió bruscamente cuando su marido (nervioso por la ausencia de su mujer en la casa) la aplastó con una chancleta de goma de la talla 42 sin saber —sin ser consciente— de que en ese instante estaba firmando su viudedad. Después se dio una larga ducha y se masturbó por primera vez en muchos años mientras el agua le corría mansamente por la espalda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-187147450418830954?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=187147450418830954&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/187147450418830954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/187147450418830954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/06/la-metamorfosis.html' title='Metamorfosis'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SkIoPBEyB5I/AAAAAAAACvM/DgyGK50PjjA/s72-c/361553561_35368f484a_o.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-1302253771006420474</id><published>2009-05-26T11:44:00.003+02:00</published><updated>2009-06-24T16:34:54.928+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Tropecista</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/Sh0N5glSMJI/AAAAAAAACtE/ehUbNGzoiVU/s1600-h/168289636_a0fa1e23dc_o.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 264px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/Sh0N5glSMJI/AAAAAAAACtE/ehUbNGzoiVU/s320/168289636_a0fa1e23dc_o.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340440014781296786" border="1" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/168289636/" title="photo sharing"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo era muchas cosas diferentes, vendía cosas a domicilio, representaba algunos papeles en un grupo de teatro local, aparcaba los coches del club social y acompañaba a mujeres desdentadas a las fiestas más decadentes de la ciudad. En una ocasión fui catapultado como hombre-bala en un circo de tres pistas. A ella la conocí haciendo malabares en Gran vía, se acercó y como susurrando mariposas me confesó tímidamente que era &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tropecista&lt;/span&gt;. Recuerdo perfectamente la cara de pez que dibujé en los escaparates, resultaba delicioso el detalle de cambiar una vocal por otra. Ella insistía en lo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tropecista&lt;/span&gt; y, decididamente, era lo que decía ser: tropezaba todo el tiempo. Salía a la calle y tropezaba con octogenarias despistadas, tomaba el ascensor y tropezaba con la puerta, se movía por la casa y tropezaba con las paredes y el somier, lo mismo tropezaba con antiguos amores poco procedentes y volvía a tropezar cuando cogía el autobús. Era un tropezar continuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me enamoré de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tropecista&lt;/span&gt; en cuanto dio el primer traspié con un bordillo y tuve que sujetarla fuerte para que no le pasara por encima un tranvía azul. Fuimos a parar a un charco y así sucedió que nos miramos de esa manera que tienen de mirarse los que acaban de dar juntos una pirueta imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salíamos a todas partes bien abrazados, tropezábamos juntos pero ella siempre con más gracia, había aprendido a caer como si fuera una patinadora olímpica y si lográbamos sortear un tropiezo, el siguiente era aún mayor. Caíamos juntos y eso nos hacía gracia. A veces me ayudaba en mi espectáculo callejero, me gustaba dejar caer al suelo mis mazas de malabarista para que ella las recogiera en un nuevo tropezón. Los aplausos aún eran mayores, no por burla sino por que nunca nadie ha tropezado con más dulzura que ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo afianzamos una relación que fuimos levantando delicadamente a base de tropiezos, ella caía y yo después, hacíamos el amor y caíamos, veíamos películas francesas y caíamos también, tropezábamos con la mesita de estar y con el vendedor de enciclopedias. Igualmente caíamos. Tuvimos que hacer algunas modificaciones en la casa para evitar accidentes mayores: colgamos los muebles del techo y reforzamos las paredes con algodón de azúcar. Aún no hemos terminado de acostumbrarnos, así que de tarde en tarde, cuando añoramos los tropiezos de antaño y nos viene el ataque de nostalgia, le pido desde abajo que suelte sus bracitos y que se deje caer desde la araña de cristal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Ilustración: © &lt;a href="http://www.isol-isol.com.ar/" target="_blank"&gt;Isol&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Junio 2009)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-1302253771006420474?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=1302253771006420474&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1302253771006420474'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1302253771006420474'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/05/tropecista.html' title='Tropecista'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/Sh0N5glSMJI/AAAAAAAACtE/ehUbNGzoiVU/s72-c/168289636_a0fa1e23dc_o.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-5884923790756739772</id><published>2009-05-11T11:41:00.009+02:00</published><updated>2009-05-27T10:53:31.415+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Brigada de los corazones rotos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/Sgfz1nYZbMI/AAAAAAAACsM/xDKvHmWu2sY/s1600-h/2231391078_e7fa33c771_o.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/Sgfz1nYZbMI/AAAAAAAACsM/xDKvHmWu2sY/s320/2231391078_e7fa33c771_o.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334500386073570498" border="1" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Connie Selleca mide la distancia al suelo desde el piso diez. Lo hace mientras sostiene que las relaciones —las amorosas en particular—  son como saltar a un vacío en el que finalmente terminas rompiéndote los huesos y el alma. Todo es cuestión de ver cuánto dura el trayecto hasta el impacto final. Lo compara con lanzarse desde un edificio, un edificio como el suyo, por ejemplo, de varias alturas: según la distancia, la relación acaba antes o después, pero siempre acaba. Mientras tanto, de lo que se disfruta es del dejarse llevar o caer, aunque luego todo es un mismo estallarse contra el suelo, un suelo que no es otra cosa que la propia realidad. Ella sostiene toda esa teoría porque sabe que le queda poco para el final, porque nunca le duró nada o nunca le duró bastante, porque se siente cómoda en esa idea de pérdida continua y, además o sobre todo, porque decidió comenzar otra relación con fecha de caducidad en busca de su gran héroe americano, ese que nunca encuentra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Connie Selleca hace una pausa, observa el movimiento de la ciudad desde su atalaya, medita bien las palabras que quiere emplear, arrastra el pensamiento primero, las palabras después, le cuenta todo ese asunto de las relaciones a Lucky Luke, que hace no tanto que se estrellaba por última vez —una de tantas— incluso con (o a causa de) la misma Connie Selleca, que ahora se siente extraña hablando con él del amor que siente por otro hombre, o que cree que siente por otro hombre, aunque le anima saber que puede hacerlo y que eso, de una manera o de otra, le ayuda aunque no le cura. Es más: le sirve el ejemplo de la historia vivida junto a Lucky Luke como muestra de un tiempo que pasa y aplaca las heridas. Lucky Luke escucha. Mantiene los ojos cerrados, el gesto grave, reconcentrado. Le importa el parecer de Connie Selleca y le entristece pensar que lleve razón. Le gusta pensar que todavía no es hora de perder la fe en la fórmula de dos, siendo que otros modelos de organización le convencen más bien poco. Atiende la explicación al tiempo que se imagina a sí mismo describiendo una trayectoria —no sabe si de tipo ascendente o descendente, ni la altura que sobrevuela en ese instante— aleatoria hacia alguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se interrumpe de manera brusca la reflexión de Lucky Luke cuando escucha el golpe seco, afuera, en la calle. No hace el gesto de salir a mirar porque descifra enseguida lo que ocurre, porque quizá se acomodó a los avisos y porque, además, intuye que enseguida comenzará a agolparse la gente alrededor, que no tardará en llegar la brigada del Servicio de Recogida de Corazones Rotos que el ayuntamiento pone en funcionamiento a comienzo de cada primavera, todo eso mientras se escuchan las primeras sirenas y el claxon de los que tienen prisa por llegar a la oficina. Intuye eso y otras cosas, como que abajo, seguramente, un agente se dispone a regular la circulación con la mirada perdida, clavada, en Connie Selleca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © Márcia Novais&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Mayo 2009)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-5884923790756739772?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=5884923790756739772&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5884923790756739772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5884923790756739772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/05/connie-selleca_11.html' title='Brigada de los corazones rotos'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/Sgfz1nYZbMI/AAAAAAAACsM/xDKvHmWu2sY/s72-c/2231391078_e7fa33c771_o.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-2312001675092745131</id><published>2009-04-03T14:19:00.000+02:00</published><updated>2009-04-28T13:38:58.784+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hiperbreve'/><title type='text'>Mirlo blanco</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SdHXFb_d9jI/AAAAAAAACqs/Pi2Tuaad5x0/s1600-h/church.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:1px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SdHXFb_d9jI/AAAAAAAACqs/Pi2Tuaad5x0/s320/church.jpg" border="1" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319269123314546226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La chica de la agencia me aseguró que, por fin, habían encontrado al candidato perfecto. Un auténtico mirlo blanco. Me citó a media noche, bajo la vieja iglesia. Se demoraba un poco, así que me entretuve canturreando su nombre. Wally, Wally, Wally... En cuanto en la agencia me susurraron aquellas cinco letras, supe que él sería el definitivo. Apareció en un Mustang sucio, pero aquella luz azulada de las noches memorables resaltaba su jersey a rayas. Tenía rostro de gárgola y las manos tras la espalda. Se sorprendió mucho cuando me dirigí hacia él por su nombre. Qué coño Wally, dijo, me llamo Freddy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © &lt;a href="http://www.myspace.com/pareeerica" target="_blank"&gt;Parée&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-2312001675092745131?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=2312001675092745131&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/2312001675092745131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/2312001675092745131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/03/mirlo-blanco.html' title='Mirlo blanco'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SdHXFb_d9jI/AAAAAAAACqs/Pi2Tuaad5x0/s72-c/church.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-1112025180055854880</id><published>2009-03-14T20:19:00.018+01:00</published><updated>2009-03-30T20:15:47.924+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hiperbreve'/><title type='text'>Canicas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SdCfYs0YPqI/AAAAAAAACqc/MDeQasOJCNk/s1600-h/canicas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SdCfYs0YPqI/AAAAAAAACqc/MDeQasOJCNk/s320/canicas.jpg" border="1" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318926406621085346" /&gt;&lt;/a&gt;A mí me gusta la señorita Amparo. Creo que a ella también le gusto un poco porque me rasca la cabeza cuando me levanto a preguntarle si puedo ir al baño. Voy mucho al baño porque así tengo que pedirle permiso. Los otros niños no saben que ella huele a pan de leche y a camposanto. Mañana me acercaré a su mesa y le regalaré mi colección de canicas. Entonces me rascará la cabeza y me dirá todas esas cosas bonitas. A mí me gusta mucho la señorita Amparo, mucho más que cualquier otra cosa, más que mis canicas y que arrancarles el rabo a las lagartijas. Yo creo que a ella también le gusto un poco, así que de aquí a unos días, le tiraré del pelo y esconderé su estuche de lapiceros dentro de mi caja de gusanos de seda. Que no crea que lo va a tener tan fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © &lt;a href="http://www.flickr.com/people/94177846@N00/" target="_blank"&gt;Snailbooty&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-1112025180055854880?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=1112025180055854880&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1112025180055854880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1112025180055854880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/03/mi-me-gusta-la-senorita-amparo.html' title='Canicas'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SdCfYs0YPqI/AAAAAAAACqc/MDeQasOJCNk/s72-c/canicas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-2270765252774343928</id><published>2009-03-09T08:37:00.000+01:00</published><updated>2009-03-21T16:27:26.674+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Varela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Novedades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Cuento dentro de cuento</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ya está aquí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pregunten en sus librerías, pregunten por un cuento que viaja dentro de un cuento, un libro ilustrado exquisitamente por &lt;a href="http://nubesrojas.blogspot.com/" target="_blank"&gt;Cecilia Varela&lt;/a&gt; (otro magnífico regalo: la amistad de Cecilia y trabajar con ella en este proyecto) y editado por &lt;a href="http://www.loguezediciones.com/index.php" target="_blank"&gt;Lóguez&lt;/a&gt;. Pregunten a la chica de la bufanda roja, pregunten por un cuento para todas las edades que forma parte de una colección con un nombre tan bonito como evocador: &lt;em&gt;Rosa y Manzana&lt;/em&gt;. Esperamos que os guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SbYYAW2K2-I/AAAAAAAACpM/SNdOMU2Yrxw/s1600-h/cubierta.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 315px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SbYYAW2K2-I/AAAAAAAACpM/SNdOMU2Yrxw/s320/cubierta.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311459204941929442" border="1" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;Te regalo un cuento para que lo lleves contigo, dobladito en el bolsillo o entre las páginas de un libro...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dossier del libro: &lt;a href="http://www.blablebli.com/docs/teregalouncuento.pdf" target="_blank"&gt;Te regalo un cuento.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;36 pgs. a todo color, en cartoné&lt;br /&gt;Formato: 16 x 16 cms&lt;br /&gt;ISBN: 978-84-96646-38-4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-2270765252774343928?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=2270765252774343928&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/2270765252774343928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/2270765252774343928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/03/te-regalo-un-cuento.html' title='Cuento dentro de cuento'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SbYYAW2K2-I/AAAAAAAACpM/SNdOMU2Yrxw/s72-c/cubierta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-5860870257695551931</id><published>2009-02-23T22:03:00.018+01:00</published><updated>2009-05-11T12:56:11.958+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Langostas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SaPkMMRCtsI/AAAAAAAACoc/KJV9mGxmHLM/s1600-h/Jenene+Chesbrough.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SaPkMMRCtsI/AAAAAAAACoc/KJV9mGxmHLM/s320/Jenene+Chesbrough.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306335684074845890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Robster es poco propenso a las etiquetas. En general, le fastidian bastante. Las etiquetas que suelen colgar con mayor frecuencia en la solapa de Robster son enamoradizo y blando. Como si las dos cosas fueran unidas. Enamoradizo, dicen, vamos hombre. La gente qué sabrá. Robster considera que todos los pensamientos relacionados con etiquetas que pueda expulsar de su cabeza, bien expulsados estarán. Si lo único que intenta Robster es rehacerse plácidamente en una terraza de Niza. Considerando que Niza es un buen punto de partida para sobreponerse de lo que sea, podríamos decir que a Robster tampoco le va tan mal. Lo que sucede es que es un poco pejigoso. Es más, para no faltar a la verdad, a Robster no le van nada mal las cosas, pero tiene esa inapropiada tendencia a pensar que sí, que todo le va mal y que nada es lo mismo desde que aquella o esa otra chica ya no están en su vida. Enamoradizo Robster. Quizás por eso tararea qué triste es Venecia en una terraza de Niza. Intenta rehacerse al tiempo que despacha una ensalada Nicosia y un Bellet, ¡oh benditos vinos provenzales!, piensa Robster mientras contempla los prolegómenos de una batalla de langostas dentro del gran acuario que preside la terraza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las langostas son muy empecinadas y, sin embargo, nadie se dedica a etiquetarlas. Mira esa langosta, qué tozuda es. Mira esa otra, menudos ademanes de langosta prepotente. Si tuviese que decir algo inamovible de las langostas, algo que no se pueda retirar después, diría que son testarudas y empecinadas. Una langosta se empeña en pelear con otra en el acuario de la terraza. Chocan sus pinzas como corzos en celo. Dos corzos que ladran durante el cortejo. Esa langosta es feroz y enseguida gana terreno sobre su rival. Robster tampoco tiene muy claro qué es lo que sucede en el mundo de las langostas cuando una vence a la otra. Ambas están condenadas aunque eso es algo que ignoran. Las demás langostas contemplan la batalla desde un rincón del acuario. Como si con ellas no fuera la cosa. Configuran un arrecife perfecto. Qué manera de complicarse la vida, piensa Robster. Aparte de testarudas y empecinadas, saben abstraerse de su destino más inminente. Robster es capaz de imaginar el sonido de las pinzas chocando entre sí. Es un sonido de mandíbula rota o de alma a punto de quebrarse contra el pavimento. Enamoradizo, dicen. Serán cabrones. Ellos qué sabrán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un camarero muy francés, muy de costa azul, captura las dos langostas luchadoras con un rastrillo metálico. Ahí se acaba la pelea, concluye Robster. Pero las langostas siguen agitando arriba y abajo sus pinzas en el aire, quizás porque consideran que no han dicho la última palabra. Si es lo que dice Robster. Son empecinadas de narices estas langostas francesas. Lo piensa convencido, mientras apura satisfecho un último trago de Bellet. Enamoradizo Robster. Qué manera más tonta de perder el tiempo etiquetando al personal. Él no es de esos. Robster no va diciendo de los provenzales que sólo piensan en jugar a la petanca, por ejemplo, o que sus mujeres han sido, son o serán infieles en algún momento de sus vidas por motivo doble: por francesas y por mujeres. Hay pocas cosas que desesperan de manera especial a Robster y lo de las etiquetas es una de ellas. Enseguida el resto de langostas se apelotonan en un rincón del acuario y comienzan a formar otra reyerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © &lt;a href="http://www.genene.org/" target="_blank"&gt;Jenene Chesbrouh&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Abril 2009)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-5860870257695551931?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=5860870257695551931&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5860870257695551931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5860870257695551931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/02/langostas.html' title='Langostas'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SaPkMMRCtsI/AAAAAAAACoc/KJV9mGxmHLM/s72-c/Jenene+Chesbrough.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-8400294791887166994</id><published>2009-02-15T23:41:00.008+01:00</published><updated>2009-02-24T00:48:07.227+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Pontiac</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SZias05MfkI/AAAAAAAACoE/hmUtKDVQVO0/s1600-h/163074383_08fea6128c.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 318px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SZias05MfkI/AAAAAAAACoE/hmUtKDVQVO0/s320/163074383_08fea6128c.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5303158656132218434" border="1" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Padre es un tipo con clase. Tiene problemas con el alcohol pero, al menos,  se enfrenta al asunto con clase. Es uno de esos tipos que únicamente beben malta en copa de balón. Sin hielo. El hielo estropea el malta. A Padre le falta un diente, uno de los dientes delanteros, de los de arriba. Imagino perfectamente cómo el malta atraviesa el espacio vacío que deja su diente, cómo siente el sabor en el fondo de la garganta, cómo le quema un poco más tarde la boca del estómago, ahí al lado de los problemas. Padre es un hombre triste que, al menos, bebe con clase. Una vez tuvo un Pontiac del color de las cerezas. Fue su momento de más clase. Conducía un Pontiac y bebía maltas caros. La puesta en escena de Padre cuando bebe malta es, más o menos, la misma. Agita con movimientos circulares su copa de balón, sin hielo, estudia el aroma, hace una pausa (la pausa típica de hombre bala antes de prender la mecha) y toma un trago suave. En ocasiones, para joder, Madre dice: “Eres igual que Padre”. Y claro, me jode, porque yo no sé muy bien a qué se refiere Madre cuando dice eso, pero me jode. Me jode mucho. Y yo no quiero tener nada que ver con eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, más de las que se pueden contar, Padre toma maltas en el bar de la esquina, con el resto de los chicos. Suelo contemplarlo desde fuera. Me quedo fuera, al otro lado del ventanal, preguntándome si debería entrar. Y ahí está él con su copa de balón y los chicos. Tantas veces que no entro a saludar. Y quizás debiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los días más extraños, entro en ese bar, sin implicarme mucho, ignoro a los chicos, hablo con Padre, en un tono aséptico le digo que tiene que cuidarse, que tiene que durarnos muchos años. Algún día no estará. Imagino que se irá antes que Madre. Y ese día habrá que preocuparse de los papeles de la mesita de noche y del tipo de entierro. Ese tipo de cosas. Presumiblemente,cuando eso ocurra, desearé haber entrado todos los días del mundo en el bar, haberle hecho compañía y ayudarle a olvidar que es un hombre triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre dice: “Eres como él”. Ella también es una mujer triste, herida, por eso se revuelve y habla de ese modo. En realidad, creo que los dos tienen motivos para ser lo que son. “Tu Padre se quedará solo”, dice Madre. “Por esto, por lo otro”. Y es cierto, ella también tiene lo suyo, y yo nunca sé que decir en esos momentos. Así que, de tarde en tarde, me repito que la próxima vez que vea a Padre agitando su copa de balón, entraré a ese bar para hacerle compañía un rato. Entonces, casi con toda seguridad, saludaré a los chicos, pediré otro malta como el suyo, en copa de balón, sin hielo, como debe ser y haré algún brindis estúpido, por que se cuide, diré, por los buenos tiempos, cuando teníamos el Pontiac del color de las cerezas, porque nuestras mujeres no se queden viudas o alguna tontería de ese estilo. Porque nos dure muchos años. Sobre todo brindaré por eso. Y en ese momento, sé que, lejos de ayudarle a olvidar, será cierto que estaré siendo un poco como él. Y Madre, sin saberlo, tendrá razón. Toda la razón del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Marzo 2009)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-8400294791887166994?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=8400294791887166994&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/8400294791887166994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/8400294791887166994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/02/pontiac.html' title='Pontiac'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SZias05MfkI/AAAAAAAACoE/hmUtKDVQVO0/s72-c/163074383_08fea6128c.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-539725378751183341</id><published>2009-01-17T02:14:00.009+01:00</published><updated>2009-02-26T17:22:16.803+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Varela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Publicaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Novedades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Próximamente...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta va a ser la cubierta definitiva de "Te regalo un cuento". El libro asomará la cabecita en Marzo de este año y formará parte de la colección &lt;a href="http://www.loguezediciones.com/index.php?cPath=1" target="_blank"&gt;Rosa y Manzana&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://www.loguezediciones.com/%20" target="_blank"&gt;Lóguez Ediciones&lt;/a&gt;. Cecilia Varela ha hecho unas ilustraciones preciosas para el texto. Tenéis que verlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SabBmszR5uI/AAAAAAAACo0/OEcuQmgVuUQ/s1600-h/0Portada.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 221px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SabBmszR5uI/AAAAAAAACo0/OEcuQmgVuUQ/s400/0Portada.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5307142081508140770" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-539725378751183341?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='' href='http://antoncastro.blogia.com/2009/013103-jorge-gonzalvo-portada-de-un-cuento-infantil.php' length='0'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=539725378751183341&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/539725378751183341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/539725378751183341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/01/prximamente.html' title='Próximamente...'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SabBmszR5uI/AAAAAAAACo0/OEcuQmgVuUQ/s72-c/0Portada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-9181669552187895701</id><published>2009-01-06T02:17:00.007+01:00</published><updated>2009-02-24T00:48:30.414+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Absenta en la bañera</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/458939044/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/178/458939044_e91213c09b_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/458939044/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por aquel entonces, bebíamos casi cualquier cosa para entrar en calor, entre otros motivos porque nunca funcionaba la estufa del dichoso ático sin ascensor. Bebíamos, además, para mofarnos de algunas corrientes literarias cursis que hablaban de trincarse la vida a sorbos grandes o pequeños. Esas tonterías, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;you know&lt;/span&gt;. Queríamos ser notables, destacar entre tanta vulgaridad acumulada en los despachos de catedráticos infames, queríamos ser metafóricos, tomar decisiones gratis. Lo mismo nos daba. Follábamos en la bañera después de practicar el ritual de la absenta: ella se colocaba el terrón de azúcar entre las piernas y lo demás se daba por añadidura. Leíamos a poetas urbanos de lamentable factura, feos, gordos y miopes, paladines tristes que nunca se afeitan y pinchan discos en garitos alternativos. Ella presumía de tetas y de tener un amigo que reunía esas características -quería ser su musa, eso es lo que ella quería-, un tipo, en definitiva, que escribía cosas tan horribles como las que yo le dejaba a traición en el cajón de las bragas. Enseguida dejó de incomodarle la presencia de mi cepillo rojo en el cuarto de baño y tuvimos una buena temporada, una buena racha que no duró más de tres días. No sabría decir cómo, pero un miércoles por la tarde, se mostró tan impertinente y tan hermosa a un tiempo, que no tuve más remedio que pasarla por la licuadora y bebérmela de un trago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-9181669552187895701?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=9181669552187895701&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/9181669552187895701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/9181669552187895701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2009/01/absenta-en-la-baera.html' title='Absenta en la bañera'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/178/458939044_e91213c09b_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-4380686544587367394</id><published>2008-12-16T23:08:00.000+01:00</published><updated>2008-12-21T13:53:34.606+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hiperbreve'/><title type='text'>La verdad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/3121511472/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3214/3121511472_2fc1a9da13_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/3121511472/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sé cómo tuve fuerzas para arrastrar el cuerpo y cubrir el agujero. Nate siempre había insistido en lo de cuidar de Maude y la niña. “Si algo me pasa: sea lo que sea” no dejaba de repetir. Y no podía decirle que no, tampoco que sí. Eso también es cierto. Me limitaba a escucharle con mirada grave entre trago y trago. Brindábamos por nosotros y por la familia, por la parte de mi vida que él envidiaba, por la parte de la suya que yo anhelaba y no quería reconocer -que no podía reconocer-, en definitiva, brindábamos por Maude. Ahí fue que tomé la decisión, al apurar el último    trago, manteniendo la mirada en el brindis, y creo que él también lo supo. En honor a la verdad, debo decir que, quizás porque era mi hermano mayor apenas ofreció resistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © &lt;a href="http://www.gotreadgo.com/" target="_blank"&gt;Tread&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-4380686544587367394?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=4380686544587367394&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4380686544587367394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4380686544587367394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/12/la-verdad.html' title='La verdad'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3214/3121511472_2fc1a9da13_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-4358247921629017000</id><published>2008-11-29T12:34:00.003+01:00</published><updated>2008-11-29T19:29:07.025+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hiperbreve'/><title type='text'>Cuando los gatos se marchen</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/3068080628/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3055/3068080628_b4550056c5_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/3068080628/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando los gatos del callejón se marchen, y la noche rompa en un quejido nuevo, los ratones harán una fiesta para celebrar que has vuelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-4358247921629017000?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=4358247921629017000&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4358247921629017000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4358247921629017000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/11/cuando-los-gatos-se-marchen_29.html' title='Cuando los gatos se marchen'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3055/3068080628_b4550056c5_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-7798347731590417433</id><published>2008-11-10T21:41:00.001+01:00</published><updated>2008-11-11T11:48:22.905+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hiperbreve'/><title type='text'>Curvas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/225551035/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/72/225551035_e1762bef85_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/225551035/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tantas curvas tenía y tan sinuosas todas, que no había manera alguna de acercarse a aquel cuerpo de hembra poderosa sin resbalar o caer malherido por cualquiera de sus pendientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-7798347731590417433?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=7798347731590417433&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/7798347731590417433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/7798347731590417433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/11/curvas.html' title='Curvas'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-2369124906979011666</id><published>2008-10-22T23:10:00.005+02:00</published><updated>2008-11-11T11:42:38.537+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Casi relatos'/><title type='text'>Circo</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/123054070/"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: #000000 1px solid; BORDER-TOP: #000000 1px solid; BORDER-LEFT: #000000 1px solid; BORDER-BOTTOM: #000000 1px solid" alt="" src="http://static.flickr.com/34/123054070_d59c69b710_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Levantábamos el circo todas las tardes en tu dormitorio: la carpa y la doble pista central, las sillitas plegables y el puesto de algodón de azúcar, justo entre tus muslos —en el repecho final— y tus caderas. Luego llegaban los payasos muertecitos de la risa, los malabaristas y el hombre bala, el más envidiado de todos porque era el único al que se le permitía acariciar tu colección de lunares. Luego nos contaba historias de cosmonautas perdidos en el final de tu espalda, que nos hacían romper en llanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu número favorito era apilar los sueños y trepar hasta lo más alto de un balancín que coronaba la carpa, siempre dispuesta a dar piruetas imposibles, a mantener el equilibrio allí donde nadie era capaz, jugándote el tipo sólo por una risa o una exclamación. De ese modo se sucedieron las funciones una tras otra hasta que, un día de amanecida, la niña que llevabas dentro se marchó para siempre con el hombre bala, dejando una estela de aplausos y de bocas abiertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-2369124906979011666?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=2369124906979011666&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/2369124906979011666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/2369124906979011666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/10/circo.html' title='Circo'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-6969516705258008171</id><published>2008-10-01T09:39:00.001+02:00</published><updated>2008-10-03T09:52:29.649+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Varela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Ella que espera</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/29315797/"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: #000000 0px solid; BORDER-TOP: #000000 0px solid; BORDER-LEFT: #000000 0px solid; BORDER-BOTTOM: #000000 0px solid" alt="" src="http://photos21.flickr.com/29315797_45c8ba2a9f_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sabría decir cómo llegó hasta arriba de la silla, pero le gusta estar bien lejos del suelo, para que los miedos no le coman los deditos de los pies. Por eso y porque la silla queda a la misma distancia del cielo, cuando en realidad el cielo no es otra cosa que el techo de la habitación decorado con estrellitas adhesivas, constelaciones enteras de estrellitas adhesivas que compra por catálogo y que suele poner, de vez en cuando, para tener dónde mirar cuando cae la noche. De todas las costumbres, la favorita siempre fue quedarse en la silla y esperar, esperar sin saber muy bien el qué, pero esperar, al fin y al cabo, hasta que le empiezan a doler las articulaciones y los pensamientos, y más tarde terminar encogida en la silla, llegando a la conclusión de que, a lo mejor, quién sabe, lo que espera queda al otro lado de la ventanita que hace de mirador de los sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En frente de ella, la ventanita queda alta, alta y lejos, lejos como el suelo, lejos como los miedos, apartada de su mundo como aquella constelación de estrellas adhesivas. Entonces el corazón de esponja se le escapa por debajo del vestido, encaramándose al dobladillo y saltando luego desde uno de los pliegues, para tomar impulso en las rodillas y dejarse caer, casi aterrizar, en el suelo y salir corriendo, sorteando los miedos, las hebras de pelo, el polvo. El caso es que ella quiere quedarse, se cuida de mantener intactos los deditos de los pies y, al mismo tiempo, el corazón a hurtadillas que sabe de fotosíntesis y de jardinería, toma la forma de semilla y se hace planta, con idea de llegar a ser enredadera, platanera o malvavisco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la silla ella se pregunta cómo hacer para llegar hasta arriba, día tras otro, divisa el corazón que crece, que escapa, que ahora es un corazón aventurero que mira la ventana, como quien mira una caseta de feria llena de premios, y el corazón que se despide con el ánimo decidido y que promete que, en cuanto encuentre una oficina de correo, manda una postalita y algunas de líneas contando cómo es la vida allá afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ilustración: © Cecilia Varela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-6969516705258008171?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=6969516705258008171&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/6969516705258008171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/6969516705258008171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/10/ella-que-espera.html' title='Ella que espera'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-3193710294459104891</id><published>2008-09-18T12:34:00.004+02:00</published><updated>2008-09-18T12:56:00.991+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instrucciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Instrucciones para lanzar chismes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2866953373/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3183/2866953373_0edfb63a9e_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2866953373/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es un hecho incontestable, casi axiomático: el departamento de rumorología al que usted pertenece, y para el que ha sido contratado, nació para lanzar al mundo (como era de esperar, por encargo de nuestros clientes) hechos inciertos que podrían ser reales; sucesos que la gente desea o necesita que ocurran y que, por tanto, se sostienen sobre una base de verosimilitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan solo es necesario elegir a los protagonistas, por un lado, y el contenido del rumor, por el otro. En nuestra empresa disponemos de una base de datos con más de medio millón de chismes tipificados por su grado de impacto y el alcance máximo de la noticia: notables políticos que están a punto de salir del armario en lo más alto de su carrera y que frecuentan un garito llamado «La ostra azul»; Elvis ha sido visto por última vez en la terminal de un aeropuerto de segunda categoría; una nueva enfermedad que se transmite, de forma exclusiva, a través de la mirada en los burdeles del extrarradio; la lolita del quinto que se deja manosear en el ascensor a cambio de una bolsa de golosinas o ese domador de circo que decide quitarse la vida introduciendo para siempre la cabeza en las fauces de su caimán más indómito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siguiente paso es encontrar una fuente fidedigna que pueda autorizar la noticia y, por supuesto, una red de contactos que la distribuya en el menor tiempo posible. Desde el mismo instante en que suelte el rumor, empiece a medir el tiempo transcurrido, en horas, hasta que reciba una llamada solicitando confirmación de los hechos que acaba de propagar. Cuando eso ocurra, no afirme ni desmienta nada  y mantenga el tono de la conversación en el terreno más ambiguo posible. Sin ningún género de dudas, eso hará que la noticia gane credibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Establezca un criterio aleatorio a la hora de extender bulos menores relacionados con el motivo principal, ya sabe, una serie de subtramas que dependan de la trama nodriza y que la refuercen. Muéstrese como alguien que desprecia las habladurías. Hágase el ofendido, gesticule desairado mientras sostiene el auricular. Niegue con la cabeza. Carraspee, tosa. Finja incomodidad y perturbación. Pero seamos claros, actúe, actúe sin contemplaciones. Mime su rumor. Acúnelo incansable en su regazo. Asegúrese de reenviar media docena de correos electrónicos con datos confusos y sin contrastar. Nunca acepte remuneración alguna por acudir a un canal de televisión y responda a las preguntas más impertinentes de los periodistas con fingida desgana. Garantice su prestigio, su falso prestigio, como informador objetivo y serio, y alimente las diferentes vías de transmisión de su habladuría. Distorsione el rumor. Manipúlelo. Habrá hecho un buen trabajo siempre que consiga el efecto deseado en el menor tiempo posible, cuando a usted mismo, por ejemplo, no le quede más remedio que reconocer que comienza a creerse su propia mentira; cuando haya olvidado cómo empezó todo. Entonces sí, entonces despréndase para siempre de su chisme, como quien se despide de un cachorro que ya no necesita ser amamantado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Octubre 2008)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © Adrian Boliston&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-3193710294459104891?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=3193710294459104891&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/3193710294459104891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/3193710294459104891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/09/instrucciones-para-lanzar-chismes.html' title='Instrucciones para lanzar chismes'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3183/2866953373_0edfb63a9e_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-7404861566512382653</id><published>2008-09-15T09:05:00.010+02:00</published><updated>2008-09-15T10:13:59.727+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='David Foster Wallace'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos de otros'/><title type='text'>El diablo es un hombre ocupado</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2859201998/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3045/2859201998_18535b6c88_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2859201998/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(A continuación, un texto de David Foster Wallace, un tipo que escribía estupendamente y que decidió colgarse del pescuezo el pasado domingo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando encontraba algo que estaba nuevo o cuando limpiaba el cobertizo de las máquinas o la bodega a menudo papá descubría que tenía algún trasto que ya no quería y del que tenía que librarse y como estaba muy lejos para llevarlo en la camioneta hasta el vertedero o a la tienda Goodwill del pueblo llamaba por teléfono para poner un anuncio en el Trading Post del pueblo para regalarlo a quien lo quisiera. Porquerías como un sofá, una nevera o una caña vieja. El anuncio decía: Es gratis ven y llévatelo. Y aun así siempre pasaba un tiempo desde que lo ponía hasta que alguien llamaba y el trasto se quedaba en el porche molestando a papá hasta que uno o dos tipos del pueblo llegaban por fin a casa para echarle un vistazo. Y resultaba que se mostraban desconfiados y ponían una cara impenetrable como si estuvieran jugando cartas y daban vueltas alrededor del trasto y lo tocaban con la punta del zapato y decían: Dónde lo has encontrado qué le pasa cómo es que tienes tantas ganas de librarte de él. Negaban con la cabeza y hablaban con su parienta y dudaban todo el tiempo y sacaban a papá de sus casillas porque lo único que él quería era regalar una caña vieja a cambio de nada y sacarla del porche y en cambio allí seguían robándole su tiempo y obligándole a dar más y más rodeos con aquella gente para convencerlos de que se la llevaran. Hasta que se cansó y entonces cada vez que quería librarse de algo lo que hacía era colocar un anuncio en el Trading Post y poner cualquier precio idiota que se inventaba sobre la marcha cuando hablaba por teléfono con el tío de Trading Post. Cualquier precio idiota que fuera prácticamente nada. Rastra Vieja Con Dientes Un Poco Oxidados $5, Sofá Cama JC Penny Verde y Amarillo $10 y rollos por el estilo. Y entonces pasó que llamaba la gente el primer día que el Trading Post publicaba el anuncio y se acercaban desde el pueblo y hasta venían de otros pueblos más lejanos donde también se recibía el Trading Post y aparcaban removiendo toda la grava y apenas miraban el trasto e intentaban que papá se quedara con los cinco dólares o los diez dólares como fuera antes de que alguien más se lo pudiera quedar y si era algo pesado como el sofá yo les ayudaba a cargarlo y se lo llevaban en un santiamén. Ponían una cara distinta, igual que sus mujeres en la camioneta, estaban contentos y sonrientes y cogían a la parienta por la cintura y se despedían de papá con la mano cuando se alejaban. Muertos de felicidad por haberse llevado una rastra vieja por prácticamente nada. Le pedí a papá que me explicara cuál era la moraleja de aquello y me dijo que debía ser que no se podía enseñar a cantar a un cerdo y luego me dijo que fuera a sacar la grava de la zanja con el rastrillo antes de que se le jodiera el desagüe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © Johnny Klemme&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-7404861566512382653?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=7404861566512382653&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/7404861566512382653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/7404861566512382653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/09/el-diablo-es-un-hombre-ocupado_15.html' title='El diablo es un hombre ocupado'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3045/2859201998_18535b6c88_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-4336670610912497131</id><published>2008-09-01T16:49:00.013+02:00</published><updated>2009-01-18T21:01:26.130+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>Jorge,  profe</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SXOKf-SFT7I/AAAAAAAACl4/aspjpDBtScM/s1600-h/edeblog-784707.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SXOKf-SFT7I/AAAAAAAACl4/aspjpDBtScM/s320/edeblog-784707.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5292726268989886386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En octubre empiezo una nueva aventura como profesor de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Guión audiovisual&lt;/span&gt;, por un lado, y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Redacción y estilo&lt;/span&gt;, por el otro. Será en la &lt;a href="http://www.escueladeescritores.com/zaragoza" target="_blank"&gt;Escuela de Escritores de Zaragoza&lt;/a&gt;, que dirige el poeta y novelista Julio Espinosa. Me alegra mucho que se me haya dado la oportunidad de poder compartir con otras personas tardes de lectura, de historias, de guiones, así como el hecho de contar con unos estupendos compañeros de trabajo: Julio Espinosa, Catalina Merino y Patricia Esteban Erlés. Ojalá nos veamos por allí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-4336670610912497131?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=4336670610912497131&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4336670610912497131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4336670610912497131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/09/jorge-profe.html' title='Jorge,  profe'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mwZGSEvu2B0/SXOKf-SFT7I/AAAAAAAACl4/aspjpDBtScM/s72-c/edeblog-784707.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-7503752373568876979</id><published>2008-08-23T23:14:00.001+02:00</published><updated>2008-08-24T14:32:56.467+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Para toda la vida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt; &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/378177570/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/127/378177570_d888ee9456_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/378177570/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que no saben el príncipe y la princesa es que, antes de darse el primer beso (aquel que rubricará definitivamente su amor), han sido condenados de por vida a un maleficio que —básicamente— se resume en que sus labios quedarán pegados para siempre una vez que se toquen. La autora intelectual del hechizo es el hada madrina, despechada ella porque tiene un "affair" con el Rey que a su vez le ha prometido abandonar a la Reina, aunque para algo así necesita tiempo y poder hacer las cosas del modo menos traumático, es decir: una vez que concluyan los festejos por el casamiento de los chicos. El hada, por otra parte, padece algún tipo de complejo de Medea —pero sin llegar exactamente a serlo— aunque bien es cierto que detesta la felicidad amorosa ajena. No hay nada que le joda más. En su currículo figura que posee un MBA en hechizos que quiere rentabilizar antes de cumplir los cincuenta y poder demostrar así sus habilidades gerenciales adquiridas. Cuando se plantea el posible maleficio, maneja todo tipo de alternativas: desde un vaporoso vestido envenenado a una corona ardiente que chamusque los delicados bucles dorados de la princesa, algo que sea un poco más imaginativo que lo de la transformación en rana. Finalmente decide que, de todos los embrujos, el más cruel sin duda es el de los hocicos sellados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el “puedes besar a la novia”, los labios de los príncipes se unen como deliciosos gajos de mandarina. Todos los presentes se dan codazos mientras comentan emocionados que nunca se ha visto un amor tan grande: mira tú cuánto se quieren que no quieren separarse. En un principio, la anécdota resulta encantadora y, por qué no decirlo, romántica e inesperada. Después, el asunto se complica en el momento en el que los belfos reales se van transformando poco a poco en dos ventosas adheridas que no quieren despegarse. El hada madrina le sostiene la mirada al Rey que se piensa lo peor, cosas del tipo “esta me quiere joder” o “ten cuidado Arturito que las hadas de este reino son todas unas retorcidas”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera noche después del casamiento es digna de recordarse como una de las más arrebatadas de todas las historias de amor que se conocen. La segunda ya empieza a ser penitencia y la tercera un suplicio. La princesa descubre que su amado padece de halitosis, algo que el futuro Rey había mantenido en secreto pensando que tal vez hallaría un remedio mágico para su aliento. El príncipe descubre una virulenta picazón en sus morros que se va extendiendo desde el nacimiento de la boca de la princesa hasta la comisura de sus propios labios. A ella no le queda más remedio que confesar que su vida antes del príncipe no era tan incólume y virginal como había dado a entender y que la picazón no es otra cosa que un herpes que adquirió no se sabe muy bien con quién porque fueron unos cuantos los que probaron la miel de sus labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es como se van sucediendo los acontecimientos en el reino. El Rey es despachado por la Reina que le pone los arcones en la calle porque alguien filtra la noticia de la doble vida del monarca. Los príncipes se pasan la vida adheridos, babeando reproches e insultos que derraman como una sopa amarga por las estancias de palacio. Reciben en audiencia pegados, duermen pegados intentando cerrar bien sus bocas para no contagiarse del hedor mutuo que desprenden. El príncipe no puede acudir a las batallas importantes porque lleva una princesa pegada a los morros y le viene un poco mal para matar a los insurrectos. Tampoco pueden darse festines pantagruélicos porque se atragantan. Y para qué decir nada de sexo oral o de la disolución del matrimonio. ¿Cómo romper algo que Dios ha unido para siempre a la altura de los morros?. El hada madrina presenta el maleficio como proyecto de tesis y se doctora en perversidad. La leyenda cuenta que viajó de reino en reino dando conferencias acerca de cómo ser mala malísima y cosechó innumerables éxitos y emolumentos allá donde fuera que estuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Marzo 2007)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-7503752373568876979?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=7503752373568876979&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/7503752373568876979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/7503752373568876979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/08/para-toda-la-vida.html' title='Para toda la vida'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/127/378177570_d888ee9456_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-1544687177215388373</id><published>2008-08-14T20:34:00.016+02:00</published><updated>2008-10-20T21:18:22.397+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Infección</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2789920892/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3258/2789920892_c6574aae7d_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La uña se había enquistado en el dedo gordo de la mano izquierda. Le dolía y le gustaba el dolor. Si es que acaso pueda decirse que existe un tipo de dolor agradable, que conviene padecer porque nos hace más fuertes o nos redime de algo. Pero vete tú a saber. A él le gustaba comparar la hinchazón del dedo con cosas más cotidianas: su relación con Ana, por ejemplo, y cómo se había ido deformando con los días. Las diferencias entre ellos se habían abultado al mismo ritmo que su dedo, que comenzaba a tener un aspecto repulsivo y verduzco en su extremo, como de estar a punto de reventar o de desprenderse de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le gustaba llevar las cosas a los extremos, que el vaso rebosara. Esperaba que el desencadenante para cada una de esas situaciones fuera totalmente inesperado. El no cogerle el teléfono a Ana, por decir algo, era el equivalente a dejar que su dedo infectado por una uña que había crecido mal, traspasando los límites que le correspondían, se hinchara cada vez más, germinando en él esa extraña sensación de placer que proporciona el dolor y el control que sobre ese dolor ejercemos a voluntad. Se iban espaciando las llamadas de Ana; los primeros días tras la última discusión fueron los más intensos, Ana insistía a todas horas, pero, con el tiempo, ella parecía entender que Collin quería distancia, espacio o lo que fuera que Collin quería dar a entender con su negativa a comunicarse con ella. Con su silencio sobreentendido, el silencio de algo que infecta y que se extiende entre los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ese era el tipo de pensamiento que alumbraba Collin en la media penumbra de su buhardilla, en la cual se refugiaba para leer o escribir, para redactar simulacros de cartas de despedida para Ana o, quizás, cartas definitivas que terminaba arrojando al cesto de los olvidos. La buhardilla con gato incorporado, el rincón a salvo desde el que contemplar la deformidad de su dedo, el terrible aspecto que le proporcionaba el absceso verdoso bajo la uña, visto desde la limitada perspectiva de un tragaluz que vomita, de tarde en tarde, un tímido chorro de luz que se despide al final de la jornada con una estudiada desgana. La misma desgana del gato que acepta la presencia de Collin mientras se deja acariciar el espinazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Collin y su vida plagada de carencias, y un dedo a punto de reventar de dolor, imaginando el líquido viscoso y verde que se derrama por su pulgar deforme y desproporcionado. Esto es el dolor, pensaría, únicamente esto, tanto acumular las cosas para llevarlas al extremo, para que en apenas un instante la infección escape por una fisura y el dolor remita y entonces no quede constancia de nada, del dolor, de la hinchazón, de la resistencia que uno pone a la cosas durante tanto tiempo para que, al final, termine cediendo en un instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El teléfono sonó rompiendo la quietud de la buhardilla. Collin no podía saber el tiempo que había transcurrido desde que había reventado su dedo con la cabeza de un alfiler. Tampoco necesitaba saberlo. Sabía que quien llamaba era Ana. Sabía que si atendía la llamada sería como reventarse el absceso con la punta de un objeto punzante y volver a caer en lo mismo, regresar a lo de siempre. Ahora sabía que podía mantener el dolor alojado en su interior el tiempo que deseara, que podía postergarlo a su antojo, manejarlo con pericia. Sabía eso y que Ana dejaría de llamar algún día, que se daría por vencida, que simplemente entendería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del tragaluz venían los reflejos de algunos automóviles que maniobraban cerca, en mitad de la noche. El teléfono siguió sonando media docena de veces. Ana, al otro lado, se sentiría quizás estúpida o servil, pero tarde o temprano se cansaría, sucedería algo dentro de ella, conocería a alguien que le devolviera las llamadas, pero estaba claro que algo tendría que ocurrir, una señal, algo, el detonante que hiciera que las cosas, definitivamente, apuntaran en otra dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © Giulio Volo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Noviembre 2008)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-1544687177215388373?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=1544687177215388373&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1544687177215388373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1544687177215388373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/08/infeccin.html' title='Infección'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3258/2789920892_c6574aae7d_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-5222164484510738880</id><published>2008-08-01T09:15:00.001+02:00</published><updated>2008-11-17T10:06:13.853+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Cápsula espacial</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/250326941/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/86/250326941_556b968e0c_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/250326941/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El resumen de la conversación registrada en la cápsula espacial viene a ser, más o menos, de esta manera: el astronauta comenta sorprendido a la astronauta que le resulta complicado (“harto difícil” para ser más precisos) que no le guste a Foriato. —Le podrías gustar a cualquiera— dice, y luego le habla de una teoría que él mismo ha desarrollado acerca de la luz que emiten algunas personas y que no todo el mundo es capaz de entender. Le señala entonces algún sistema solar cercano y sin querer darse mucha importancia mantiene que, en su opinión, la astronauta tiene luz, una luz enorme y que, por supuesto, ella ya sabe a lo que se refiere: a la luz que emite una mujer hermosa una noche de sábado —por ejemplo— o una mujer que acaba de alumbrar a un hijo, ese tipo de luz y, desde luego, no es que a Foriato no le guste ella, sino que no se atreve a reconocer lo que es tan evidente a pesar de que se muera por sus huesos de astronauta hembra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella comanda la nave con seguridad, ni siquiera parece estar escuchando los comentarios del astronauta. El astronauta dice que la astronauta asusta y todo eso viene a cuento de que la astronauta realmente asusta y que no es una expresión formal para dar a entender que la astronauta impresiona a los astronautas y san-se-acabó. Es lo malo de tener personalidad, una voz venida como de otra galaxia y una carrera espacial exitosa. Ninguno de los dos lo sabe, pero en ese momento están empezando a establecer una base de complicidad de modo que, finalmente, la astronauta admite que en realidad ella está hablando de divertirse, de tener rollos con otros astronautas que conozca menos en profundidad para poder pasarlo bien sin complicarse tanto la existencia. No aciertan a comprender si eso es bueno o malo. El astronauta reflexiona acerca de cómo sería dormir con la astronauta, cuál sería su sabor, el sabor de los dedos de la astronauta en su boca después de quitarse los guantes de astronauta y luego el traje espacial al completo. Hacer el amor gravitando en la cápsula mientras todo sucede realmente despacio. —Es imposible que no le gustes a Foriato— dice, —ni a Foriato ni a nadie. Im-po-si-ble. La astronauta insiste en que quiere que la tomen como alguien con quien divertirse y nada más. El astronauta niega con un gesto de cabeza y mira el panel de mandos, la escotilla que abre paso al exterior silencioso (o imagina que silencioso) y el sistema solar que no brilla ni de lejos tanto como la astronauta. Se está empezando a dar cuenta de que van a pasar mucho tiempo ellos dos solos en la cápsula, tanto como para estar tan jodido como Foriato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-5222164484510738880?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=5222164484510738880&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5222164484510738880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5222164484510738880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/08/cpsula-espacial.html' title='Cápsula espacial'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115295876297242051</id><published>2008-07-21T23:11:00.001+02:00</published><updated>2008-07-22T09:13:20.975+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><title type='text'>Escena de naufragio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/189949240/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/53/189949240_8e98ba78bb_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/189949240/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Me gusta el olor a lluvia. En realidad el olor que queda después de la lluvia". Eso es lo último que dijo antes de dar un último trago al Martini. Luego me dejó y no la volví a ver. Después de aquello me dediqué a buscar tormentas, a memorizar el olor que dejan a su paso; a veces pensaba en ella oliendo la lluvia y mirando el mundo desde su ventanal galaxia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco más puedo decir, ahora creo que soy sonámbulo, o algo así, vacío la nevera de madrugada, me visto con mi mejor traje y la corbata que me regaló el último aniversario y llego en coche hasta su portal. Otras veces llevo flores que dejo en el maletero, encima de la barquita hinchable, llamo a su puerta a las horas más intempestivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me abre otro que no soy yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Fotografía: © Parke Harrison)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115295876297242051?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115295876297242051&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115295876297242051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115295876297242051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/07/escena-de-naufragio.html' title='Escena de naufragio'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-6639933558840126405</id><published>2008-07-12T12:08:00.002+02:00</published><updated>2008-07-22T10:32:12.140+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Impermeable</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2661825270/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3266/2661825270_3abc570652_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2661825270/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tengo un libro impermeable que aguanta todos los diluvios. Violeta se muere por mojarlo y todo porque en la tapa dice que es resistente al agua, un libro de esos que si se mojan se pueden seguir leyendo como si nada. Quiere echarle un vaso grande de agua por encima y esperar a ver qué pasa. Me niego, pensando en el libro y en su bienestar, a que tarde o temprano el libro pueda reprocharme algo, un resfriado por ejemplo, y ya no quiera mostrarme sus historias porque nadie impidió que acabara bajo un grifo o un final peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sé que Violeta espera agazapada con un ojo medio abierto a que nos quedemos dormidos el libro y yo, para tomarlo por sorpresa y darle una buena ducha, ponerlo quizás al baño María o en la ventana a la intemperie, sufriendo los primeros azotes de una tormenta primaveral. Desde que sabe que el libro aguanta lágrimas de cocodrilo incluidas, Violeta está más revuelta, con la respiración contenida y maquinando fechorías que no quiero ni pensar. Me pregunta si me iré pronto al trabajo o si puedo dejarle echar un vistazo al relato de la página veinte, mientras esconde bajo el pliegue de la falda una toallita húmeda o un dosificador de perfume que emplea para refrescarse en verano. Ayer por la tarde, sin ir más lejos, apareció en casa con una manguerita y un aspersor, una regadera para las flores que curiosamente acaban de ser trasladadas al lado de la estantería de los libros y unos moldes para fabricar cubitos de hielo en forma de estrellitas de mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me inquieta es su última adquisición, una pecera en la que apenas entra un pececillo. Violeta dice que &lt;em&gt;si todo sale bien&lt;/em&gt;, comprará otra más grande y la decorará con piedritas de colores y un enorme barco pirata en su interior. ¿Qué estás leyendo?, susurra. Oh, ya veo, el libro ese que no se moja. Luego sonríe medio descarada y se aleja por el pasillo canturreando, como si algo muy bueno fuera a ocurrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-6639933558840126405?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=6639933558840126405&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/6639933558840126405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/6639933558840126405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/07/impermeable_12.html' title='Impermeable'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3266/2661825270_3abc570652_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-4178484471950492960</id><published>2008-07-06T17:39:00.017+02:00</published><updated>2009-01-18T20:04:03.830+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos con Banda Sonora'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Un nuevo error</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2642642120/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3048/2642642120_7ebb8263a4_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2642642120/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como cada día, el intrépido hombre bala aparece en el centro de la pista. Permanece iluminado bajo los focos durante un leve instante, es el centro de atención y el público observa la escena con el corazón hecho un nudo. Con aire solemne se introduce en el cañón y prende la mecha. Lo de la mecha es de mentirijillas, pero acojona un poco. En realidad, el trabajo duro lo realiza un gran muelle que a modo de resorte le catapulta a la oscuridad de la carpa. El intrépido hombre bala, escribe cartas de amor en la soledad de su camerino, el tipo de cartas de amor que acostumbraría a escribir un intrépido hombre bala. Firma siempre con sus mejores deseos: Simpleton, o algo así. Las palabras fluyen de su pluma como si fueran renacuajos. Sabe perfectamente que lo que está escribiendo junto con unas delicadas gotas de perfume barato -perfume de intrépido hombre bala- le confiere cierta gravedad a la declaración de amor que, por otra parte, desembocará en alguna situación futura más o menos desgraciada. El amor es ciego, sordo y mudo, pero nunca importa, eso apenas cuenta, porque el intrépido hombre bala siempre cae en los brazos de alguna mujer que le recoge de cada caída, a esa mujer le escribe las cartas de amor, es una mujer –digamos- conceptual, algo genérico, ahora es esta mujer, pero podría ser otra. El caso es que el intrépido hombre bala anda por la vida como si patinara sobre ruedas, claro que eso solamente ocurre cuando tiene los pies en el suelo, el resto del tiempo se lo pasa siendo proyectado desde su cañón y desplomándose en los brazos de alguna mujer. Eso conviene recalcarlo, porque sea cual sea el modo en que termina cayendo, aterriza en los brazos de la espectadora más hermosa del lugar, una de las muchas mujeres que ocupan un asiento bajo la gran carpa de doble pista. ¡Qué gran dilema! qué mujer elegir para la caída. Durante el trayecto ascendente, a pesar de la velocidad y del silbido de olla express en sus oídos, tiene tiempo para detectar a la mujer sobre la que se desplomará y a quien, más tarde, redactará cartas de amor victoriano desde su caravana, aunque no esté bien hacerlo, porque lo cierto es que ese tipo de historias no están nada bien, tan previsibles y tan de verse venir, no señor, nada bien, pero qué puede hacer, si el intrépido hombre bala adora cometer errores y una mujer, es uno de los errores que más a gusto se pueden cometer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En uno de esos vuelos descendentes, además de caer en los brazos de una nueva mujer, hermosa e interesante como todas, cuando menos se lo esperan, se produce el milagro de la vida, ya saben, un nacimiento por accidente y el espectáculo guionizado aumenta en expectación e interés. Los futuros padres no piensan esperar a nadie, es más, con lo que son los asuntos familiares, incluso la madre del intrépido hombre bala llega tres semanas tarde al sacramento bautismal y bueno, el párroco del lugar, un tal Mason, asiendo fuerte su crucifijo bautiza al bebé con ginebra y regaliz, una encantadora manera de ocultar -de intentar ocultar- los pecados cometidos en el hueco que dejan las caries sobre una dentadura que se pudre poco a poco. Así que desde fuera, se puede decir que la sensación es que nuestro héroe, el intrépido hombre bala, se va a dar un buen traspiés de un momento a otro, eso que dicen de las ramas del árbol que están a punto de romperse. Pero al intrépido hombre bala le da igual un camino que otro, porque escoja lo que escoja volverá a caer, a tropezarse, y aterrizará de nuevo en los brazos de alguna mujer mientras siga representando la función diaria en pases de siete y nueve, porque a él, lógicamente le encanta cometer errores, a poder ser uno nuevo cada tarde. Y ahora él ya tiene otro error que cometer, un flamante error de más de un metro de pierna (si se le mide desde el nacimiento de la cadera) lo sabe a mitad del vuelo, en el punto más álgido de la parábola descrita, cuando a la vista de los demás es tan solo un proyectil. Eso sí, el tipo avisa, avisa que será mejor que su nuevo error, le recoja cuando caiga sobre su falda, se lo explica de manera sutil, con gestos en el aire, con ese tono de intrépido hombre bala, medio guasón medio temerario, le pone algún símil del tipo, tu espalda es como un tobogán dulce, un trampolín de azúcar por el cual deslizarse antes de caer, y ella, el error de metro de pierna, sonríe mientras él termina de caer sobre sus rodillas, rendido de amor, aunque sea algo que esté mal, porque esa otra historia también está mal, pero él adora cometer errores. Y ella ahora es su nuevo error, y mientras lo comete, se olvida o no tiene en cuenta que en ese mismo instante un bebé recién nacido es amamantado en la soledad del camerino del intrépido hombre bala, el lugar donde solía escribir osadas cartas de amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos años después, el asunto como era de esperar, termina inexorablemente en tragedia. Si es que a algo así se le puede llamar tragedia. El cachorrillo de hombre bala creció y se casó con una cantante pop un poco bisexual por un lado y un poco heroinómana por el otro, y posiblemente esa fue la primera vez del chaval en materia de errores. En eso salió al padre. Y claro, ese es el tipo de cosas que suceden en algunas familias, una familia extraña, como la del intrépido hombre bala, que a pesar de sus cosas, de todas esas cosas tan reprobables que hace, sigue volando lejos, vomitado por la boca de un cañón que refulge desde el centro de la pista y que lo proyecta lejos, hacia los brazos de una mujer diferente, todos y cada uno de los días, cometiendo como no podría ser de otro modo, un hermoso y adorable nuevo error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Septiembre 2008)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © Robin Blandford&lt;br /&gt;Banda Sonora: © Jellyfish - "New mistake"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.blablebli.com/audio/dewplayer-multi.swf?son=http://www.blablebli.com/audio/newmistake.mp3" height="20" width="150"&gt;&lt;br /&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.blablebli.com/audio/dewplayer-multi.swf?son=http://www.blablebli.com/audio/newmistake.mp3"&gt; &lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-4178484471950492960?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=4178484471950492960&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4178484471950492960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4178484471950492960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/07/un-nuevo-error_06.html' title='Un nuevo error'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3048/2642642120_7ebb8263a4_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-113439309717312042</id><published>2008-06-19T19:15:00.002+02:00</published><updated>2008-06-19T20:40:40.630+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Suave</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/72095696/"&gt;&lt;img style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" alt="" src="http://static.flickr.com/20/72095696_07fbfec71a_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella solía decir: qué manos más suaves tienes, ¿Cuál es el secreto para que sean tan delicadas?. Mencionaba ese detalle cada vez que él la acariciaba. Tenían la costumbre de tocarse todo el tiempo, entonces ella temblaba y su espalda se deshacía tras el paso de sus dedos de taxidermista. El chico suave aseguraba que sus manos siempre fueron así, que nunca necesitaron de cuidado alguno, lo cual era cierto, hasta el día que las cosas cambiaron y ella se marchó para siempre, sin dar tiempo a más, de puntillas, acariciando el interruptor y cerrando la puerta como en un suspiro. Entonces él comenzó a untarse los brazos de tristeza y ahora, ahora resulta que sus manos son extrañamente más suaves. Mucho más suaves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-113439309717312042?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=113439309717312042&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/113439309717312042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/113439309717312042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/12/suave.html' title='Suave'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-4268856263140626356</id><published>2008-06-03T20:10:00.012+02:00</published><updated>2009-01-18T20:06:10.751+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos con Banda Sonora'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Superhéroe</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2481913743/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3073/2481913743_874e09a172_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2481913743/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El superhéroe se halla disfrutando de unas ¿merecidas? vacaciones en las islas Bahamas  cuando le llaman de la sede central para notificarle una sustitución inesperada: el hombre invisible ha sido contratado por un famoso ilusionista para su gira mundial y se ha despedido a la francesa. La oferta económica es sustanciosa y la mujer invisible, harta de sus escarceos con todas y cada una de las chicas a las que rescata, le ha puesto varias veces las maletas –también invisibles- en la puerta, así que el hombre invisible ha creído conveniente cambiar de aires durante un tiempo, de modo que los ha dejado colgados justo en mitad de temporada alta de rescates. Por eso no ha quedado otra solución que llamar con carácter de urgencia al superhéroe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El superhéroe acepta la sustitución con desgana, es la primera vez que trabaja en turno de noche, no la primera vez en mucho tiempo, sino la primera vez en toda su vida, y no se maneja bien con los ojos en modo de visión nocturna. Además, aunque se las ingenió para hacer la pirula en los exámenes de ingreso, es rematadamente miope y eso no ayuda. Para colmo, después de tres semanas en la playa, ha cogido algo de peso y la capa no le ajusta bien. Tampoco sus aptitudes aerodinámicas son las mismas. Eso y el jet lag hacen el resto, a pesar de que el superhéroe es un tipo bastante majo y predispuesto, lo cierto es que este encargo imprevisto le coge con el aire cambiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobrevuela la ciudad un poco confuso, intentando orientarse entre los edificios más altos y los destellos de los autos que regresan a sus casas después de un largo día de trabajo, cuando su oído ultrasónico escucha unos gritos inquietantes a pocos metros de la zona que le ha sido asignada para su vigilancia. Vuela hasta un parque cerca de allí y descubre entre la oscuridad y los arbustos, a una adolescente semidesnuda  y a un joven agitándose violentamente sobre su cuerpo. Ella no deja de aullar con el rostro desencajado, casi desfigurado. “¡Me matas, me matas!“, grita. El superhéroe, furioso y deslumbrado aún, se abalanza sobre el chico, y no duda en usar su láser paralizante. De inmediato, el joven novio queda convertido en un amasijo de huesos calcinados sobre la hierba, un esqueleto retorcido que alumbra la madrugada con destellos azul-eléctrico, mientras echa un espumarajo pastoso por el orificio donde antes estaba su boca. La amante asustada, se ha quedado a mitad, casi cuando iba camino del tercer orgasmo. Eso es una auténtica faena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, la noticia es primera plana en todos los periódicos. El superhéroe sabe que el rescate, o lo que él creía que era un rescate, ha sido un completo desastre. Todos le apuntan con el dedo y el sindicato de superhéroes carga las tintas contra él. No sólo faltó a su verdadera misión, lo cual le ha valido una denuncia a la central por incumplimiento de contrato, sino que ahora además debe rendir cuentas del achicharramiento del adolescente que complacía a su novia en el césped de Central Park. Además tendrá que pasar de nuevo el examen de aptitudes de superhéroe y entonces descubrirán lo de su miopía. Tampoco sabe si será capaz de superar las duras pruebas físicas a causa del sobrepeso que ha cogido los últimos días en la playa. Es el fin. El caso es que el superhéroe, que es muy majo, bastante majo como decíamos,  se queda hecho polvo. Tanto como aceptar sin un solo chispazo láser la decisión de su mujer, que después de un tiempo separados , quiere convertirse definitivamente en su ex, ahora que se ha enterado de todo a través de los medios de comunicación. El superhéroe es tan majo que la separación en todo caso es amistosa, ella no le guarda ningún tipo de resquemor y le telefonea pensando que quizás le venga bien hablar o desahogarse. El superhéroe echa de menos a su esposa, se interesa por cómo están los chicos, están bien dice ella, preguntan por ti todo el rato, y progresan adecuadamente como jóvenes promesas de superhéroes. El pequeño quiere ser como su padre, y la nena, aunque tiene madera, prefiere otro tipo de ocupaciones menos estrafalarias. Si no le queda más remedio, se dedicará a lo de heroína, pero si puede evitarlo prefiere ser pianista o jardinera. Así que de momento mantiene ocultos la mayoría de sus poderes, para no tener que dar muchas explicaciones al respecto. Ha salido a ti, murmulla el superhéroe al otro lado del auricular. Y la conversación les devuelve el recuerdo de los buenos tiempos en los que las cosas no eran ni tan difíciles ni tan extrañas para todos. Su historia no es que fuera precisamente trágica, puesto que todavía sienten que les unen cierto tipo de lazos invisibles que no pueden deshacerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El superhéroe se pasa por casa de la madre de sus hijos, así podrá encontrarse con ellos y darles un abrazo de superhéroe. El hijo que ha salido al padre y no a la madre, le recibe con un trajecito hecho a medida que le queda muy gracioso y es muy cómodo para las prácticas de vuelos rasos que les imparten en el jardín de infancia. La chica, que aunque ha salido a la madre, siente debilidad por su padre, trepa a sus rodillas y le mordisquea la nariz. La escena vista desde fuera resulta entrañable. La mujer se esfuerza por agradar al superhéroe,  prepara el plato favorito de su marido, le dedica algunos gestos cariñosos, como pasarle la mano suavemente por la espalda o besarle la frente como si fuera un pez. Después de la cena, el superhéroe finge un poco de modorra. Le encantaría quedarse a pasar la noche en su antiguo hogar. No le apetece nada dormir solo en su cuchitril de alquiler barato que la empresa pone a disposición de los superhéroes solteros o separados. Lo que sucede a continuación es que la hija del superhéroe sabe leer el pensamiento en la mirada de su padre. Sabe lo que el superhéroe está pensando, porque a pesar de que oculta sus magníficas facultades, de vez en cuando no duda en utilizarlas para alguna buena causa. Basta con que la niña se concentre un poco y apriete fuerte los puños para que afuera, en la calle, descargue un pequeño temporal. En apenas unos instantes, la ciudad parece una bañera gigante, un gran caldero de sopa. No te irás a ir ahora, con la que está cayendo, dice la mujer. Se te va a poner la capa hecha un Cristo. El superhéroe promete que se acomodará en el sofá y no molestará a nadie. Estira los brazos mientras bosteza, llevándose las manos a la boca. La lluvia no cesa. Así que se quedan un rato en la cocina, manteniendo una conversación agradable y jugando una partida de cartas. Como en los viejos tiempos. No te preocupes, le dice su ex esposa con ojos de cervatillo, puedes quedarte en el cuarto conmigo, nos vendrá bien un poco de compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El superhéroe permanece toda la noche en vela mirando al techo de la habitación. Su ropa de faena descansa sobre el respaldo de una silla en penumbra. En cuanto amanece, besa la frente de la mujer y comienza a vestirse sin hacer ruido. A cámara lenta. Cuando está a punto de abandonar la habitación, ella, como desde el interior de una cámara acorazada, le dice que será mejor que se coloque bien la capa un poco por fuera, no sea que tropiece en cualquier imprevisto. Al superhéroe siempre le han gustado ese tipo de detalles de su mujer, detalles que le despiertan mucha ternura, como quitarle las semillas al pepino de la ensalada para que no le siente mal por la noche. Se asoma a través de la puerta del dormitorio infantil y sonríe mientras contempla el sueño inocente de sus hijos. Se mira por última vez en el espejo del recibidor, mete un poco de tripa y se plantea algunos nuevos retos, como ponerse en forma, por ejemplo, o ir al oculista o arreglarse las caries. Sabe que el incidente del parque le pasará factura y que se avecinan malos tiempos. Podría suponer un revés importante en su carrera de superhéroe venido a menos  e incluso es muy posible que tenga que empezar prácticamente de cero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si una cosa buena tienen los superhéroes es que puedes putearles todo lo que se te venga en gana porque ellos lo aguantan sin rechistar.   Recuerda bien esas palabras, se aferra a su juramento de superhéroe. Los que son como nosotros, piensa, nunca se vienen abajo por muy mal que les vayan las cosas en la vida. El superhéroe ha pasado por situaciones así y mucho peores, y siempre ha sabido encontrar algo a lo que agarrarse. Y cuando no lo encontraba, se recordaba a sí mismo quién era él, de dónde venía y que siempre terminaba saliendo adelante con todo. Por eso se ajusta bien la capa por fuera y respira hondo todo lo dignamente que puede antes de enfrentarse a un nuevo día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El superhéroe da por hecho que los malos tiempos pasarán y que las cosas volverán a su ser. Lo piensa firmemente desde la azotea del edificio donde se encuentra el piso que ocupan su esposa y sus hijos.  El pequeño que ha salido al padre y la nena a la madre. Lo sabe a ciencia cierta, mientras emprende un vuelo ligero hacia el extrarradio. Todavía con los ojos legañosos, medio adormilado, nivela su altitud de crucero, la ideal para emprender las labores de vigilancia. Bosteza tímidamente y efectúa algunos tirabuzones acrobáticos en el aire para desentumecer los músculos. Siente el viento fresco de la mañana golpeándole en la cara, con tanta intensidad que tiene que cerrar un poco los ojos para que no le moleste. Con la velocidad a la que suceden las cosas en el mundo de los superhéroes, un reactor comercial casi a punto de tomar tierra no muy lejos de lugar, arrolla fulminantemente al superhéroe, que inmerso como está en el recuerdo de los ojos de su mujer, no tiene tiempo ni de decir, es un pájaro, es un avión, que tampoco es una expresión muy de superhéroe que digamos, pero que mientras no se nos ocurre otra mejor para terminar esta historia de superhéroes, es la que hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © Paul Armstrong&lt;br /&gt;Banda Sonora: © Jellyfish - "The glutton of sympathy"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.blablebli.com/audio/dewplayer-multi.swf?son=http://www.blablebli.com/audio/gluttonofsimpathy.mp3" height="20" width="150"&gt;&lt;br /&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.blablebli.com/audio/dewplayer-multi.swf?son=http://www.blablebli.com/audio/gluttonofsimpathy.mp3"&gt; &lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-4268856263140626356?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=4268856263140626356&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4268856263140626356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4268856263140626356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/06/superhroe.html' title='Superhéroe'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3073/2481913743_874e09a172_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-6117679689511746322</id><published>2008-05-19T18:37:00.016+02:00</published><updated>2010-03-17T14:55:13.158+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mónica Calvo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Despedida</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://puzzle.jorgegonzalvo.com/uploaded_images/despedidapq-783867.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://puzzle.jorgegonzalvo.com/uploaded_images/despedidapq-783854.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay un rostro en el espejo que no es el mío. Es el rostro de un hombre que no soy yo. Alguien que no quiere saber nada de mí. Sin embargo, las manos de ese hombre me pertenecen de alguna manera. Lo sé porque soy capaz de sentir el chorro de agua caliente al derramarse sobre ellas. Puedo moverlas con destreza, manejar la maquinilla de afeitar con precisión, quizás porque obedecen alguna orden. El rostro reflejado en el espejo está cubierto de espuma. Me hace pensar en escenas de cine mudo en las que te estampan una tarta de merengue en la cara. Reviso el afeitado del desconocido, me entretengo en los pliegues que se forman bajo su barbilla. El tipo no es muy cuidadoso consigo mismo, se afeita como si tuviera algo en contra de su propia cara. Las cuchillas lastiman su piel que empieza a sangrar con timidez. Su rostro desaparece tras una nube de vapor y reaparece un instante más tarde. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seco sus manos como si me ajustara a un ritual. Una camisa recién planchada cuelga de la puerta. Marco el número de recepción y pido café, tostadas y algo de fruta. No tengo hambre, oigo que dice, pero le recuerdo que el desayuno viene incluido en el precio. Al final, mordisquea con indiferencia la esquina de una manzana. Decido recostarme en la cama. El tipo se masturba, pensando en su mujer, hasta que eyacula sobre mi ombligo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A continuación me descerraja la cabeza de un tiro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un hombre muerto en una habitación de hotel, alguien que una vez tuvo un rostro. Mi cuerpo descansa frente a mí y puedo verlo con claridad, mientras comienza a llegar gente, alarmada por el disparo. Una de las chicas de la limpieza grita y se abraza al ejecutivo que se hospeda en una suite contigua. Dejo mi cuerpo tirado sobre la cama. Me desprendo de él. No tengo miedo. Abandono la habitación sin apenas esfuerzo. Las cosas suceden ahora con otra cadencia, me muevo sin necesidad de pies. Puedo alcanzar sin dificultad la recepción, salir a la avenida, ganar la esquina y divisar el bloque de apartamentos de mi calle; puedo acceder al portal, sin llave, soy capaz de sortear el rellano de mi edificio y visitar a mi mujer que todavía duerme en nuestro dormitorio, ajena a todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy sentado en el borde de la cama, observo la respiración pausada de Corina. La escena es una postal, una fotografía tomada bajo una luz dócil que lo baña todo y que atraviesa la estancia pidiendo permiso. Corina se revuelve en medio del sueño, gimotea una frase inconexa, como una niña asustada. Lo hace cada noche, sin faltar una sola, desde el día en que supimos lo de la enfermedad que, como un animal salvaje que enseña las zarpas, se volvió contra nosotros sin darnos tiempo a nada. Me tumbo a su espalda, pero no me atrevo a tocarla, no tienes dedos, me digo. Ni siquiera sé si tengo voz, intento hablarle al oído, susurrarle algo. No acierto a encontrar las palabras adecuadas. Será esto la muerte, pienso, quedarse sin palabras cuando más necesarias son.  Le diría tantas cosas: que no se enfade, por ejemplo, que no me lo tenga en cuenta, que no se haga demasiadas preguntas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El director del hotel aplasta una colilla sobre la mesita de noche de la habitación que todavía ocupo. Ha acudido de inmediato. En cuanto escuchó el disparo supo de qué se trataba. Está acostumbrado a ver de todo. Contempla con desgana el rostro del hombre que yace en la cama con la cabeza abierta. Aún quedan trocitos de papel pegados sobre las heridas del afeitado exprés. Habrá que avisar a la familia, sugiere. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un teléfono suena inoportuno para arrebatarle el sueño a mi mujer. Un teléfono que arde desde una esquina del dormitorio y que tiene una misión. Corina se incorpora con brusquedad sobre la cama y grita mi nombre. Estoy a su lado pero no puede verme. Una mujer cubre mi cuerpo con una cortina de baño. Corina levanta el auricular. Alguien carraspea al otro lado.  Ahora sé que los muertos se atragantan, que se quedan sin palabras en las despedidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Julio 2008)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © &lt;a href="http://eendar.blogspot.com/" target="_blank"&gt;Mónica Calvo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-6117679689511746322?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=6117679689511746322&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/6117679689511746322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/6117679689511746322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/05/despedida.html' title='Despedida'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-5291198689953232775</id><published>2008-05-03T15:05:00.013+02:00</published><updated>2008-05-29T08:02:38.042+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mónica Calvo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Llueve a las cuatro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://puzzle.jorgegonzalvo.com/uploaded_images/lluevealascuatro-724155.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://puzzle.jorgegonzalvo.com/uploaded_images/lluevealascuatro-724114.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llueve a las cuatro de la mañana cuando entras de puntillas por la puerta. Lo mismo llueve a las cuatro de la tarde. Llueve en la cabecera de la cama, en la mesita de noche. Una adolescente disfrazada de mujer fatal llora, pero en realidad llueve dentro de ella. Ahora arrastra unos zapatitos de tacón y llora. Los tacones son peligrosos cuando se llora y todavía ella tiene que aprender esa lección y muchas otras. Una vez tuve una tía segunda (o tercera) que decía que los pies no se debían arrastrar. Aquella tía estaba gorda como una bolsa llena de mantecados y en las reuniones familiares colocaba tarjetitas con el nombre de los comensales y la situación exacta que debían ocupar en la mesa perfectamente preparada para la ocasión. Aquella mujer se desvivía por explicar la manera de hacer siempre lo adecuado, lo correcto. Ella vive en una isla en la que apenas llueve. Yo a veces me pregunto si también vivo en una isla, pero no hay nada que indique que el mar esté cerca, salvo algunos carteles que indican Gerona a trescientos o Barcelona a un poco más o Valencia o Alicante o qué sé yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llueve y los paraguas también lloran y golpean algunas cabezas, o te sacan los ojos, ñic ñic, como el ruido de una botella de champán barato al ser descorchada en una habitación de hotel también barato. Se podría matar a un hombre con un paraguas, en realidad se puede matar a cualquier persona sólo con un golpe de lluvia, con un puñetazo de tristeza en el estómago, o mejor aún, insertando el tacón de una adolescente herida en el centro mismo de su corazón abierto en canal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © &lt;a href="http://eendar.blogspot.com/" target='_blank'&gt;Mónica Calvo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-5291198689953232775?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=5291198689953232775&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5291198689953232775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5291198689953232775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/05/llueve-las-cuatro.html' title='Llueve a las cuatro'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-4352380348257374852</id><published>2008-04-12T15:09:00.015+02:00</published><updated>2010-01-26T21:15:51.173+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Casi relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Historia en sí menor</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2776767061/" title="photo sharing"&gt;&lt;img alt="" src="http://farm3.static.flickr.com/2194/2776767061_33daf5ea62_m.jpg" style="border-bottom: rgb(0,0,0) 1px solid; border-left: rgb(0,0,0) 1px solid; border-right: rgb(0,0,0) 1px solid; border-top: rgb(0,0,0) 1px solid;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2776767061/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como cada mañana de martes,  —el día libre en la sinfónica— el director de orquesta y la concertino se citan clandestinamente en el parque. El director de orquesta lleva rosas recién cortadas, un gesto que a la concertino, pelirroja, metro setenta y cinco y veinticuatro años, le resulta ciertamente irritante. Como si a ella se la pudiera satisfacer con un método tan simplón. Como si quedar bien con una mujer —con cualquier mujer— fuera algo tan baladí. Recién cortadas además, no te fastidia, susurra la concertino, cuyo temperamento irlandés le resta por completo toda su delicadeza en momentos así. Si por lo menos fueran media docena de claveles chinos, o unas dalias secas. Pero no: rosas blancas. Recién cortadas. Menuda plancha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concertino irlandesa, formada en Alemania, Suiza y Austria, se presenta a la cita con uno de esos vestidos de volantes que le quedan tan bien y que sólo se pone para provocar al director de orquesta italiano, maduro y divorciado de su tercera esposa. Se dan un beso en la mejilla, demasiado formal, tan alejado del sexo furtivo que ambos practican en discretos hoteles europeos, tan lejos de la sed con que se buscan en mitad de alguna sinfonía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El director de orquesta tropieza con algo parecido a un desafío en la mirada líquida, verde absenta, de la concertino, una invitación a resolver una incertidumbre. ¿Me quieres?, le pregunta desde el nacimiento de un temblor. Él, que siempre enarbola su batuta con el pulso firme de un mosquetero, enseguida se arrepiente de tamaña estupidez. Preguntar a una concertino pelirroja de veintipocos, y además irlandesa, si te ama es lanzar al aire una trampa en forma de boomerang que puede acabar rompiéndote la cara. Estúpido, piensa el director de orquesta, eres un completo estúpido. Tras un carraspeo suave, ella dirige la vista a la punta de sus pies, a sus uñas pintadas de malva, se acaricia presumida las rodillas y musita algo a medias entre un sí y un quizás. O al menos eso cree escuchar el pobre director de orquesta canoso y un tanto astigmático. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, vamos, que sí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un sí poco convincente, todo hay que decirlo, un poco cogido por los pelos. Un sí raquítico, desafinado, no el sí rotundo, como de ovación cerrada, que uno desea escuchar tras una pregunta de ese calado. Un sí más enclenque que el resto de síes del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No muy lejos de donde se encuentran, un chaval también pelirrojo deja escapar de sus manos algunos globos para hacer rabiar a la chica que le gusta. Después le tira del pelo y un poco más tarde le pone una zancadilla. Queda claro para el director de orquesta italiano que ya va siendo hora de comprarle a la concertino irlandesa otro tipo de flores o incluso un cactus expresionista si lo que pretende es poder seguir acariciando su cuello de arpa en alguna habitación de hotel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", febrero 2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © &lt;a href="http://www.occhichiusi.com/" target="_blank"&gt;Manuel Da Ros&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-4352380348257374852?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=4352380348257374852&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4352380348257374852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4352380348257374852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/04/historia-en-s-menor.html' title='Historia en sí menor'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2194/2776767061_33daf5ea62_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-6516902331004637843</id><published>2008-03-24T16:49:00.011+01:00</published><updated>2009-01-18T20:07:00.503+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos con Banda Sonora'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Joining a fan club</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2777910314/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3108/2777910314_10fabcf908_m.jpg" alt="" style="border: 0px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2777910314/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tipo, que no es otro que el mismísimo Jacobo Fuentes, sólo que mucho antes de darse a conocer como contrabajista de jazz en tugurios tristes -aunque esa es otra historia-, sale de su letargo justo cuando alguien le hace ver que va cantando en voz alta por la avenida. Canta canciones que inventa o compone sobre la marcha. Over the march, que diría él. Entonces sucede que empiezan a dejarle monedas en el bolsillo del abrigo. Suceden más cosas, por ejemplo: un grupo de gente le sigue desde hace un rato tarareando al unísono las mismas canciones, sus canciones recién paridas. Porque conviene aclarar que son canciones inventadas para la ocasión. Canciones felices, optimistas, llenas de un entusiasmo renovado. Así que no tarda en brotarle (plop) una guitarra de las manos y una armónica a la altura de los labios, lo que no impide tampoco que siga garabateando melodías. A ratos en algún semáforo o en algún paso de cebra vuelve la vista atrás para ver cómo va aumentando su cortejo de seguidores, momento que estos aprovechan para tomarle algunas fotografías o preguntar dónde se pueden encontrar las grabaciones de aquellas canciones tan estupendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cosa no se le da nada mal, así que se atreve con un repertorio más arriesgado, canciones con textos que poco o más bien nada, tienen que ver con sus propias experiencias vitales, pero que con algo de sobreactuación apasionada, logran dar la impresión exacta de estar relatando su propia vida en ese instante, vida que por otra parte se asemeja a la de muchos otros, que se identifican con lo que el tipo canta y que provoca en ellos la emoción de quien escucha a alguien interpretando una pieza única y cercana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que sucede de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más ejemplos: Una mujer le pide que repita un estribillo una y otra vez,  una adolescente le declara su amor a gritos, después monta un club de fans que con el tiempo fracasa por falta de afiliados –y financiación. Conviene decir que es la misma chica que un párrafo más tarde organiza una buena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tipo, que como dijimos antes, no es otro que el tantas veces denostado Jacobo Fuentes, ajeno a lo que le espera, cruza la ciudad de un extremo a otro con cientos de admiradores siguiendo la estela sonora de sus pasos, sus bolsillos derraman monedas como cascadas felices y sería difícil decir en qué momento es consciente de las radiantes canciones que todavía le quedan atravesadas como conejillos en la garganta. Se detiene –se detienen todos- en otro semáforo, ahora conforman una multitud ordenada pero extensa, como una sábana recién desplegada. Un músico -de conservatorio, todo hay que decirlo- va anotando sus melodías en papel pautado para luego venderlas a una editorial y –atención- la adolescente del párrafo anterior, le acusa de estar embarazada: él y no otro es el padre. Según ella, todo aquello habría ocurrido en la última señal de stop, un aquí te pillo aquí te mato y santaspascuas. Nuestro hombre –Jacobo- dice que ni hablar del peluquín, se indigna, así que a modo de protesta se desprende del abrigo, de los pantalones, del resto de la ropa. Se desnuda sin disonancias, de manera armoniosa. Llegan los agentes y le toman preso, pero sigue trinando canciones inventadas. Se repone del asunto en una celda en la que –conviene resaltar- nunca, bajo ningún concepto, deja de cantar. Poco tiempo después se descubre, con una de esas pruebas genéticas tan modernas que hacen ahora, que la adolescente miente: en realidad ella se lo ha montado con un tahúr al que le falta un brazo. Le nacen tres hijos como tres cáscaras de nuez y todos ellos mancos. Al tipo que protagoniza esta historia le da todo un poco igual. Ya se esperaba algo así. Una vez que se demuestra su inocencia, su carrera se ve impulsada con más brío, como si el hecho mismo de demostrar su honradez y su no-afición a las jovencitas le purificara y le reafirmara a él y sus canciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empieza a amanecer en la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo lo ocurrido últimamente, Jacobo se está pensando mejor lo de ser cantante y quizás se incline por probar suerte como contrabajista de jazz. Nadie repara nunca en los contrabajistas de jazz. Tendrá que recibir unas clases, o algo, se dice, porque no tiene ni idea de lo que es un contrabajo, pero le gusta como suena la palabra. Si tuviera que decir la verdad, el tipo, que no es otro que el vilipendiado  Jacobo Fuentes, sale de su letargo cuando alguien le indica amablemente que va cantando en voz alta por la avenida a las nueve de la mañana y por eso, exactamente por eso, los afectuosos ciudadanos que se dirigen al trabajo a esa hora, comienzan a mirarle de forma extraña. Eso es lo único cierto de toda esta historia, eso y que cuando Jacobo llega a casa, su camiseta todavía guarda el perfume rancio de alguna adolescente embustera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © &lt;a href="http://www.hnorthrop.com/" target=_blank&gt;Holly Northrop&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Banda Sonora: © Jellyfish - "Joining a fan club"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Abril 2008)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.blablebli.com/audio/dewplayer-multi.swf?son=http://www.blablebli.com/audio/joiningafanclub.mp3" height="20" width="150"&gt;&lt;br /&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.blablebli.com/audio/dewplayer-multi.swf?son=http://www.blablebli.com/audio/joiningafanclub.mp3"&gt; &lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-6516902331004637843?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=6516902331004637843&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/6516902331004637843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/6516902331004637843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/03/joining-fan-club_24.html' title='Joining a fan club'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3108/2777910314_10fabcf908_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-2795888406680696233</id><published>2008-02-11T12:28:00.000+01:00</published><updated>2008-02-11T22:55:08.448+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Dry Land</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/293215011/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/109/293215011_d94c747a68_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/293215011/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Te avistaron en la octava isla, tan inaccesible a todos nosotros como podías serlo tú. Se nos denegó el ingreso por todos los procedimientos posibles, a mí y a los demás, en reiteradas  ocasiones, aunque a veces hiciéramos maniobras de aproximación más o menos desesperadas, escondiendo nuestro vuelo en lo oscuro de la noche, procurando alcanzar alguna cala que quedara al abrigo de la vegetación tosca, inadecuada para tomar tierra pero que nos protegería. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucedía de ese modo, una y otra vez. Lo único que codiciábamos es que el recuerdo tuyo o de la isla dejara de mordernos la garganta, es la más sencilla de las verdades, así que continuamos sobrevolando el lugar donde solían producirse los avistamientos. Sobrecogidos con cada expedición infructuosa, y por si fuera poco, de tarde en tarde la octava isla aparecería cuando sabíamos que su presencia no podía ser por una acumulación de nubes (lo mismo se divisaba los días de horizonte más claro) o de cansancio y se difuminaba al rato sin avisar. Otras veces nos empujaba alguna tempestad hacia su misma orilla, hacia tu misma orilla, que casi nos depositaba en la arena sobre la que se divisaban algunas veces unas pisadas mayores que las de un hombre normal, una cruz de madera y tres piedras conformando un  triángulo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la última noche del mes más extraño, se desató un huracán, de modo que perdimos de vista la isla dejando algunos hombres abandonados en la espesura de la selva. La costa era errante, viajera, todo el tiempo misteriosa. Deseábamos conocer el sabor de una mujer hecha de barro y sal y hubiéramos dado la vida por nuestros sueños. Finalmente descubrimos que habías estado navegando sobre el lomo de una gran ballena y que desapareciste con ella para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-2795888406680696233?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=2795888406680696233&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/2795888406680696233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/2795888406680696233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/02/dry-land.html' title='Dry Land'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-1590984111637716392</id><published>2008-02-05T09:23:00.000+01:00</published><updated>2008-02-05T18:24:04.101+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Sopa de cebolla y cuscurros</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2243148783/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2347/2243148783_328b89acfd_m.jpg" alt="" style="border: 0px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2243148783/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;Yo si quieres te pongo una mercería en Jaca, un pisito, una carnicería, ¿imaginas?, tú detrás del mostrador, hablando de hilos y broches bonitos, de la línea de ropa interior que viene de temporada y que te quitan de las manos en esos packs de tres. Tú la reina del lugar, en tu pequeño negocio, esperándome luego en el apartamento viejo que se nos cae a pedazos por encima de las horas lentas, con sopa de cebolla y cuscurros de pan tostado, enfundada en uno de esos batines que también te arrebatan de las manos, manos de ángel cuando moldeas la masa de las croquetas, tan rechonchas las manos, tan apetecibles, tan dadas a las caricias, algo te echas en las manos que no me quieres decir, tú tan presumida, &lt;em&gt;croquetita&lt;/em&gt; mía, ¿imaginas?, con tu delantal blanco, envolviendo solomillos de los que seguro apartarás las mejores piezas para nuestras noches de viernes o de sábado cuando puedo inventar algo para faltar en casa sin que Lucía (que está muy rara desde que su madre falta) monte el teatrillo de hija desamparada, ya sabes, que si no será demasiado pronto y que mamá nos mira triste desde una estrella desde que me veo contigo (con otra, dice) y que además, pronto lloverá porque la lluvia no es otra cosa que mamá pelando cebollas para la sopa. Porque tú no eres &lt;em&gt;otra&lt;/em&gt; amor, tú eres tú, que yo te pongo una mercería en Jaca, un pisito, una carnicería,¿imaginas? lo que tú gustes, solo que no quiero que te enojes, espérame, espérame un poquito más, que digo que se me hizo tarde y salgo a comprar pastelillos para el té, que siempre apetecen después de las croquetas o de la sopa de cebolla con cuscurros y pan tostado. Que mañana, ya verás, desayuno con Lucía y le cuento despacito hasta que entienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-1590984111637716392?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=1590984111637716392&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1590984111637716392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1590984111637716392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/02/sopa-de-cebolla-y-cuscurros_05.html' title='Sopa de cebolla y cuscurros'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2347/2243148783_328b89acfd_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-739636551223721605</id><published>2008-01-26T10:27:00.000+01:00</published><updated>2008-01-27T21:19:16.286+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><title type='text'>Táchese lo que proceda</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2220056967/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2028/2220056967_a569a27dbd_m.jpg" alt="" style="border: 0px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy me acordaba de ti o me olvidaba, ya sabes, el tipo de cosas que uno pretende conseguir sin dejar que el tiempo haga el resto de manera natural, antes o después de lo que nos corresponde y claro, me sentía más cerca o más lejos, más taciturno o más dichoso por saberme en un lugar más seguro o más incierto que el resto de lugares. Quien lo diría, después de todas aquellas tardes o noches o amaneceres en las que íbamos o veníamos de habitaciones de hotel a estaciones abandonadas o repletas de voluntades tan rotas o enteras como las nuestras, donde los únicos que hacíamos parada o tomábamos el expreso éramos nosotros solos o acompañados por otros tantos como tú y como yo que también o tampoco querían comerse el mundo –empezando por la boca- o la vida a besos y se demostraban abierta o clandestinamente lo que sentían o lo que estaban dejando de sentir porque nunca o siempre podemos asegurar o refutar que el corazón sea leal o ingrato y que simplemente a veces las cosas ocurren sin motivo o con motivo y entonces no hay más que decir o que callar tratando de encontrar una explicación que nos sirva o que despeje esa oscuridad que de vez en cuando nos atrapa o nos abraza o nos devora a deshoras o por el contrario justo a tiempo para sacarnos de ese estado de torpeza o de desgana o de exultante euforia ciclotímica que no es otra cosa que un espejismo o un reflejo de lo que las entrañas quieren dar a entender o a no entender, porque en días así uno no entiende nada, ni siquiera ese pinchazo en medio de las costillas, o no quiere entender y es preferible pensar o quedarse en blanco y confirmar o desdecir eso de que el tiempo lo cura todo o no cura nada porque nada se pone en su sitio y nada es lo mismo de nuevo o todo es igual y en realidad no importa pero sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Basado en un texto de Luis Britto García)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-739636551223721605?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=739636551223721605&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/739636551223721605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/739636551223721605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/01/tchese-lo-que-proceda.html' title='Táchese lo que proceda'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2028/2220056967_a569a27dbd_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-7345237835335272519</id><published>2008-01-21T13:43:00.000+01:00</published><updated>2008-01-26T11:25:42.926+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><title type='text'>La 327</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2211386159/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2113/2211386159_ca226eea72_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2211386159/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quien me conoce sabe que soy un desastre para los recuerdos, no importa que sean selectivos o traumáticos, olvido por igual unos y otros. Fechas, aniversarios y efemérides, que de normal y en mi caso solo sirven para sacarme los colores. Esa es una de mis ocupaciones raras: olvidar los recuerdos. Disculpa, me olvidé otra vez. Y suelo comentar que me lo estoy mirando, el neurólogo dice que es habitual y Violeta que no presto atención y que se sube por las paredes cada vez que le pregunto cuántos años tiene ahora.  Yo creo que los dos tienen razón, pero me lo están mirando, es cierto y  me da mucho coraje porque me vienen hoy en desbandada imágenes de Las Palmas, de cuando acariciaba con los dedos la idea de ser ingeniero y levantaba por igual castillos de arena o de sueños en Playa del Inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo tiempo para todo, pasaba la vida tomando la guagua a Tafira, la 327 creo, de las azules, cuando aún las guaguas que podías tomar en el Hoyo eran azules o verdes, unas te llevaban al norte y las otras al sur, como todos los viernes de todos los meses. Recuerdo aquella verbena de San Andrés, yo quería quedarme en casa y la pandilla me convenció y menos mal. Subir o bajar de Tafira era serpentear en aquella guagua enorme con acordeón en medio. Me gusta de las guaguas en Canarias que el conductor se llama chofer y tenía por aquel entonces potestad para dejarte en tierra hubiera o no hubiera parada, sólo con que tú le dijeras, chofer, ¿me abre la puerta? y el chofer paraba y te dejaba donde tú querías. Gracias chofer. De nada mi hijo. La 327, dime que era la 327.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo el Guincho, mi garito preferido para tomar Tropical y tirarte los tejos. Allí hicimos mi despedida, después (o antes) de aquella excursión a Guayedra. De Guayedra recuerdo que estábamos solos en aquella cala, recuerdo el ferry que llegaba de madrugada, tan cerca de la orilla que casi podías subirte a él en marcha, tan cerca de Agaete que veías las luces del puerto allí donde doblaban y se acababan las rocas con el gran dedo apuntando al cielo abierto. Todo tan cerca. El ferry tan cerca. El cielo tan cerca. ¿Cómo se llamaba aquel lugar cerca de Las Canteras dónde íbamos a tomar botellines de tres cuartos? ¿Y el de aquellas escaleras estrechas que era una calle?. Sí, una calle y hacían conciertos. Recuerdo los conciertos en la playa, en el sur, en Alcaravaneras, recuerdo el local de ensayo de Los Coquillos y a Pedro Guerra cantando “mujer que no tendré”. Recuerdo carnavales y aquellos disfraces improvisados cada noche en el piso de Santa Catalina. Recuerdo las putas y los yonquis en el portal. Recuerdo las bibliotecas, Magisterio abajo en el obelisco o la de informática las noches de sábado, explicando las corrientes eléctricas como si fueran enanitos que montan en guagua, cuando en realidad la corriente eléctrica era ver a Bibiana reír o entrar por la puerta con su calculadora científica que nadie entendía. Pero sobre todo recuerdo la biblioteca del obelisco, lo dije antes, sentados en el patio después del desayuno en la cafetería (un leche y leche y un bocadillo de pata) mirando pasar a las chicas y aplaudiendo o silbando o, lo que es peor, haciendo la ola y devolviendo los rechazos con nuestro mejor revés. O el día que olvidaron cerrar la máquina de las chocolatinas y la vaciamos en un suspiro. Recuerdo a Sting sonando a través de los auriculares en los pupitres, tan feliz –Sting- que no podía dejar de llorar, el día que te regalé un libro de cuentos para colorear con la idea de que se te pasara (o no se te pasara) la mala leche. Tan cerca tu mala leche. Recuerdo las tardes de cine, las meriendas en La Ballena y las noches de tacones y carmín, cuando las chicas de la pandilla se ponían tan bonitas y hablaban más dulce que nunca. Como si hablar más o menos dulce fuera algo que se pudiera hacer a propósito. Creo que era la 327. Y el garito que era una calle se llamaba así, La Calle, donde siempre imaginaba que un día, tarde o temprano interrumpiríamos el tráfico para tocar con el grupo. Recuerdo cuando Elena dijo que en la foto de aquel disco parecíamos surferos retirados. Y así quedó la cosa: surferos retirados. Hoy todavía lo cuento. También recuerdo el olor a cuero del taller de Miguel, el ruido de la casa por las noches, la casa que tenía vida propia y nos contaba cosas, esquivar las chopas cuando llevábamos sandalias, te paso a buscar y estudiamos un rato. Y muchas veces estudiábamos. Y muchas discutíamos y me daba la risa y tú te enfadabas más y más, y te ibas, y volvías pero otra vez risa y te marchabas de nuevo. Luego te echaba de menos y eso ya no hacía tanta gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente de la universidad se esfumó, no hicieron falta grandes alardes técnicos, cada uno por su lado, a Barcelona, a La Palma, donde fuera, con su vida hecha, algunos en la península, la mayoría de ellos emparejados y llenando la casa de anhelos y muebles de Ikea y jódete que en Zaragoza aún no tenéis, pero ya tenemos y sí, yo creo que era la 327, o la 317, cuando tú cogías el Utinsa o el Salcai y después las cosas cambiaron y ahora no sé de qué color son las guaguas, ni recuerdo el nombre de la compañía de transporte ni en qué momento levantaron aquella otra estación cerca de Santa Catalina. A mí me gusta el Hoyo de toda la vida, cruzar San Telmo o venir de Triana, comprar tarta de chocolate en Guirlache y elegir verde o azul y dejarme llevar por la guagua, hasta que se acabe la isla o hasta que me dé por gritarle al chofer que me bajo allí mismo, que justo acabo de recordar que el garito de las botellas de tres cuartos es el Pachichi y que si me apuro, tengo tiempo a pasar por casa y coger la guitarra. Algo me dice que la pandilla me espera, acaba de anochecer y la playa y las chicas están más guapas que nunca, con sus tacones y su carmín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fotografía:  © Pablo Montesdeoca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-7345237835335272519?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=7345237835335272519&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/7345237835335272519'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/7345237835335272519'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/01/la-327.html' title='La 327'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2113/2211386159_ca226eea72_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-4943245083150144573</id><published>2008-01-15T13:32:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T15:49:47.371+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Leyenda guanche</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2195525117/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2388/2195525117_b68597ca2b_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2195525117/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;No se recuerda una belleza guanche tan bien dibujada como la de Nayra, porque Nayra parecía un dibujo, o más bien una fotografía antigua de una mujer que forzosamente tenía que haber pertenecido a otra época o a otro sistema solar, aunque las dos cosas bien pudieran haber sido ciertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos de Nayra que llamaba la atención, que en los días de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;panza de burra&lt;/span&gt; –que eran casi todos- cuando en Las Palmas apenas asomaba el sol por el parque de Santelmo, ella seguía brillando por Tomás Morales camino del obelisco como si nada de aquello fuera con ella. Dicen, y cuesta creer, que nunca se enamoró y que le encantaban los helados de hielo del puestito de Las Canteras (el de al lado de la caseta de la Cruz Roja) y el Clipper de Fresa. Terminó arquitectura en Tafira y se largó a la península un viernes de mayo para probar suerte en Zaragoza. Un verano como no se conoce, pegajoso y particularmente extraño (la ciudad más que recibir, parecía que mandaba de vuelta a Santelmo y a los días de panza de burra) sacó el lado más feroz de Nayra, que lejos de achicarse, se rehizo en el portal de un estudio (gabinete que diría el imbécil de su director de proyecto) de arquitectura. De Zaragoza le gustaba el Parque Grande, el cielo azul-Monegros y salir de tapas por el Tubo, también el Teatro Principal que le recordaba mucho (más de lo que le gustaba reconocer) al teatro Benito Pérez Galdós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En septiembre la hicieron fija y lo celebró con un amigo al que empezaba a encontrar interesante y divertido, aunque de él destacaría otras cosas que se guardaba muy bien para sí misma y para su almohada. Durante la cena, añoró los días en Puerto de Mogán y la arena fina de Guayedra. En octubre desfiló con el traje típico el día de la ofrenda en una mañana que se le antojó fría y húmeda y echó especialmente de menos los asaderos en Tejeda. En noviembre cogió su primera gripe, no la primera del año o de la temporada, sino la primera de toda una vida y eso le hizo recordar aquel día que nevó en la cumbre y la población entera quedó con la mirada y el alma puesta en el Roque Nublo. Esa misma noche, Nayra sintió un tremendo espacio abierto entre el dormitorio que ahora ocupaba y su vida en la isla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nayra comenzó a desdibujarse hasta que en diciembre, una mañana de lunes, de camino a un edificio que andaba rehabilitando, un golpe de cierzo frío y punzante le congeló el corazón, que de acuerdo al informe del forense, dejó de latir más por pena que por frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fotografía: © David Niles &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-4943245083150144573?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=4943245083150144573&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4943245083150144573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4943245083150144573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2008/01/nayra.html' title='Leyenda guanche'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2388/2195525117_b68597ca2b_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111704865193461886</id><published>2008-01-09T22:42:00.000+01:00</published><updated>2008-01-10T08:22:28.166+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><title type='text'>Los olvidados</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2181738446/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2378/2181738446_061d775ef2_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2181738446/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los olvidados se olvidan todos los días, se olvidan tanto que no encuentran la forma de no pensar en otra cosa. ¿Se echan de menos?. No es probable, nadie lo hace entre los olvidados. Se olvidan cada día, desde que se levantan (nunca es lo mismo levantarse que despertarse, del mismo modo que tampoco es lo mismo despertarse que abrir los ojos) hasta que se vuelven a levantar. Porque la vida consiste en levantarse todo el tiempo de todas las caídas, levantarse un lunes para encaramarse a los viejos ideales y alzar bien alto los brazos para ser vistos desde aquel avión en el que nunca podrán huir. Es posible escapar de los recuerdos, pero no se puede escapar de lo que uno olvida. Por eso los olvidados pueden levantar un planeta con apenas unas tablas y una pequeña asignación semanal de sueños rotos. Se olvidan todos los días, se olvidan porque el recuerdo les duele -aunque eso lo saben bien-, tanto que les come el deseo de lo que no tienen y se olvidan, además, de las letras del banco, de las facturas que pasa la vida, las que vencieron a primeros de mes y las que aún no llegaron. Y por supuesto se olvidan de lo que no supieron decirse de cualquiera de las maneras. Los olvidados se olvidan de todo, en definitiva, de sus nombres, de las ganas acumuladas, de todo eso que les arde en la piel y que después de la catástrofe que les aguarda no servirá ni para chatarra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fotografía: © David Niles &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111704865193461886?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111704865193461886&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111704865193461886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111704865193461886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/05/se-olvidan.html' title='Los olvidados'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2378/2181738446_061d775ef2_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-4937637506736398855</id><published>2007-12-31T01:32:00.001+01:00</published><updated>2008-02-20T22:14:09.426+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Una nueva vida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2146653340/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2401/2146653340_4926164957_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2146653340/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acaban de alcanzar velocidad de crucero cuando el comandante Lozano felicita el Año Nuevo a través de la megafonía de cabina. Su voz suena lejana y metálica, como si alguien procedente de una civilización remota y mucho más avanzada que la nuestra la hubiera dejado grabada tres mil años antes en un artefacto imposible que ahora, tres milenios más tarde, es capaz de reproducir para todo el pasaje aquel mensaje cifrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sirven el catering de empresa barata y algo de alcohol -invitación de la casa- para celebrar el nuevo año a once mil pies de altura. Al pasajero 34-A aún no le ha dado tiempo a diseccionar con detalle la estupenda colección de curvas de la azafata de rasgos vikingos que reclina su cuerpo frente a él, cuando la desconocida sentada a su lado (la pasajera 34-B) rompe a llorar amargamente. Llora con los dos ojos y llora bien, muy profesional en su llanto. Cualquiera diría que se está vaciando por completo, porque derrama tantas lágrimas y tan amargas todas como para rivalizar con el océano que sobrevuelan en esos momentos. Alguna de esas lágrimas cae al abismo de un escote generoso, casi de adolescente recién florecida. Ella apenas puede articular palabra cuando el chico le pregunta si se encuentra bien. Habla, o hace el intento de hablar, en medio de un ataque de hipo. Finalmente consigue sollozar algunas palabras y le lanza la extraña petición: “¿Serías tan amable de enamorarte de mí mientras dure el trayecto?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La azafata de rasgos nórdicos les pregunta qué desean beber con la cena. Agua, dice él. Jugo de naranja, dice ella entre sollozo y ataque de hipo. El pasajero 34-A tiene la pregunta resonando todavía en el centro exacto de su órgano de Corti, como si no quisiera desprenderse de ella o como si quisiera cerciorarse de que la ha escuchado bien. Se sabe que a ciertas altitudes, el oído sufre algunas alteraciones conocidas. La pasajera 34-B le explica una serie de cosas que conviene aclarar. Por ejemplo, que viene de ver a su amante casado. Un amante que nunca abandonará a su mujer y que no está enamorado más que de sí mismo. El pasajero 34-A traga saliva y acepta enamorarse de ella. Faltaría más. En realidad cree que se puede enamorar de ella todo el tiempo que haga falta. Es indicativo de algo, que a once mil pies de altura, cuando están a punto de empezar un nuevo año, el azar, o lo que sea que dirige al azar, le haya sentado al lado de la pasajera 34-B, que realmente parece triste y que además llora estupendamente. Francamente bien. Y el pasajero 34-A, que no recuerda cuándo fue la última vez que sintió un cuerpo de mujer a menos de medio metro del suyo, está convencido que quizás todo eso sea una señal de algo grande que está por venir con el nuevo año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora parecen una auténtica pareja, incluso no sería faltar a la realidad si dijéramos que el resto del pasaje los contempla con envidia. Se toman de la mano, son como un único pasajero, el pasajero 34, sin más, sin ventana ni pasillo, sin letras A y B. Lo comparten todo, todo lo que se puede compartir a once mil pies de altura, el catering de empresa barata, el agua, el jugo de naranja (es la primera vez que el chico escucha decir “jugo” en vez de “zumo”), la finísima manta con el logotipo de la compañía que opera vuelos charter en Navidad y por supuesto, la película casposa de fin de año. Para el pasajero 34-A ya no hay azafata con curvas que valga. Ahora tiene que preocuparse de otras cosas, de cuidar a la pasajera 34-B, de devolverle la confianza en sí misma, porque algo le dice que es el comienzo de una nueva vida junto a ella, porque ella se dará cuenta (no puede ser de otro modo) de lo equivocada que está y de lo estúpido y vanidoso que es su amante casado, y por supuesto de lo buen tipo que es el chico que le ha tocado justo por azar (o lo que sea que dirige al azar) en el asiento de al lado. El 34-A. Y que ese chico, y no su amante casado, es el que le conviene por encima de todas las demás personas. El pasajero 34-A ya mira a la chica con ojos de enamorado. Iremos a Lisboa, amor, iremos a Bérgamo. Iremos juntos y nuestros hijos tendrán tus ojos y tu ceño fruncido, y sabrán llorar casi tan bien como tú cuando lloras a once mil pies de altura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doce horas más tarde aterrizan en destino. Por primera vez en mucho tiempo, no les resultará tan duro a ninguno de los dos llegar a una terminal donde no les espera nadie. Eso es lo más duro siempre. Que nadie te espere en la terminal. Por eso, la idea de un nuevo comienzo, de una nueva vida, es algo que reconforta al pasajero 34-A que en realidad se llama Lucas y que todavía sigue tomando de la mano a la pasajera 34-B: Nuria en lo sucesivo. Ambos esperan apoyados el uno contra el otro a que la cinta de equipajes vomite sus maletas. Lucas puede imaginarse cargando todos los bultos en un único carrito, desempeñando ya las funciones típicas de leal compañero de viaje, deteniendo un taxi a ninguna parte que abordarán como quien sube a una montaña rusa, con un nudo en el estómago y la sonrisa floja, blanda, indicando alguna dirección en la que poder caer rendidos después de un largo viaje, el lugar en el que amanecer en algún momento y tomar un chocolate con churros y algunas decisiones importantes en común. Claro que las historias de amor duran lo que duran. Y esta dura lo que tarda en sonar el móvil de Nuria, que al otro lado del mundo, escucha con detenimiento la voz quebrada de su amante casado, ahora algo menos vanidoso, interpretando el papel de perfecto arrepentido y que sostiene, ciertamente convencido, que desde que Nuria subió a aquel avión, no deja de pensar en ella. Sólo en ella. Lo de SO-LO subrayado. Y a Nuria que le flaquean las rodillas, se desmorona sobre la cinta transportadora, encima de alguna maleta sin dueño, y llora de la emoción, llora por los dos ojos, llora bastante bien, mientras se aleja en la cinta, muy profesional ella, con sus lagrimitas y su Samsonite sin apenas tiempo para percatarse de Lucas que le dice adiós con la mano, la misma mano que hace apenas un instante le tomaba la suya y con la que ahora no sabe muy bien cómo manejarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: © Donald Cecil&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Febrero 2008)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-4937637506736398855?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=4937637506736398855&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4937637506736398855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/4937637506736398855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/12/una-nueva-vida.html' title='Una nueva vida'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2401/2146653340_4926164957_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111149758280847458</id><published>2007-12-17T13:13:00.000+01:00</published><updated>2007-12-20T09:49:44.458+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Contrahecho</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2122773535/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2029/2122773535_5f287bd60a_m.jpg" alt="" style="border: 0px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2122773535/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;Daniel era un adolescente de ciudad,  medio contrahecho y ligeramente torcido de cintura para arriba. Por eso llevaba aquel enorme corsé metálico: una suerte de cárcel que le encerraba el cuerpo desde la cadera hasta el cuello. Andaba con la mirada bien alta, como apuntando al cielo en busca de respuestas y de días soleados que no llegaban. El manejo era complicado, sus apariciones públicas requerían de ciertos preparativos que impedían que se prodigara con frecuencia; no podía tomar el autobús (todos recuerdan los interminables episodios de caídas y resbalones intentando acceder a la línea treinta y tres) y tenía que entrar a los vehículos apilado como un tronco de árbol recién talado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando y en los momentos más inesperados, extraviaba algún tornillo por la calle, si le alcanzaba el valor  pedía ayuda para que alguien lo recogiera, alguien que de una manera o de otra dudaba primero ante la idea de que le estuvieran gastando una broma pero que, al final, viendo los hierros que asomaban por el cuello de la camiseta se prestaba a la búsqueda. Muchas veces Daniel volvía a casa con un desconsuelo de más y varios tornillos de menos, lo que le obligaba a visitar de nuevo la ortopedia, ya fuera para engrasar algún remache o para rescatar las piezas desencajadas y perdidas por el camino o el ascensor. La primera vez que pisó aquel horrible lugar era verano, verano de aceras pegajosas, el resto de adolescentes de ciudad poblaban las piscinas y los parques, mientras Daniel solía recordar, revivir más bien, la sensación desapacible y húmeda de su cuerpo recubierto por una sopa pastosa de escayola fría, el silbido ahogado de su propia respiración en el cuartillo de atrás mientras cuajaba el molde y lo lejos y ajeno que se sentía a todo lo demás dentro de aquella mala copia de sí mismo. Dormía en su jaula de metal y soñaba con aviones que se estrellaban contra patios de colegios deshabitados, con hombres grises que ascendían rampas de garajes de ciudades también grises y, cada vez con más frecuencia, con títeres incontrolados y torpes, fantoches  desposeídos de toda dignidad que se apilaban en el asiento de atrás como árboles talados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Odiaba las líneas rectas y los espejos. Detestaba ser el fatal depositario de la crueldad de aquellos que se burlaban o le bautizaban continuamente con motes nuevos, grotescos, gastados de tanto uso: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jorobadito y mal hecho&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Robocop&lt;/span&gt;  y a veces, simplemente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mazinger&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel enseguida se dio cuenta de que Nuria (aquella muñeca de porcelana de la primera fila) nunca se fijaría en él, lo mismo que Rosa, Violeta o Blanca y exactamente igual que Raquel. Ninguna chica en su sano juicio querría acercarse o reparar en alguien que apenas podía andar diez metros sin tropezar, que hacía saltar los detectores de metal que encontraba a su paso o que no podía volar en columpio ni atarse los cordones de los zapatos. En realidad, Daniel sí se relacionaba con chicas,  en la salita de espera del hospital (antes de las sesiones de rehabilitación diarias) coincidía con muchachas portadoras de corsés como el suyo que intentaban ocultar con la ayuda de alguna bufandita o pañuelo al cuello y que evitaban los escaparates de tiendas bonitas que reflejaban la imagen distorsionada de sus cuerpos y sus pechos recién florecidos y aplastados por el hierro, mujercitas metálicas que lloraban pequeñas lluvias porque intuían, o sospechaban que nunca podrían llevar vestidos hermosos y faldas de volantes con las que bailar descalzas por los parques y correr por las calles. Lo cierto es que Jorobadito siempre hubiera querido decir algo, darse a conocer de algún modo, pero todo el valor del que disponía lo guardaba para cuando volviera a perder algún tornillo en el supermercado, así que nunca decía nada y se dedicaba a poner cara de comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, los otros chicos salían y conocían el sabor de los primeros besos, de los cigarros a escondidas y los combinados de ron y  tequila, los reservados de la disco y los mensajes de amor enviados en aviones de papel. Jorobadito nunca recibió invitaciones a fiestas de cumpleaños, tampoco para jugar a la pelota en el patio (aunque ofreciera su bocadillo a cambio y siempre se quedara sin almuerzo y sin partido. Como no podía ser de otra forma, Nuria se decidió por el tipo que más goles marcaba en la liga local (con el tiempo sería un fenómeno en casamientos por penalti), Rosa por el matón de Quinto B (el que empujaba a Robocop  escaleras abajo) y Raquel le dio su primer beso al chico que años más tarde le partiría la boca, los dientes y el alma sin contemplaciones de ningún tipo. Blanca, que siempre andaba buscando bronca, se despachaba de lo lindo con Violeta en el vestuario de chicas y se volvió un marimacho y campeona absoluta de lucha libre cuando llegó a la universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorobadito siguió perdiendo los tornillos a pares, tropezando consigo mismo y con sus desánimos y soñando con aviones y hombres grises, mientras los huesos le dolían y le bailaban por dentro descompasados. Probó a colgarse ladrillos de las manos y las piernas, estirarse con un sistema de poleas que imaginó en una de aquellas interminables y dolorosas sesiones de rehabilitación, y planeó vivir suspendido del revés una vez que descartó la idea de dejarse aplastar por una apisonadora marca &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acme&lt;/span&gt; que le dejara bien plano y fino como un cromo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Naturaleza y Color&lt;/span&gt; o un pergamino japonés. Manejó miles de opciones hasta que finalmente se decidió por nadar todas las mañanas hasta perder el resuello y dejarse caer en un gimnasio de barrio por las tardes. Siempre ocupaba dos taquillas, una para la ropa y otra para la armadura y como tocado por una idea feliz, aprendió con el tiempo a gastar bromas referidas a su prototipo y a reírse un poco más de su sombra alargada y tiesa. Ahí comenzó a cambiar todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún se recuerda la gran explosión metálica y los tornillos de aquella coraza saltando por los aires el día que revelaron la primera radiografía que no parecía un cuadro de Kandinsky. El momento justo en el que certificaron su verticalidad y pudo gritarlo al mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien me contó que Daniel no tardó en descubrir el sabor de los besos a tabaco, que terminó tocando en un grupo de pop con cierta repercusión a nivel nacional y que, de tarde en tarde, puedes verle en la sección de libros de unos grandes almacenes arrojando tornillos al suelo (tornillos que lleva escondidos en el bolsito vaquero de Marta, su novia) y pidiendo por favor que alguien se los recoja. Resulta que ya le alcanza el valor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Diciembre 2007)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111149758280847458?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111149758280847458&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111149758280847458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111149758280847458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/03/jorobadito-y-mal-hecho.html' title='Contrahecho'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2029/2122773535_5f287bd60a_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111583819521098736</id><published>2007-12-12T15:12:00.001+01:00</published><updated>2008-02-20T22:13:49.225+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Señor Azul</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/13464473/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://photos10.flickr.com/13464473_510440530d_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/13464473/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El señor Azul (lo de azul viene por una mala traducción relacionada con la extensa gama de tristezas que es capaz de alojar en las entrañas) hace todo lo necesario para no pensar. Lee libros para no pensar, escribe tonterías para no pensar, también lo hace para que alguna antigua novia suya -que, por otra parte, no quiere saber nada de él- pueda criticar esas estupideces que escribe de vez en cuando. Por eso y porque le gusta que le metan caña que, dicho sea de paso, le sirve también para no pensar. Se pierde en avenidas sembradas de soportales que bostezan despedidas para no pensar y solicita en algún estanco -con el correspondiente impreso- un poco de ternura de segunda mano para no pensar. Acude a la oficina para no pensar, le mira el culo a la de Recursos Humanos para no pensar, disimula estar bien o tirando (lo que él denominaría "normal") para no pensar, camina como si le persiguieran los recuerdos con tal de no pensar, se compara con tipos que jamás serán como él para no pensar, se detiene en los escaparates de lencería fina y no reconoce su reflejo entre tanto maniquí de medidas perfectas, si es que eso puede decirse que sea algo que ayude a no pensar. Observa a la mujer del tiempo y sus manos de mujer del tiempo para no pensar. Se imagina todas esas borrascas avanzando entre sus costillas. Entra en una agencia de viajes, se presenta, soy el señor Azul, dice todo pomposo y a continuación averigua la mejor manera de abandonar la ciudad discretamente, quiere visitar ciudades con nombres impronunciables, para que luego no puedan encontrarle -Tewkesbury por ejemplo- incluso cuando los de la agencia de viajes le contemplan de un modo extraño, el señor Azul les mantiene la mirada para no tener que pensar, uno, dos, tres...cinco...diez y les sigue mirando para no pensar. Se salta los semáforos para no pensar y encaja con indiferencia los insultos del taxista que ha tenido que esquivarle en el último momento. Hace fotos de las aceras que pisa para no pensar, duerme con viuditas desdentadas para no pensar, silba canciones tristes, todo para no pensar. Visita amigos que creen firmemente en la posibilidad de no pensar -al menos durante un tiempo-, intenta alargar ese tiempo, estirarlo como si fuera un domingo de un verano que una vez tuvo y se marchó dando tumbos, fuma (él que nunca ha fumado) cigarrillos bajos en nicotina para no pensar, responde cartas atrasadas para no pensar, hace el equipaje y lo llena de ropa interior como para una vida entera y también aunque muy de vez en cuando, se fuga con la vecina del sexto que no está nada mal, total, para no pensar. Hace cualquier cosa para no pensar, lo que sea, tampoco toma líneas de metro de color azul o gris, porque significaría sin duda la manera más torpe de quedarse atrapado en  aquello en lo que no quiere pensar. Pero sobre todo, y por encima de todas las cosas, el señor Azul nunca se enamora, para no pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Enero 2008)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111583819521098736?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111583819521098736&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111583819521098736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111583819521098736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/05/para-no-pensar.html' title='Señor Azul'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-353728757194957064</id><published>2007-11-14T11:07:00.000+01:00</published><updated>2007-11-21T11:30:09.057+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poemas de otros'/><title type='text'>Espero curarme de ti</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2051686475/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2071/2051686475_20d70c5f55_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2051686475/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del&lt;br /&gt;amor están entre dos gentes que no se dicen nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua","¿sabes manejar?", "se hizo de noche", entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde" y tú sabías que decía "te quiero".)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Jaime Sabines)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-353728757194957064?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=353728757194957064&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/353728757194957064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/353728757194957064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/11/espero-curarme-de-ti.html' title='Espero curarme de ti'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2071/2051686475_20d70c5f55_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111609932060206460</id><published>2007-10-16T22:25:00.002+02:00</published><updated>2009-02-23T11:04:03.052+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>El corro de la patata</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1592135165/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2082/1592135165_c743fef6f7_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1592135165/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se besan. Y no veas cómo. Dan ganas de saltar del coche y hacerles el corro de la patata. Junto a ellos se detiene también el tiempo y un poco todo lo demás: las calles, el tráfico, un banco de cúmulos que avanza en dirección Gran Vía y amenaza tormenta de febrero. Todo quieto y allí permanecen ensamblados el uno al otro, como piezas de Lego, no tendrán más de quince y ya comprenden que la vida consiste en devorar el tiempo, las bocas, las lenguas, masticarse adheridos por la cintura, cadera, coxis y rabadilla y el chaval que la sujeta como quien sujeta un mundo entero, un planeta, al tiempo que le cuenta al mismo mundo congelado en esa esquina, que esa chica es suya, o quiere que sea suya, una vida entera o esa vida que es la única que conoce y que entiende. Lejos de separarse, se juntan más, juraría que ni respiran y, si lo hacen, tiene a la fuerza que ser de manera invisible y precipitada, dejando pasar pequeñas cantidades de oxígeno entre el inexistente espacio que queda libre entre sus bocas disueltas, devastadas por todo ese mar de arrebato adolescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso que nadie en su sano juicio quiere avisarles, avisarles de lo que viene después, con el tiempo, cuando tengan dieciocho o veintitrés o treinta y tantos, y ella conozca las fiestas de fin de curso, los viernes de cosquillas en el ombligo que terminan en domingos de resaca, las pruebas de embarazo en un retrete de escuela, para qué, para qué joderles con lo que viene, si tarde o temprano jugarán al Lego en otras cinturas, en otras caderas, en otras rabadillas,  y quien sabe si olvidarán todos estos besos de esquina que ahora ocupan orgullosos una tarde de dos mil nueve. Nadie quiere avisarles, porque eso sería como lanzar piedras a dos perros que fornican en la calle y escapan aullando y desencajados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se besan, se mastican, y la vida se detiene en una esquina, junto a un semáforo que parpadea con desgana, también se detiene el tiempo y un poco todo lo demás: las calles, el tráfico y un banco de cúmulos que al alcanzar la vertical de sus cabezas, de sus bocas, de sus lenguas, comienza a descargar un espléndido temporal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Febrero 2009)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111609932060206460?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111609932060206460&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111609932060206460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111609932060206460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/05/se-besaban.html' title='El corro de la patata'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2082/1592135165_c743fef6f7_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-5779208431604075058</id><published>2007-10-03T18:43:00.000+02:00</published><updated>2007-11-04T09:10:55.828+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Decálogo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bolaño'/><title type='text'>El arte de escribir cuentos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1618553195/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2303/1618553195_60a97ee509_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1618553195/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1. Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. Piensen en el punto número siete. Uno debe pensar en el siete. De ser posible: de rodillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, de Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Roberto Bolaño)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-5779208431604075058?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=5779208431604075058&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5779208431604075058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5779208431604075058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/10/el-arte-de-escribir-cuentos.html' title='El arte de escribir cuentos'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2303/1618553195_60a97ee509_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-1153184786001140983</id><published>2007-09-01T11:07:00.000+02:00</published><updated>2007-09-01T14:29:17.186+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Crisis pasajera</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt; &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1072843246/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm2.static.flickr.com/1264/1072843246_241541fbbe_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1072843246/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Marla siempre quiso que acudiéramos a un terapeuta argentino en cuanto terminara el verano. A mí me gusta que Marla tenga todo lo que desee. Por eso me casé con ella. Ahora Marla dice que se siente sola cuando no estoy en casa, que un animal doméstico le haría compañía o en su defecto un amante, pero que de momento prefiere un animalito. También quiere que vuelva el tipo que yo solía ser, aquel hombre decidido y seguro que le nublaba los sentidos. El terapeuta argentino sugiere que haga cosas arriesgadas, que eso ayudará a combatir esa extraña y repentina crisis de inseguridad que me invade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es Septiembre. He hecho algunas llamadas. Quiero que Marla sea feliz y recuperar su admiración de antaño. Mañana perfilaré los detalles y le contaré mi plan: he decidido adquirir un cocodrilo. No concibo otro animal más apropiado para Marla. Por otra parte, el cocodrilo me permitirá recuperar al tipo que fui. Combatiré mi inseguridad con actos arriesgados al tiempo que Marla estará acompañada durante mis ausencias. Todo volverá a ser como antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cocodrilo lleva una vida bastante inactiva y yace inmóvil la mayor parte del día. Por la mañana el cocodrilo busca el calor del sol, así que podrá hacerle compañía a Marla en la terraza a la hora del desayuno. Le pondremos un nombre adecuado, un nombre de reptil o de político famoso, aunque a mí me resultan encantadores los cocodrilos. Un cocodrilo permanece en espera durante horas, no tiene prisa, no pasa el tiempo en su vida de cocodrilo. El nuestro podría vivir en la piscina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces imagino que regreso al final del día, justo cuando se pone el sol afuera en la casa. Marla me recibe amorosamente, hablamos de cómo nos fue la jornada y le pregunto por el cocodrilo. Después de la cena acostumbro a hacer mi número más arriesgado en el patio, junto a la piscina, preparamos algún cóctel y fumamos cigarrillos finos, comentamos lo lejos que queda la felicidad y lo poco que nos damos cuenta cuando la tenemos planeando sobre nuestra existencia. Luego me incorporo y pausadamente, con un gesto grave, introduzco mi cabeza en la mandíbula del cocodrilo. Permanezco quieto unos segundos. Cada día que pasa alargo el intervalo de tiempo dándole más emoción a la escena. Eso me acercará a Marla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sé todo lo que hay que saber acerca de los cocodrilos. Los cocodrilos, por ejemplo,  tienen cuerpos pesados y metabolismos generalmente lentos. Nuestro fiel compañero está bien adaptado a la vida en la piscina y solo de vez en cuando abandona la rutina de sus aguas siempre quietas, únicamente para nuestro número circense, deslizándose sobre el césped del jardín, arrastrando su estómago y empujándose con los pies. Luego se dirige hacia el velador que preparamos cada noche para celebrar el espectáculo. Ayer, lamentablemente, perdí una oreja cuando me disponía a sacar la cabeza de la boca del cocodrilo. Si hubieras visto la cara de infinita admiración que proyectó Marla contra la superficie azulada y mansa de la piscina, comprenderías que una oreja importa bien poco y que, ahora sí, todo volverá a ser como antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Septiembre 2007)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-1153184786001140983?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=1153184786001140983&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1153184786001140983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1153184786001140983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/08/crisis-matrimonial.html' title='Crisis pasajera'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm2.static.flickr.com/1264/1072843246_241541fbbe_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-108621007646270916</id><published>2007-08-21T10:50:00.000+02:00</published><updated>2007-08-22T13:21:15.822+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><title type='text'>Háblame de canciones</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1195920619/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm2.static.flickr.com/1217/1195920619_b4b26f9f42_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;Hoy quiero que me hables de ti. No hay prisa: tenemos tiempo. Cuéntame algunos secretos, eso me apetece. Podrías empezar por hablarme de aquellas canciones que tienes casi olvidadas y te hacían sentir cosas. Cosas que ahora no sabrías explicar. Eso es lo que me gustaría, que me hables de cómo te imaginabas que sería el futuro cuando fueras mayor y ya no te diera miedo lo que hubiera debajo de la cama. De cómo fue que creciste y has llegado a ser una personita grande, un proyecto de vida. Cuéntame, eso me interesa, la vez que soñaste que te brotaban alas de la espalda y volabas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Háblame de las cosas que te importaban, por ejemplo de tus peluches, tus peluches y tus pulseras. Háblame de cuando no podías hablar de tanta risa que te entró y te atragantabas, de la amiga que más envidiabas porque te sentías pequeña y feucha a su lado y aún asi la adorabas. Háblame de si te gustaba tu nombre -si todavía te gusta- y si llevabas caramelos a clase el día de tu cumpleaños, de jugar en el patio y los moratones en las rodillas, de si tenías una mochila llena de sueños y tu primera excursión. Háblame de todo eso, no hay prisa, quiero saber de tus vacaciones y lo que pensaste la primera vez que viste la nieve o el mar o la sonrisa de aquel chaval que te miraba distinto pero bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy quiero que me hables de esas cosas, tenemos tiempo. Háblame de la mujer que tengo frente a mí, de si todavía te recoges el pelo y si sabrás reconocerme entre tanta gente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-108621007646270916?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=108621007646270916&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/108621007646270916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/108621007646270916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2004/06/hblame-de-canciones.html' title='Háblame de canciones'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm2.static.flickr.com/1217/1195920619_b4b26f9f42_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-108776144630625903</id><published>2007-08-04T10:03:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:53:42.927+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Varela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tentaciones El País'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>La playa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1004562401/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm2.static.flickr.com/1354/1004562401_e42993631d_m.jpg" alt="" style="border: 0px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/1004562401/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aquel día, la playa reclamaba atención meciendo las olas con una cadencia suave pero eficaz. Proyectaba un sonido de mar que bien podía entenderse como un rugido o un ronroneo. Todo dependía de quien escuchara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La playa hizo todo lo que pudo, todo lo necesario para poder acunar aquella botella hasta depositarla plácidamente en la arena. Al fin y al cabo era una playa mensajera: su única misión era lanzar y recibir todas las botellas portadoras de mensajes. Sin hacer preguntas. Únicamente se conocía el punto de partida. Era desconocido el lugar de llegada. Sería elegido al azar. Todas las playas mensajeras se sentían orgullosas de serlo y cumplían su cometido a la perfección. Una autentica maraña de costas y ensenadas, una red organizada de kilómetros de dunas salpicadas por el océano, capaces de catapultar mensajes secretos, de amor y de auxilio, interconectadas entre sí, de un extremo a otro del planeta. Miles de botellas en tránsito y todas llegarían siempre a un destino. A algún destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese es el motivo por el cual la playa no esperaba caricias ni manos moldeando sus orillas en forma de castillos y fortalezas. No esperaba sonrisas de domingo, sonrisas de enamorados jurándose amores eternos que no duran más de un verano. La playa, sencillamente, reclamaba atención, así que hizo todo lo que pudo. Depositó la botella junto a un bulldog francés que jugueteaba con su dueña y se aseguró de que la entrega fuera perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin y al cabo, era una playa mensajera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ilustración: © Cecilia Varela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Nota: La primera versión de este relato se publicó en el &lt;em&gt;País de las Tentaciones&lt;/em&gt;, el 2 de Julio de 2004, bajo el título: "Playas Mensajeras")&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-108776144630625903?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=108776144630625903&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/108776144630625903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/108776144630625903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2004/06/playas-mensajeras.html' title='La playa'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm2.static.flickr.com/1354/1004562401_e42993631d_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111743502302913914</id><published>2007-07-30T23:06:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:53:47.189+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Génesis</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/16379426/"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: #000000 1px solid; BORDER-TOP: #000000 1px solid; BORDER-LEFT: #000000 1px solid; BORDER-BOTTOM: #000000 1px solid" alt="" src="http://photos11.flickr.com/16379426_ad80ac64bb_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;El aviso era claro. El mundo se terminaba dando una última gran pataleta. En su lugar vendría uno nuevo que, por lo pronto, estaba a medio levantar. La fecha de entrega se cumpliría, eso es cierto, aunque nadie podía esperar que el nuevo mundo estuviera concluido sin defecto alguno en el plazo acordado. Desde el exterior, a una altura considerable, se podían observar los continentes desdibujados, todo porque a última hora decidieron rechazar la creación de los nuevos a imagen y semejanza de los que ya existían. Hubo que improvisar. Se impuso en el concurso de ideas la corriente más progresista que apostaba por grandes superficies de agua que, en cualquier caso, no distaran tanto las unas de las otras como las actuales. Hubo consenso en el número: nueve continentes y siete océanos. Un equipo -el más creativo- se encargó de la orografía, otro más multidisciplinar de las razas y las etnias, un tercero de las diferentes lenguas y dialectos y así se sucedió todo lo demás: especies animales, sistemas de creencias y filosofías, una ética y moral únicas a modo de derechos humanos universales. Un comité de sabios tuvo que seleccionar los libros y las obras de arte que se salvarían del peor de los finales pero nadie quedó enteramente satisfecho. Por supuesto, todo el que quisiera tenía un lugar que le correspondía por derecho propio en el nuevo mundo sin coste adicional, era lo acordado por los gobiernos involucrados en la destrucción del anterior. En contra de lo que pudiera parecer lógico, quien así lo deseara podría optar por desaparecer con el viejo. Con las prisas, no se alcanzó un acuerdo con el nombre que le darían al nuevo y así fue que durante años nadie supo en qué mundo vivía, cómo se llamaba, ni cuánto duraría esa vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111743502302913914?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111743502302913914&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111743502302913914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111743502302913914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/05/gnesis.html' title='Génesis'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-931654810190304360</id><published>2007-07-26T18:22:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:53:50.945+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Varela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Ti regalo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/906838418/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm2.static.flickr.com/1226/906838418_b29a595e08_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/906838418/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ti regalo questo, potrebbe essere una passeggiata nel parco o una canzone senza fine. Una lettera d’amore, un cappuccino nella tua piazza preferita o un trucco di magia senza preparazione.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ti regalo questo così lo porti con te, piegato nella borsa, o fra le pagine di un libro di Benedetti. Così quando ti arrabbierai con me potrai stropicciarlo o fare una palla e buttarlo dalla finestra e guardare felice come lo schiaccia un bus. Per incartare una mela o per incollarla al muro. O per scriverci sopra il numero della banca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qualcosa di arrangiato. Quelle cose che inizi a scrivere senza pensare e che non sai quando finirà. Ti regalo un tango di Piazzolla così lo ascolti mentre ti fai i capelli. Ti regalo un sogno, una camminata sulla riva del lago, magari a Bariloche, una passeggiata per le strade di Buenos Aires o un caffè al Tortoni.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ti regalo un’idea. Il concetto più bello della complicità, uno scenario vuoto nel quale cercare il miglior modo di trovarsi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ti regalo queste righe imprecise, senza capo né coda, senza trama né fine, senza argomenti e senza attori principali. Senza una morale. E se ce l’ha, che solo tu lo sappia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L’unica cosa che devi fare è spegnere la luce, chiudere gli occhi e la porta della tua stanza, non necessariamente in quest’ordine. Lascia che ti parli piano, dimentica le fatture ed il tg. Amami un po’ di più di cinque minuti fa, e fammelo sapere in qualche modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ti regalo un desiderio. Riempirti di voglia di ridere e di scappare correndo. Che tu abbia bisogno di sentirmi e di trovarti a chiedermi di spegnere la luce, che chiuda la mia porta e allora, iniziare a leggere questo che ora stai leggendo. E magari non riuscissimo a smettere di chiamarci ogni notte, per trovarci nella stessa favola. Tutta la vita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lascio aperta la finestra perché tu possa entrarci, per potermi spiare. Per vedermi senza che io ti veda. Perché tu abbia cura di me senza che io lo sappia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una favola per portarti in viaggio. Nelle strade e nei parchi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ti regalo queste parole senza carta colorata, né uno “spero che ti piaccia”. Parole che parlano di te e di me, che possano leggersi qualsiasi giorno dell’anno, a qualunque ora, sia quale sia il tuo umore.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ti regalo questa storia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nota: De todas las versiones que pueden encontrarse en internet de "&lt;a href="http://www.teregalouncuento.com/" target="_blank"&gt;Te regalo un cuento&lt;/a&gt;", hoy he descubierto que también existe una &lt;a href="http://gotanblog.myblog.it/archive/2006/08/03/ti-regalo.html" target="_blank"&gt;traducción al italiano&lt;/a&gt;. La ilustración es de Cecilia Varela y forma parte de las imágenes que queremos incluír en el libro del cuento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-931654810190304360?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=931654810190304360&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/931654810190304360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/931654810190304360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/07/ti-regalo.html' title='Ti regalo'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm2.static.flickr.com/1226/906838418_b29a595e08_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-3778508623540366259</id><published>2007-07-17T22:19:00.001+02:00</published><updated>2008-09-15T09:31:13.362+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cristina Peri Rossi'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos de otros'/><title type='text'>Náufragos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/840553028/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm2.static.flickr.com/1307/840553028_0cfd9dd415_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/840553028/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba a punto de ganar la costa, cuando escuché los gritos de una mujer, que pedía auxilio. Con gran dificultad había conseguido acercarme a la playa, y no tenía intención de retroceder. Fue cierto sentimiento de vanidad, de suficiencia, más que la generosidad, lo que me llevó a cambiar de parecer. Oscurecía, el cielo amenazaba tormenta, y hubiera sido más fácil nadar unos metros más hacia la orilla. Pero yo ya estaba salvado, y nada hay más peligroso en este mundo que un hombre que ha vuelto a nacer: en su interior, está convencido de que ya nada grave le ocurrirá y especialmente sospecha que su salvación se debe a ciertos méritos personales —la astucia, la inteligencia o la imaginación—, a partir de los cuales es invencible. Pronto olvidé que era un sobreviviente y las fatigas que eso me había causado: retrocedí con arrojo, con el excedente de vida que me sobraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mar estaba picado, y una luz confusa, amarillenta, presagiaba vientos y relámpagos. Las olas, cada vez más altas, comenzaban a precipitarse con mayor rapidez. El mar era azul, profundo, pero a lo lejos se ennegrecía como un tumor. No había visto nunca antes a aquella mujer, y no me pregunté nada acerca de su naufragio: procediera de donde procediera, se estaba ahogando, y aunque gritaba, no hacía gran cosa por evitarlo. Viéndola sumergirse y reaparecer, con los cabellos sueltos y los ojos desorbitados, llegué a pensar que esa mujer, por algún raro fenómeno, no flotaba. De modo que procuré ayudarla con mis gritos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Flexione las piernas! ¡Muévalas! ¡Agite los brazos en círculo! ¡Cierre la boca!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía si oía mis instrucciones, pero pensé que de todos modos, si el eco de mi voz le llegaba, iba a tranquilizarse un poco: comprendería que no estaba sola, que otro náufrago —recién salvado— se precipitaba en su ayuda. Creo que no me equivoqué, porque a poco de escuchar mi voz, súbitamente su cuerpo se aflojó, adquirió una consistencia de medusa, y comenzó a flotar. Esto me tranquilizó. Sin embargo, no flotaba todo el tiempo. Como sacudida por bruscos impulsos, difíciles de contener, de pronto se sumergía otra vez, repleta de agua, y volvía a reaparecer, extenuada y convulsa. Entonces yo insistía con mis gritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La distancia que nos separaba ya no era tan grande, pero yo estaba cansado y muchas veces las olas, aprovechando mi extenuación, me hacían retroceder. Tenía los ojos enrojecidos, la mandíbula inferior me dolía y respiraba con mucha dificultad. Pero me concentré en dos brazadas largas y los metros que nos separaban los superé con un supremo esfuerzo: cuando el agua estaba a punto de arrebatarla conseguí sostenerla por el cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tranquilícese —conseguí balbucear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aflojó tan súbitamente todo el peso de su cuerpo, que sentí como si un enorme globo, lleno de gas, se precipitara sobre mí. El impacto fue tan inesperado que me impelió otra vez al fondo, y la solté: esa nueva incursión a las entrañas del mar, con su sucio lodo verde y los residuos calcáreos me llenó de horror y por un instante me dejé arrastrar en la corriente, como un pez envenenado que ha perdido el sentido de la orientación. Pero me recuperé en seguida, y recordando a la náufraga, estiré los brazos y la atrapé otra vez. Ella bufaba y lanzaba agua como el hocico de una ballena; en realidad, parecía pesar lo mismo. Cuando conseguí asirla por el cuello, dio patadas al aire, gruñó y yo tuve que aconsejarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tranquilícese. No tenga miedo. Pronto habremos ganado la orilla y ya habrá pasado todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí remolcarla asiéndola por la nuca, pero ella se revolvía como ciertos peces cuando han mordido el anzuelo: conducirlos hasta la costa es una tarea lenta, pesada, que exige enorme habilidad. Igual que el hombre que ha conseguido enganchar un pez espada, para atraerlo, debe soltar línea y dejarlo sacudirse y alejarse, yo debía, por momentos, permitir que el agua se la llevara un poco y aprovechar los momentos en que su resistencia disminuía —o era menor la presión de las olas— para arrastrarla.&lt;br /&gt;Entre tanto, el cielo había oscurecido por completo y algunos relámpagos brillantes lo cortaban en dos, con trazo desigual. Yo aprovechaba esas fugaces iluminaciones para orientarme. Cuando conseguí colocar una de mis manos bajo su axila, pensé que iba a ser más fácil transportarla, pero una violenta sacudida de su cuerpo volvió a separarnos, y no tuve más remedio que reconvenirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Un poco de cordura, por favor! —le grité, mientras un relámpago nos iluminó con su amarillento fulgor. Había comenzado a llover, y el agua que me golpeaba la cara, en medio de la oscuridad, me parecía salida de un pozo. Tuve miedo de perderla, en el forcejeo con el agua, pero de pronto me di cuenta de que ella se había aferrado muy hábilmente a mí: sentí el ardor de dos heridas abiertas, en mis costados, allí donde sin duda hubiera sido conveniente que yo tuviera dos asas, como las vasijas, para que pudiera agarrarse mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡No apriete tanto, señora! —le grité en medio de un borbotón de espuma que me cubrió la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera como fuera, ella había encontrado una posición bastante cómoda para deslizarse, y no creí oportuno rectificar: debía nadar un buen trecho, todavía, para llegar a la costa; luego me haría curar las heridas.&lt;br /&gt;Nadé unos cuantos metros en esa posición, con ella a mis costados. Pero un golpe muy fuerte de agua debió separarla, porque de pronto sentí que su presión aflojaba, y cuando me volví para ayudarla a mantenerse a flote, un feroz puntapié en el vientre me impelió lejos. Sentí que las aguas me desplazaban hacia adentro, sin resistencia, como un barco desarbolado. Yo iba conducido, mecido por ellas, en un sueño lleno de reflejos, de náusea y de gruñidos. Estaba tan agotado que no tuve deseos de oponerme a esa corriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando conseguí abrir los ojos y volver a flotar, en la penumbra alcancé a divisar a la náufraga. Ahora se deslizaba sobre un madero. Había conseguido asirlo con ambas manos y navegaba en la corriente, esta vez en dirección correcta, hacia la costa. De vez en cuando, sin embargo, lanzaba gritos de terror, como si tuviera miedo de soltarse o de no llegar. En cambio a mí las olas me empujaban hacia adentro, aprovechando mi languidez. Tenía los ojos turbios y las piernas, heladas, ya no me respondían. Pero era un hombre salvado, de modo que le grité:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡No se suelte! ¡Déjese llevar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba a punto de desmayarme, pero tuve miedo de que el cansancio la venciera, de modo que conseguí elevar la voz:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡No se duerma! ¡Pronto hará pie! ¡Conserve su valor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque las olas me impulsaban hacia adentro, yo era un hombre salvado y los sobrevivientes suelen ser generosos, por lo menos, durante un rato. Esa pobre mujer podía ahogarse, de modo que gasté mis últimas energías en proporcionarle apoyo moral para llegar a la costa. El cielo había aclarado, con la misma rapidez con que oscureció, y aunque yo tenía los ojos entrecerrados, pude ver la oscura figura de la mujercita, a caballo del madero, muy próxima a la orilla. Seguramente mi voz ya no alcanzaba, para decirle que podía soltar ya su salvavidas y .ganar la costa a pie. Pero era posible que se diera cuenta por sí sola; en cuanto a mí, no había ningún peligro: aunque las olas me conducían hasta el fondo y sentía los pulmones llenos de agua, nada podía ocurrirme: era un hombre salvado, al que ya nada más puede sucederle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Cristina Peri Rossi)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ilustración: © Lorenzo Mattotti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-3778508623540366259?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=3778508623540366259&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/3778508623540366259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/3778508623540366259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/07/nufragos.html' title='Náufragos'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm2.static.flickr.com/1307/840553028_0cfd9dd415_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-113976580590347481</id><published>2007-07-08T00:56:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:53:58.459+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Nuevas maneras de morir de amor</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/868989971/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm2.static.flickr.com/1303/868989971_f59bc552d1_m.jpg" alt="" style="border: 0px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/868989971/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo peor de todo es la sonrisa. A continuación me desarma y pierdo el mapa de la galaxia. Lo hace siempre, como quien no quiere la cosa, partiendo de una mirada de factura grave, como de estar a punto de perder el contacto con la nave nodriza y precipitarse después en algún agujero negro sin tiempo para volver al primer segundo de la cuenta atrás, al lugar de no retorno. Y claro, luego llega sin avisar la sonrisa, su sonrisa, rompiendo la escena en la trama de un tapiz hermoso, quedándose tan tranquila, tan en calma, inmune a su propia verdad, echando a volar lejos como si acabara de sobrevivir a una catástrofe aérea, sin darle ninguna importancia, sin saber -sin tener ni idea- que por una sonrisa así, los gobiernos insurgentes desarmarían todas las cabezas nucleares del planeta y levantarían en su lugar nuevas escuelas, nuevas formas de entregarse a la causa, nuevas maneras de morir de amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fotografía: © Virginia Gálvez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-113976580590347481?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=113976580590347481&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/113976580590347481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/113976580590347481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/02/nave-nodriza.html' title='Nuevas maneras de morir de amor'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm2.static.flickr.com/1303/868989971_f59bc552d1_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111507598143265179</id><published>2007-07-01T14:15:00.001+02:00</published><updated>2008-04-12T14:44:53.651+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>A veces piensa</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/12046192/"&gt;&lt;img style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" alt="" src="http://photos9.flickr.com/12046192_c61750ed9a_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;A veces el chico piensa en tomar un tren o un avión o un autobús de línea y visitar por sorpresa a aquella novia que tuvo y a la que tanto quería. Otras, sencillamente se conforma con el hecho de verse acosado por esa determinación y pensar que un día de estos tomará por fin ese tren o ese avión o ese autobús de línea. En los días peores, simplemente piensa en tomar sin más, y no hay tren, ni avión ni autobús de línea, tan solo una botella de cerveza caliente o de vodka del malo comprada de regreso a casa en los chinos de la esquina. Bebe de un trago, empinando la botella y cerrando los ojos, y le reconforta pensar en una inocencia que ya no tiene, en su nariz pegada contra el cristal mientras hace dibujitos con los dedos y se imagina la cara de ella cuando él se plante en el portal de una calle cualquiera que se figura cuesta arriba o empedrada o las dos cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás, se dice, le lleve un regalo; una pulserita, un collar o una tortuguita en una tartera de plástico, porque ya siendo novios descubrió que a ella le encantaban las tortuguitas y las salamandras, aunque ahora no recuerda si era a ella o a aquella otra, y desecha la opción de la tortuguita pero no la de la pulserita de cuentas. Después de todo, no ha pasado tanto tiempo y seguramente ella le recuerda como no recuerda a nadie y poco importa si anda con alguien medio en broma o medio en serio porque nada más se lo encuentre parado como una estatua triste en esa calle empinada de adoquines azules, un pulsador gastado dará la orden o la contraorden de recordar las cartas antiguas y las que no fueron escritas o enviadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica a veces piensa en tomar un tren o un avión o un autobús de línea y visitar por sorpresa a aquel novio que tuvo y tanto quería. Otras, simplemente se conforma con tomar una determinación con respecto a ciertos asuntos menores que puede posponer o retrasar sin perjuicio alguno. Qué hacer, comprar ya el vestido de topos negros que la espera en aquella vitrina del centro o esperar a las próximas rebajas.  En los días peores, simplemente piensa en que los días peores pasan y se diluyen en el tiempo como un mal viento. Mira la botella de whisky dorado que compró un día de bajón en el súper pero nunca llega a beber. La cajera de mediana edad y pelo teñido de rojo  le miró enarcando las cejas, como pidiéndole una explicación, y ella, un poco avergonzada, hubiera querido decirle que no es de esa clase de chicas que beben a solas. Le reconforta pensar en su nariz pegada contra otra nariz mientras hace deditos con dibujos y se imagina a ella misma plantando cara a la vida que se presenta cuesta arriba o empedrada o las dos cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás, quién sabe, se haga un regalo, algo que no sea tan caro y maravilloso como el vestido de topos negros que siente deseos de robar cada vez que pasa ante el escaparate de esa boutique. Tal vez bastará con una pulserita de plástico o un collar, cualquier cosa menos una de esas tortuguitas con su islote y su palmera de mentira, o una  salamandra con ojos de vieja que ya no son de su agrado, desde que el chico del que aprendió a olvidar hasta su nombre (en realidad no lo hizo pero se atrevería a jurar que sí) desapareció con la promesa de volver un día en un tren o un avión o un autobús de línea y con el que querría encontrarse para preguntarle por qué o a santo de qué vino tanto olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Julio-Agosto 2007)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111507598143265179?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111507598143265179&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111507598143265179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111507598143265179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/05/veces-piensa.html' title='A veces piensa'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-114147370964550185</id><published>2007-06-25T12:58:00.002+02:00</published><updated>2009-12-07T13:09:09.056+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Varela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Día de perros</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/106513705/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/41/106513705_ab0ce68c88_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/106513705/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El protagonista de esta historia tiene un día de perros: su mujer se la pega con Desgana, un tipo gris y grasiento que se encarga de cuidar el patio de vecinos y se beneficia —también— a la del tercero, luego está el añadido del cabrón de su gestor, que sólo le da disgustos con el IVA y que nunca conseguirá que le salga nada a devolver, y también su jefe —otro figurín— que sabe cómo sacarle de sus casillas cada vez que se acerca a esa triste mesa de oficina mientras le mira de soslayo. Muy raro todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy raro todo. Eso y el codo de la tubería del fregadero, que se sale, y que seguro que fue el detonante de su primera ración de cuernos: tuvieron que llamar a un fontanero que no tendría más de dieciocho primaveras, que andaba aprendiendo la profesión familiar y que entre ñapa y ñapa se entretenía —cómo no— amasando los pechos de las señoras hartas de la vida y necesitadas de contar algo interesante en las meriendas caseras de Stanhome. Claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que lo último que imaginaba era lo de la junta de la culata, porque mira que es jodida una reparación de esas, lo dice el del taller, con su palillo en la boca y todo, mientras se rasca la cabeza y después la entrepierna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguro que de trescientos no baja,&lt;br /&gt;déjeme puestas las llaves que intento hacérselo rápido,&lt;br /&gt;pero ya ve cómo andamos de trabajo,&lt;br /&gt;y más ahora, para navidades…&lt;br /&gt;que la gente lo quiere todo para antes de ayer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de ayer había sido un día triste pero sin sobresaltos, al menos eso es lo que piensa, un día sin grandes cataclismos, un día sólo para dejar pasar. Le gusta arrancar la hoja del calendario de la parroquia que cuelga de la pared grasienta de la cocina desde abril y que se quedó petrificado en un domingo veintisiete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veintisiete son los euros que le quedan para acabar el mes y están a día ocho. Cómo hacer para llegar a treinta y uno y sobrevivir a los recibos, a las fechas señaladas, a las solitarias cenas familiar y, por supuesto, a Desgana que copula sudoroso sobre su mujer, o igual ni eso, a lo mejor sólo la apoya contra el fregadero (no quiere ni pensar que fue así como empezó a gotear el codo) y terminan en dos minutos, sin bajarse los pantalones. A veces, se sienta en alguna plaza para no llegar tan pronto a casa, se busca en los bolsillos, encuentra cinco euros de los veintisiete que le quedan y que tan a gusto se gastaría en una cerveza o en un bote de salfumán para tomarse de un trago, luego suele cambiar de idea y compra un paquetito de castañas que le llevará a su mujer, que seguro que ha tenido un día peor que el suyo, porque las meriendas de Stanhome son harto aburridas y porque tiene que sufrir a Desgana que, al fin y al cabo, es un tipo desagradable que se encarga de mantener entretenida a su Paqui, la pobre, todo el día tan solita y tan venida a menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ilustración: © Cecilia Varela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-114147370964550185?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=114147370964550185&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114147370964550185'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114147370964550185'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/03/da-de-perros.html' title='Día de perros'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111574298707968619</id><published>2007-06-15T23:24:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:54:40.442+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Campeonato del mundo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/587136487/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm2.static.flickr.com/1229/587136487_57612bd367_m.jpg" alt="" style="border: 0px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el campeonato del mundo de lanzamiento de reproches, los aspirantes se encuentran preparados para conquistar el primer puesto del podio mientras los flashes bañan el estadio. Los participantes que están bastante descontentos con sus vidas conforman el grupo de favoritos. Los que fueron quedando atrás, en los puestos cuarto al sexto, tenían motivos para pensar que –quizás- parte de la culpa de todo lo que les ocurría podía ser también de ellos y no enteramente de los demás. Eso les llevó a no clasificarse. Encajaron bien la derrota y tampoco lo desaprobaron. Como esa actitud resultó ciertamente sospechosa, fueron sometidos a un control antidoping. El Comité Disciplinario halló en la sangre extraída una pequeña cantidad de un componente que se asemejaba bastante al sentido común, en la orina detectaron –además- restos de coherencia. Inmediatamente fueron expulsados de la Federación y les retiraron sus licencias de Reprochadores Profesionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora la escandalosa noticia se propaga casi tan veloz como los reproches que han obtenido las mejores marcas en las semifinales. En un arrebato de lucidez o de reparo, el tercer finalista se retira sin más explicaciones.  Quedan dos aspirantes para disputar el título: una ex-pareja venida a menos o a más bien poco, según se mire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Comienza el turno de lanzamientos y ella arroja el primer reproche fuerte y lejos. Se van alternando las ráfagas de ponzoña con intenciones más o menos previsibles: que si eres egoísta, que sólo te preocupan tus amigos, que no me siento bien , que me encuentro sola, que cambias de opinión cada dos por tres, que ya nunca me miras con deseo, que todo empezó con ese trabajo nuevo, que ya no te arreglas para mí, que tu madre es una bruja y tu secretaria una golfa y apenas basta con mirarlas a la cara, que prefieres quedar con ellos antes que conmigo y que ya no hacemos el amor. Y él que replica, pusilánime,  que cómo puede ser que todavía estés enamorada y sin embargo yo sea el tipo más ruin y mezquino y que mira tú por donde se te olvidan los buenos momentos y solo recuerdas los malos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre desaires y quejas, el público se pone en pie y ruge con cada nuevo dardo envenenado sabiendo que el que está en esos momentos describiendo una trayectoria ascendente puede ser el definitivo. Que solo cuenta tu dolor y tus viajes y tus historias y todo lo que antes me gustaba de ti porque eras (o te hacías) tan interesante y parecías distinto al resto hizo que me viera distinta en tus brazos pero resulta que eres la misma mala copia de un hombre de verdad que sin embargo es mentira y no lo sabe. Me tratas mal y definitivamente merezco algo mejor. Y ella va recuperando poco a poco el aliento mientras los jueces levantan las banderas verdes y el reproche-proyectil  se aleja del estadio y los flashes lo inundan todo de nuevo y suena el himno compuesto para la ocasión y los patrocinadores (una línea nueva de productos para el cuidado de la piel que promete resultados inmediatos) celebran el impulso comercial que obtendrán a cambio de tan poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La campeona recibe la medalla y un diploma que le otorga toda la razón y toda la verdad. En la soledad del vestuario, él recibe una oferta de un manager muy serio que le ofrece participar en la Liga de los más Egoístas. Finalmente rechaza la propuesta y decide retirarse de la competición, quizás para practicar deportes menos sangrientos o imitar a aquel amigo que un buen día se hizo vendedor de enciclopedias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fotografía: © Guy Reynolds&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Junio 2007)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111574298707968619?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111574298707968619&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111574298707968619'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111574298707968619'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/05/campeonato-del-mundo.html' title='Campeonato del mundo'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm2.static.flickr.com/1229/587136487_57612bd367_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111721753586492448</id><published>2007-05-14T21:10:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:54:48.373+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Incluso sin Alma</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/15962484/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://photos10.flickr.com/15962484_dcf198236d_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/15962484/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quedaban doce horas para el fin del mundo, doce horas para abandonar aquel territorio frágil pero hermoso que habíamos levantando a base de ideales románticos y canciones de Serrat. El sitio donde estar a salvo de todo y al que íbamos a caer agotados noche sí, noche también, mientras nos contábamos qué tal en el trabajo o con los chicos, qué tal la vida en general. Los días fueron cayendo como losas a la espalda, aplastando toda posibilidad de un reencuentro o de un arreglo, algo que nos hubiera dado un poco más de tiempo, fuerzas o ganas de salvar la nave, la misma que una vez navegó enamorada y decidida. Se había ido desmontando poco a poco, como la casita o el castillo con piezas de Lego que se alzaba cada tarde en el cuarto de los juegos, y yo no supe/no quise/no pude (táchese lo que proceda) darme cuenta. Los niños enseguida supieron que papá y mamá los querrían mucho, que nada entre ellos y nosotros cambiaría y que tendríamos que ayudarnos entre todos para hacer las cosas más llevaderas. Violeta devoró un paquete de tizas y estuvo con fiebre cuatro días seguidos, Nicolás, que nunca antes se había peleado con nadie, visitó tres veces en una semana el despacho de la directora y la enfermería. El mismo día que terminamos de pagar el coche, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Alma&lt;/span&gt; me recogió por sorpresa en la oficina, fue breve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tenemos que hablar y no, no hay nadie más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedaban doce horas para el fin de todo mi mundo y eso significaba que Violeta y Nicolás tendrían que cuidar de mamá y que yo no me perdería ni uno solo de los partidos de fútbol ni los festivales de fin de curso. Mi abogado dice que ella ha sido generosa, que dé gracias porque podía haberme quedado sin nada: incluso sin &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Alma&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111721753586492448?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111721753586492448&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111721753586492448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111721753586492448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/05/incluso-sin-alma.html' title='Incluso sin Alma'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-110986838531141333</id><published>2007-05-01T18:43:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:54:54.157+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>La actriz</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/hello/264/1384/320/daphnis.jpg"&gt;&lt;img style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0); margin: 2px;" src="http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/hello/264/1384/200/daphnis.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el momento justo en que se encuentra pensando en ella y la extraña, la actriz inicia el cortejo en aquel café de ambiente y de encuentros efímeros. El alcohol y cierto cuerpo de hembra arman el resto; la actriz hace el amor con otra mujer - pensamos que otra actriz o quizás una escritora-  y se modelan en femenina multitud. Como la noche cobija los desvaríos de unos cuantos, él sigue pensando en ella aunque desconoce que en ese instante preciso, la actriz tantea otro cuerpo de mujer no tan distinto del suyo pero que apenas tiene nada que ver. Cada cual con sus delirios -unos por echar de menos y otros por echar de más- nadie termina sabiendo quién se piensa o quién se abraza. En todo caso el lector guardará el secreto encerrado en una arquilla de roble perfectamente sellada con su silencio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-110986838531141333?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=110986838531141333&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/110986838531141333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/110986838531141333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/03/ella-y-ella.html' title='La actriz'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-5329534244222401509</id><published>2007-04-24T21:45:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:54:58.731+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Nora y los lanzamientos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/468584384/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/178/468584384_baba330696_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/468584384/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/465520790/"&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;Claro, claro que yo quería haber sido un magnífico velero Nimbus de 22 metros de envergadura. Cómo no iba a querer, si la envergadura era lo primero que tenían en cuenta el resto de artefactos voladores, sobre todo las cometas, aquellas elegantes cometas a las que recuerdo flotando en el aire de espaldas como bañistas de perfil indolente justo antes de iniciar el cortejo aéreo. En aquel tiempo, si dabas la medida adecuada, podías volar junto a ellas, olisquear la estela que dejaban tras de sí y acariciar la esperanza de poder ser considerado uno más en el cuerpo de baile. Yo, pobre de mí, que vine antes de tiempo y del revés -por la cola- hecho un casi nada. Yo, que nunca pude saborear ciertas glorias a pesar de ser aerodinámico por naturaleza y terco como un bailarín irlandés. Me esforzaba, eso sí, con verdadero entusiasmo en mejorar la técnica de vuelo, día tras día se me podía divisar planeando hasta la extenuación por más que intuyera que al final de cada trayectoria ascendente sobrevendría aquel agónico instante en que, rodeado de cirros burlones, dudaría de mis posibilidades, de mi equilibrio, dibujando una enorme “O” desalentada en el aire, una suerte de bucle en espiral antes de terminar estrellándome en la maleza del jardín o entre los brazos flacos de algún niño abúlico que me estampaba contra el suelo poco después, en el vuelo más humillantemente corto que nadie pudiera figurarse. Un vuelo pesadilla igual de amargo que los tortazos que los curas del colegio propinan en las narices a los niños bobos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En honor a la verdad y por mucho que esta duela, yo era tipo de vuelos rasos. Las pocas veces que lograba alzarme a una altura digna de mención mi odisea terminaba, indefectiblemente, en un fenomenal constipado de vías altas, las palitas de mi hélice enrojecidas, protestando con un aleteo nasal que le hubiera partido el alma al ingeniero aeronáutico más implacable. Así transcurría mi vida de avión fracasado, saliendo trasquilado de parkings de aeropuertos y campos de vuelo, entre la indiferencia del resto de la flota y algunas acrobacias ridículas con las que intentaba llamar la atención de los grandes, aquellos que eran capaces de dibujar arañazos infinitos en la espalda del cielo. Y eso contando con que todo saliera bien y no me topara en el viaje con algún terrible ingenio teledirigido, como aquella vez que fui arrollado por un flamante B52 y casi no salgo del taller de reparaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Ahora tengo unas alitas nuevas a las que no termino de acostumbrarme)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es mi historia, mejor dicho, esa era mi historia, la penosa cadena de acontecimientos a la que estaba condenado si no hubiera sido por Nora que me rescató de ocupar un rincón en la sección de aeromodelismo de alguna tienda de juguetes. Todo hay que decirlo, ahora sé que mi destino había sido escrito para algo grande y ese, sin duda, es el motivo por el que nunca fui un velero o un zeppelín. Pero tuve que entender después: era necesario comprender que mi rumbo era otro, era necesaria Nora, cada dos semanas en un hotel de extrarradio y la fachada de ladrillo cárdeno contra la que me estrellé por azar o más bien a causa de una trayectoria inverosímil, hace cosa de un año, en las cercanías de la Terminal de salidas internacionales. Ese batacazo afortunado me permitió avistar un segundo la silueta de Nora, fatigada en uniforme azul, ante el espejo, desabrochando un botón, soltando un pañuelo que le ceñía el cuello. Nora, mi vigorosa azafata escandinava, hecha de pequeños retazos al principio, fotogramas de unos ojos cobalto hinchados por el sueño y la ropa interior blanca que me daba tiempo a coleccionar en mi memoria antes de perder el conocimiento, estrellado en la parte de atrás del hotel, junto a las sobras de la cocina y a un gato rojo que me veía caer muy serio, preguntándose quizás, qué clase de estúpido palomo era yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo ese tiempo vi a Nora marcando el teléfono de aquel piloto casado que ya no acudía a sus citas. La vi soltar con desaliento la cola de caballo que ceñía su pelo de princesa vikinga, la vi desnuda de cintura para arriba como un espléndido mascarón de proa, colocándose un par de tapones en los oídos 22 veces, puesto que 22 fueron, si las cuentas no me engañan, los lanzamientos fallidos que tuve que efectuar hasta que conseguí rebasar la fachada y pude contemplarla del todo, tendida sobre la cama, dejando pasar las tardes con la falda recogida bajo los muslos, acariciándose para sí misma. De ese modo se sucedían los días de manera cíclica: volaba hasta su ventana en cada una de las escalas transoceánicas, lograba impulsarme lo suficiente como para remontar el patio exterior y el jardincito, cruzar el alféizar y divisar a Nora palpándose, como si quisiera comprobar que ella misma era real. Toda mi existencia, de repente, se dibujaba con forma de un arco perfecto trazado milimétricamente hasta sus muslos, un cielo nórdico y mejor. La primera vez que caí sobre la cama, Nora se asustó y me dio una patada que me hizo perder el sentido. Pero entonces se apiadó de mí, me recogió del suelo y me dejó descansar en la mitad izquierda de su cama de hotel, hasta que me recuperé un poco. Después se acostumbró a verme aparecer al otro lado del cristal y con el tiempo llegarían las propulsiones programadas, los suspiros cada vez que aterrizaba en su pista y las palitas de mi hélice comenzaban a rotar felices dentro de Nora. Por encima de todo y de todas las cosas, encajarme en Nora sería el destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nora ya no me dejó marchar. Ahora viajamos juntos en cada uno de sus vuelos internacionales y me protege de las miradas curiosas ocultándome dentro de su maletín azul. Nora, dispuesta a arrojarme en cualquier momento como un boomerang leal contra su cuerpo de acorazado ruso, Nora experta en el cálculo órbitas satisfactorias, Nora autosuficiente, tripulando mi existencia con rigurosidad soviética. Nora, mi discreta azafata escandinava, cerrando tras de sí la puerta de alguna habitación de hotel, dispuesta a recibirme complaciente, satisfecha como nadie de formar parte de una de las dos mitades que conforman esta extraña tripulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fotografía: © Bernie Dechant&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-5329534244222401509?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=5329534244222401509&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5329534244222401509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/5329534244222401509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/03/breve-historia-de-un-aeroplano.html' title='Nora y los lanzamientos'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/178/468584384_baba330696_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115817847043133961</id><published>2007-04-19T22:12:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:55:41.837+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Erección</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/244510873/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/86/244510873_b0a40b3a31_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/244510873/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La situación es la siguiente: él se mira la entrepierna por debajo de las sábanas y descubre que ha perdido su habitual y formidable erección. Lo de formidable es un calificativo que acostumbran a usar algunas de las mujeres con las que mantiene la nada desagradable costumbre de compartir confidencias y algo más que complicidad, en realidad algo mucho más cercano a la lujuria que a la ternura. Conviene aclararlo. Se palpa un poco, primero en un movimiento suave y delicado, como si estuviera pidiendo permiso a su propio pito, después emprende un movimiento más mecánico y carente de toda sutileza. Conoce bien los principios hidráulicos de la erección y le sorprende aquella ausencia. No está acostumbrado a echar de menos una erección, es más, en ocasiones suele pensar que padece del mismísimo mal de Priapo y le gusta imaginarse obscenamente fálico, en una erección perpetua, despertándose en medio de la noche y erecto, colocando las manos protectoras sobre su dureza como el niño que quiere conciliar el sueño mientras coquetea con el lóbulo de su oreja, habituado a la misma firmeza de siempre cuando amanece, a hacer cualquier cosa cotidiana en permanente estado de erección, a tener que disimular en el autobús o en el metro, en la fila del banco y en la oficina, supeditado a hacer lo imposible para ocultar su inoportuna manifestación eréctil y permanecer alejado de las miradas sorprendidas y morbosas que parecen darse cuenta de todo lo que ocurre bajo su bragueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intenta recordar la última vez que vio su erección, hace un esfuerzo considerable, visualiza imágenes poco definidas de las últimas horas, intentando encontrar el momento y el lugar exacto donde la extravió, todo ello al tiempo que inicia una oscilación pélvica que le permita encontrar el estímulo adecuado para recuperarla. Se acaricia, busca una postura más cómoda y piensa en calzoncillos y en lo poco que le gusta la palabra calzoncillo, piensa en eso porque le resulta familiar -por reciente y continuada- la imagen cada vez más cercana de su presunta última erección bajo la ropa interior hace una o dos noches, en esa misma habitación, esperando visita y notablemente excitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salta de la cama y busca en el cajón de los calcetines. Tampoco le gusta cómo suena la palabra “calcetines”. Revuelve en todos los cajones , quizás con las prisas dejó olvidada su erección entre las prendas que tienen los nombres más feos de la casa. Enseguida le asalta una duda: es posible que su última erección no fuera solitaria sino compartida, lo peor del asunto es que no le gustaría tener que llamar a la última mujer con la que se acostó, puesto que no quedaron nada bien. Como si no quisiera aceptar esa posibilidad, busca también en el sitio de las toallas y bajo el somier. Chasquea la lengua contrariado. Se arma de coraje y marca el número de la chica con la que no desea hablar, ¿qué pensará ella de una llamada así?, seguro que la imagen que ella tiene de él no mejora en absoluto, posiblemente empeore. Escucha la voz desencantada de la mujer, intenta ser breve y conciso,-¿te suena si me dejé la otra noche mi erección en algún lugar?, en la mesita quizás, o en el baño, o en el sofá, la echo en falta y no sé dónde la he dejado-. No le da tiempo a terminar la frase porque ella le insulta y termina la llamada con un golpe seco de auricular, como quien deja caer una guillotina sobre la garganta de alguien. Después el tono de ocupado y después de eso, nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierra los ojos. Intenta pensar en cosas agradables: por ejemplo en mujeres dándole placer, en él dando placer a mujeres, a una sola, a varias, en diferentes lugares y posturas, con diferentes grados de perversión, mujeres jóvenes y aún medio hechas, mujeres maduras y vueltas de todo, mujeres pistacho con el sexo cerrado, mujeres sandía, redondas y jugosas. Recuerda como en una moviola todos los encuentros posibles, imagina situaciones extremas, relaciones prohibidas (casi incestuosas), encuentros en locales oscuros donde todo el mundo termina follando con todo el mundo, también utiliza la ternura y evoca a todas las mujeres que fueron sensibles y dulces con él. Nada de todo aquello es suficiente para encontrar de nuevo su erección. Decide distraerse, no darle más importancia por el momento, decide leer algún libro o escuchar la radio: eso le calmará y le ayudará a pensar en otras cosas. Quizás al día siguiente recupere su erección. Piensa, o quiere pensar, que las cosas mejoran siempre mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El informativo de las nueve informa del asunto de su erección. Parece ser que la noticia a estas horas se está extendiendo por toda la ciudad como un río que se desborda. Al principio no acierta a comprender el fondo grave de la situación. Tampoco es capaz de reaccionar. Sin duda es lo peor que le puede suceder: pronto las mujeres con las que mantiene la nada desagradable costumbre de compartir confidencias y algo más que complicidad,  querrán averiguar  (más bien comprobar) por sí mismas lo que en estos momentos se anuncia como una tragedia infame. Sus sospechas se materializan cuando comienza a escuchar el susurro apagado, cada vez más creciente, de alguien o algo que araña la estancia desde fuera. El susurro pronto se transformará en un murmullo molesto y el murmullo en un clamor inextinguible. Ellas están preparando el asalto al otro lado, se aproximan por la calle de aceras húmedas y mal alumbradas, toman el zaguán, la escalera principal, reptan, rascan la pared con la espalda, golpean la puerta. Él sabe que no se detendrán hasta tirarla abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Abril 2007)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115817847043133961?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115817847043133961&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115817847043133961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115817847043133961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/09/ereccin.html' title='Erección'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111896460202957735</id><published>2007-04-09T09:00:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:56:31.955+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Ruleta rusa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/452019341/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/212/452019341_b0b1dba976_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/452019341/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se introduce en el tambor una sola bala de dolor. Previamente verificas que el tambor está vacío. Vacío como una mañana de resaca, como un verano que se arroja desde la última planta. ¿Tuviste alguna vez la certeza de un dolor apuntando directo a la sien? Apuntando y acertando de pleno, porque la sola idea de un proyectil girando en la recámara, aguardando una sien que reventar, duele. A veces nos espantan las ideas, mucho antes de que sean otra cosa: certezas por ejemplo. Luego sabes que vendrá tarde o temprano el dolor, propagándose de manera absoluta dentro de tu cabeza. No intentes desviar la atención de ninguna otra manera, no trates de sujetar los párpados con pinzas de tender la ropa, nada de eso, tampoco sirve clavar un manojo de alfileres en el pecho. Nada vale. El tambor gira, con una bala de dolor preparada para ti, no importa que no sea hoy, ni mañana, no importa que te salves, siempre cualquier salvación es efímera y el dolor terminará en tu sien pese a todo, junto con las pinzas y los alfileres, de modo que verás tu  vida entera desparramada en forma de un dolor punzante salpicando las cortinas o las sábanas. En todo caso te queda la oscuridad y el silencio, la oscuridad y esperar -desear- en postura horizontal a que remita, a que decida instalarse en otra sien, en otro tambor con otro proyectil de dolor dispuesto a reventar una cabeza, que por una vez, no sea la tuya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111896460202957735?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111896460202957735&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111896460202957735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111896460202957735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/06/ruleta-rusa.html' title='Ruleta rusa'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/212/452019341_b0b1dba976_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111854304523999286</id><published>2007-04-01T17:23:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:55:52.161+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Nadia</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/18790088/"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: #000000 1px solid; BORDER-TOP: #000000 1px solid; BORDER-LEFT: #000000 1px solid; BORDER-BOTTOM: #000000 1px solid" alt="" src="http://photos15.flickr.com/18790088_07a459e09f_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nadia mira al mar y sonríe. Piensa que un marinero o un representante de joyas vendrá a buscarla, lo cierto es que también aceptaría con agrado a un vendedor de enciclopedias a domicilio, pero no quiere volver a saber nada de domadores de circo o de poetas con pantalones caídos y barba de tres días. Una vez tuvo un amor que leía tanto a Hemingway que quiso engordar como él, hablar como él y ahogar los sueños en alcohol como él. En realidad Nadia no quiere a ningún escritor, son todos excepcionalmente raros. Su madre se casó con un cuentista que desapareció dos días después de que Nadia viniera al mundo, posiblemente buscando lo que todos los escritores: vivir del cuento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadia sabe que a ella no le puede ocurrir nada malo. Mira al mar y sonríe. Aprendió que cuando una mujer sonríe y viste de blanco nada malo puede ocurrirle y que si ocurre, seguramente será porque tiene que suceder. Cuando una mujer sonríe y viste de blanco en la adversidad, la adversidad se deslumbra y se marcha en busca de alguna mujer que llore vestida de oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo de las palomas es pura logística. Nadia sospecha (y sospecha bien), que los marineros o los representantes de joyas viajan mucho, mucho más que los vendedores a domicilio y desde luego mucho más que los escritores, así que Nadia escribe notas y cartas de amor que guarda bajo la almohada y que algún día, seguramente un sábado, enviará prendidas en el pico de una paloma o de un gavilán. Para ir ganando tiempo y no hacer esperar a sus amores viajeros, tampoco está de más aguardar vestida de novia, con un ramillete en la mano y una sonrisa en la otra. Como si conociera de antemano la respuesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ilustración: © Inos Corradin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111854304523999286?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111854304523999286&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111854304523999286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111854304523999286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/06/nadia_10.html' title='Nadia'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111120986986353960</id><published>2007-03-24T07:22:00.000+01:00</published><updated>2007-08-18T11:55:59.367+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Hubo una vez</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/6820939/"&gt;&lt;img style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" alt="" src="http://photos8.flickr.com/6820939_f71fe80e50_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hubo una vez que amé y fui amado. Parecía &lt;em&gt;la vez&lt;/em&gt;, aquella en la que hubo un tiempo que estuve esperando y creí reconocer cuando llegó. Sabía que era &lt;em&gt;esa&lt;/em&gt;, porque todo tomaba la forma perfecta, porque solíamos temblar al tiempo que nos devorábamos sin miedo a coger una indigestión. También llorábamos o reíamos según nos daba el viento, nos emocionábamos susurrándonos a media luz y jugando a ser jóvenes exploradores bajo las sábanas. Leíamos cuentos antes de hacer el amor y hacíamos el amor como si fuéramos el cuento que leíamos. Andábamos las calles del derecho y del revés, íbamos al circo y comprábamos palomitas. Me dejó cinco veces y me rompió el corazón dos. Con el tiempo también perdió la fe en lo que creía que yo era y se olvidó. Ahora ni siquiera me echa de menos o rememora aquellos asaltos cuerpo a cuerpo hasta el amanecer. Ella , como pueden imaginar, es inmensamente feliz con otro con el que anda plenamente las mismas calles arriba y abajo. Ahora y no antes, todo toma la forma perfecta. Lo cierto es que yo tampoco me acuerdo, ni la echo de menos, no me pregunto cómo le tratará la vida ni si el tipo aquel es más listo o más guapo y si su nivel de fe acompañará como perro lazarillo al entusiasmo o al revés. Todo resulta tan lejano que no cabe la menor duda: debió de ser un sueño que tuvimos a destiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111120986986353960?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111120986986353960&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111120986986353960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111120986986353960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/03/hubo-una-vez.html' title='Hubo una vez'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-1625617596018789841</id><published>2007-03-04T12:12:00.001+01:00</published><updated>2008-10-23T12:14:59.214+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Julio Cortázar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos de otros'/><title type='text'>Intolerancias</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/430619493/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/152/430619493_f801eb3bc4_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/430619493/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jamás he podido tolerar los bostezos, sobre todo en la boca de un agente de policía. Es más fuerte que yo, si en cualquier esquina veo bostezar a un vigilante me le acerco y le doy una de esas bofetadas de ida y vuelta que parecen una paloma. Esto me ha costado ya tres costillas fracturadas y un total de quince meses de cárcel, sin contar patadas y machucones. Pero no está en mí impedirlo, y la única posibilidad de evitar tantas desgracias es encontrarme con policías que aman su trabajo y se interesan intensamente en la dirección del tráfico. Con los curas es casi peor, porque cuando sorprendo a un cura bostezando mi indignación rebasa todos los límites. Voy lo más posible a misa, y desde las primeras filas vigilo atentamente al oficiante. Si lo sorprendo bostezando en el momento de la elevación, como me ha ocurrido ya dos veces, algo más fuerte que yo me precipita sobre el altar, y no quieras saber el resto. Hay voluminosos expedientes en la curia, lo sé, y en algunas iglesias soy anatema y defenestración apenas me asomo al nártex. A mí personalmente me encanta bostezar, porque es higiénico y los ojos se me llenan de lágrimas que arrastran consigo numerosas impurezas. Pero jamás se me ocurriría hacerlo mientras espero, con el bloc de estenografía en la mano, que el señor Rosenthal me dicte una de esas  cartas en las que se niega a cualquier cosa con gran derroche de jarabe. A veces tengo la impresión de que al señor Rosenthal le preocupa que yo no bostece, porque mi concentración en el trabajo lo ha obligado a aumentarme el sueldo. Estoy casi seguro de que si alguna vez se me escapara un bostezo, el señor Rosenthal me lo agradecería sin palabras; es evidente que tanto interés profesional lo inquieta. Pero yo disimulo minuciosamente los bostezos que a partir de las cuatro y media se agolpan en mi paladar y mi garganta; por eso, si al salir veo bostezar a un vigilante, no puedo contener la indignación y me precipito a darle de bofetadas. Es curioso, pero lo hago sin el menor placer, un poco como si en ese momento yo fuera el señor Rosenthal y al mismo tiempo el vigilante, es decir como si el señor Rosenthal me estuviera abofeteando en plena calle. Casi prefiero las patadas y el calabozo, o la excomunión cuando es un cura, porque entonces se trata de mí, únicamente de mí después de esos episodios en que ya nadie sabe quién es quién.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Julio Cortázar - Último Round)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-1625617596018789841?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=1625617596018789841&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1625617596018789841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/1625617596018789841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/03/intolerancias_04.html' title='Intolerancias'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/152/430619493_f801eb3bc4_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111905725280873594</id><published>2007-02-28T03:10:00.000+01:00</published><updated>2007-12-28T12:02:59.599+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Goodbye stranger</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/2142936651/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm3.static.flickr.com/2356/2142936651_4254b5b790_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/puzzle/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Goodbye &lt;em&gt;stranger&lt;/em&gt;. Madrugas cada día más, es temprano incluso para dejar la ciudad cuando sabes que tu chica no entenderá nada a la hora del &lt;em&gt;croissant&lt;/em&gt;, quizás por eso no te molestas en dejar el garabato de siempre sobre el papel amarillo, aprendiste que no funciona, que no anestesia el dolor, porque el dolor de los despechos dura siete días por semana. Luego está el dolor de los abandonos -que no puede saberse lo que dura- o el dolor de la verdad a medias, escondida junto al papel de plata de "envolver verdades a medias" y entonces tú &lt;em&gt;stranger&lt;/em&gt;, acostumbrado a que no te crean o a que te crean con reparos, tú acompañando las palabras cariñosas con “por si acasos” o un “pase lo que pase” cuando los dos sabemos &lt;em&gt;stranger&lt;/em&gt;, que un &lt;em&gt;pase lo que pase&lt;/em&gt; es como un &lt;em&gt;pero&lt;/em&gt;, ciertamente más sutil, en letra minúscula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Goodbye extraño, ha estado bien, espero que encuentres el paraíso en tu largo camino a casa, seguramente nos veremos en algún lugar digno de recordar, no mires atrás, no devuelvas las sonrisas de chica fácil que encuentras en tu lado de la almohada cuando llegas los viernes noche o los lunes de mañana, no dejes de brillar mientras suena Supertramp, no mires atrás, goodbye Mary, goodbye Jane, quizás nos volvamos a encontrar, tipo extraño, como cada nuevo día, frente al espejo que siempre devuelve una imagen que no eres tú, ni puede decirse que sea yo, sino un viejo extraño que se marcha -cada día más temprano- de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111905725280873594?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111905725280873594&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111905725280873594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111905725280873594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/06/goodbye-stranger.html' title='Goodbye stranger'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2356/2142936651_4254b5b790_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111829002969101072</id><published>2007-02-16T07:00:00.000+01:00</published><updated>2007-08-18T11:56:44.609+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Noticiario</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt; &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/411223909/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/182/411223909_0a938d94e9_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/411223909/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El noticiario de las siete anuncia que la Eurocámara rechaza la propuesta de los parlamentarios por falta de unanimidad. Tú duermes del revés con los pies en la almohada y sin nada debajo del vestido. El último fichaje estrella del equipo campeón no tiene más de diecinueve primaveras y acaba de instalarse en la ciudad, en el mismo hotel donde nos citamos aquel aniversario: querías darle un toque romántico al asunto. Te gustan los hoteles porque puedes encontrar caramelos de limón en la mesita de noche o manzanas en un jarrón de cristal del vestíbulo principal. El noticiario de las siete calcula que el anticiclón de las Azores se situará sobre la península antes de que caiga otro misil sobre Irak. Vaya novedad, siempre caen primero los misiles. Por llevar la contraria, tus caramelos favoritos son los de naranja y limón. Sé que me esperas del revés, a vueltas de todo, a las siete y siete o a las siete y once, escondiendo el reloj bajo las sábanas y aquella foto en blanco y negro de una bailarina que flota o que parece que flota. El noticiario de las siete desvela el número ganador en el sorteo de ayer, creo que termina en siete y ahora me doy cuenta de que no conozco tu número favorito. Hoy todo es siete. El noticiario olvida hablar del olor a café y de tu nuevo champú de frutas tropicales, se olvida de los bollos que tanto te gustan, luego se llena la cama de migas para no perdernos, aunque a mí me guste perderme y a ti te guste seguir el rastro. No te interesan los parlamentarios ni los anticiclones, eso lo sabe cualquiera, no te interesan los caramelos de fresa o de piña, sólo los de naranja y limón, vuelta del revés, esperando las noticias de las siete, que no te interesan pero que anuncian que vine, el reloj bajo las sábanas dando el compás a la bailarina que flota o que parece que flota, y yo con algo que decir, con bollos recién hechos, las manos temblorosas que quieren tocarte, nada bajo el vestido, hecha un ovillo, fotos en blanco y negro, manzanas en recepción, tienes que saberlo, tienes que entender que te quiero, tengo que decírtelo antes de que caiga el próximo misil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Mayo 2007)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111829002969101072?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111829002969101072&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111829002969101072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111829002969101072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/06/noticiario.html' title='Noticiario'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/182/411223909_0a938d94e9_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111845394952153997</id><published>2007-02-09T03:38:00.000+01:00</published><updated>2007-08-18T11:56:48.358+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Vestidos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/384538374/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/166/384538374_c31c98ba83_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/384538374/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me gustan tus vestidos contra la pared, contra la pared y de espaldas. Yo te mando castigada al rincón, pero primero el vestido, no importa cuál, sólo vístete, me gustas vestida, me gustas encendida, en ropa interior o sin nada, poniéndote vestidos, banderas, pañuelos, la idea la sabes, el juego: yo miro. El armario bosteza y de su boca aparecen vestidos, preguntando sin malgastar las palabras, sólo mirando, asintiendo, un baile de carnaval hasta el armario y de su boca vestidos, banderas que ondean colgando de rodillas blancas y calientes como panes suaves, el vestido que resbala tímido o tropieza, tú de espaldas contra la pared, conoces el juego, te cuento el castigo, vestido contra la pared y manos, manos mariposa que aletean y se posan en espalda tobogán, al oído el castigo, cuándo fue la última vez que ondearon banderas blancas, blancas de braguitas de encaje, mostrarte de espaldas, entera, un solo movimiento y muslos, calientes, pegajosos ahora, mariposas que aterrizan en caderas con vestido y sin vestido, contra la pared, conoces el castigo, caderas que preguntan, caderas columpio, no te vayas, me gustas contra la pared, con vestidos y encendida, un castigo en el oído con forma de pregunta, despacio y luego prisas y banderas y pañuelos, sabes lo que viene, salvas en tu honor, ráfagas de manos, un armario que bosteza y el resto de vestidos, alerta o en espera, no sea que mañana tengan que ondear desde tus caderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111845394952153997?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111845394952153997&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111845394952153997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111845394952153997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/06/vestidos-contra-la-pared.html' title='Vestidos'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/166/384538374_c31c98ba83_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-2018403383599368683</id><published>2007-01-25T23:37:00.000+01:00</published><updated>2007-10-18T19:11:44.730+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Reflexión aérea</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/369417621/"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: rgb(0,0,0) 2px solid; BORDER-TOP: rgb(0,0,0) 2px solid; BORDER-LEFT: rgb(0,0,0) 2px solid; BORDER-BOTTOM: rgb(0,0,0) 2px solid" alt="" src="http://farm1.static.flickr.com/131/369417621_10c6dbecfe_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/369417621/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Un avión tiene nombre de ciudades o países, de poetisas o escritores importantes. A Jacobo Fuentes le gusta volar en aviones plateados cuyos nombres se parecen a “Enrique Anderson Imbert” o, mejor aún, a “Julio Cortázar”. Son nombres estupendos para esos aviones. Posiblemente existen y nunca Cortázar cuando tomaba alguno de los vuelos transoceánicos con destino a París, podía imaginar que los aviones llevarían nombres como el suyo y un tal Jacobo Fuentes viajaría en ellos. Jacobo rumbo a festivales de jazz en Montreux -o al mismo París-, Jacobo y sus pentatónicas tristes silbando a Pastorius en los baños de clase turista. Jacobo Fuentes tomando tierra en aeropuertos de capitales europeas dentro de la panza del mismísimo Julio Cortázar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fotografía: © Susana Salguero&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-2018403383599368683?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=2018403383599368683&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/2018403383599368683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/2018403383599368683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/01/aviones_26.html' title='Reflexión aérea'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/131/369417621_10c6dbecfe_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-534514942280321900</id><published>2007-01-15T02:50:00.000+01:00</published><updated>2007-08-18T11:57:45.601+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Bolero</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/357687052/"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: rgb(0,0,0) 1px solid; BORDER-TOP: rgb(0,0,0) 1px solid; BORDER-LEFT: rgb(0,0,0) 1px solid; BORDER-BOTTOM: rgb(0,0,0) 1px solid" alt="" src="http://farm1.static.flickr.com/151/357687052_e5d64a0168_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/357687052/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Como cada lunes, Paco el cartero, atraviesa la puerta de casa y de manera ceremoniosa, hace entrega de las cartas en forma de bolero, la misma carta escrita una y otra vez con diferentes temblores de mano, con restos de lágrimas aplastadas contra el papel en márgenes también diferentes pero con el mismo sabor amargo de las demás lágrimas. Lágrimas de mujeres despechadas y olor a perfume caro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paco se queda mirándome fijo, como si estuviera contemplando la sombra de una persona y no a una persona. Al principio no decía nada, qué iba a decir, pero con los días se fue arrancando con saludos melancólicos pero cada vez más cercanos, como si hubiese decidido que mi vida es aún más triste que la suya, o por lo menos igual de triste, con la salvedad de que -al menos- a él no le queda más remedio que peregrinar por las calles y las avenidas cada día en su particular entrega de facturas vencidas y propaganda comercial, y de ese modo la ciudad le regala algún tipo de esperanza o de empujón hacia un tiempo que él quiere creer que será mejor y que no tardará en llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como cada lunes le invito a pasar. Preparo café y Paco busca las tazas y el azucarero en la alacena. Coloca todo sobre la mesa mientras esperamos a que la vieja cafetera italiana, que vino con Laura y se quedó después de que ella hiciera la maleta, estornude precariamente. Permanezco sentado en el sillón orejero, con la cabeza entre las piernas como un avestruz con zapatillas de fieltro. Paco sirve un poco más de leche. Al fin y al cabo se ha convertido en mi único vínculo con el exterior. Es él quien trae las cartas de Celia, los reproches de Laura, el quejido lejano de Violeta, la infinita alegría de Silvia ahora que –finalmente- ella es feliz junto a otro hombre que de verdad la merece. Todos esos despechos en mi buzón o en las manos de Paco, cuando soy yo quien parece un bolero, quien se está transformando en alguien cada día más triste, un tipo a punto de extirparse el ombligo, si es que el ombligo puede volver a ser extirpado una segunda vez, cansado de oír la misma letanía, el rezo de todas las mujeres que he ido conociendo, obsesionadas con mi ombligo – el nunca bien ponderado ombligo- y con mi puñetera manía de tener otras vidas en esta, como si una cosa fuera incompatible con la otra. Mujeres, al fin y al cabo, que se enamoraron de lo que más tarde tendrían que despreciar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paco vacía el saco con las cartas sobre el canapé abatible que preside el dormitorio, como una piñata mustia a la que le duelen los palos que le acaban de dar. Conoce casi tan bien como yo el contenido de las mismas, a veces, incluso me ayuda a rasgar los sobres, aspira conmigo el perfume de todas aquellas mujeres que desde algún lugar mejor se encargan de enseñarme religiosamente que el tiempo vuelve a por mí una y otra vez, como cada lunes, y me pregunta por ellas, como Paco, que poco a poco quiso saberlo todo: quién era la más dulce, la más complaciente bajo las sábanas o quién de ellas era la portadora de la ropa interior más diminuta, de modo que una a una voy evocándolas a todas, bajo la mirada atenta de Paco, que asiente con la cabeza o dibuja alguna mueca de contrariedad que sincroniza de manera exacta con los aspavientos de mi cara que se va desencajando con cada recuerdo. Paco sabe cómo me abandonaron, cómo salieron de mi vida y cómo han ido reapareciendo en forma de carta. Al tiempo averigué que Celia reunió a todas las mujeres que habían sufrido el mismo infortunio y constituyeron más tarde una asociación de damnificadas. Desde entonces, todos los lunes, Paco me trae las cartas, las separa lealmente en la oficina para que no se mezclen en el mismo paquete de las facturas, sabe que son importantes porque no representan otra cosa sino el destino que ha sido escrito para mí - y nunca mejor dicho- por eso Paco aparta las de Celia y las de Laura, las de Silvia y las de Violeta, todas dicen lo mismo, son las portadoras de un único mensaje, un bolero epistolar que comienza a sonar en cuanto se abren las cartas y que de manera enfermiza va vistiendo la estancia de notas tristes, las voces quejosas de las mujeres que no supe cuidar, y Paco carraspeando quieto, muy quieto, escuchando las cartas, recogido en sus pensamientos y preguntándose, como cada lunes, si en vez de un bolero, para variar no podría ser un blues o un fado, entendiendo poco o más bien nada, porque no se imagina ni por asomo, que la vida al lado de según quién, sólo puede ser un bolero y no otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Febrero 2007)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-534514942280321900?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=534514942280321900&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/534514942280321900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/534514942280321900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/01/bolero_15.html' title='Bolero'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/151/357687052_e5d64a0168_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-113652114049516370</id><published>2007-01-05T23:10:00.000+01:00</published><updated>2007-08-18T11:57:51.673+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Noche de Reyes</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/82812312/"&gt;&lt;img style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" alt="" src="http://static.flickr.com/38/82812312_9906342f69_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Greta acostumbra a pintar estrellas y palacios orientales en noches como la de hoy, le gusta hacerlo en la madrugada del cinco al seis de Enero, pinta cuadritos y postales para el resto de los niños del hospicio. Allí es donde supo que en realidad no se llamaba Greta pero que podía bautizarse como ella quisiera, el lugar donde los mayores se inventaban las normas cada día y todo era posible, lo malo y lo peor, el sitio donde había aparecido en forma de paquete extraviado en la puerta, envuelta en papel de periódico, tiritando y de color azul, allí donde tuvo mucho tiempo –todo el tiempo- para pensar en el nombre definitivo que le fuera a juego con sus enormes pestañas estupefactas, hasta que finalmente se quedó en Greta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Greta guardando un secreto. No deja de pintar palacios y estrellas, lo hace todo el tiempo, afila los lápices gastados y se asoma para contemplar la quietud del extrarradio. Lo hace cada noche de Reyes, espera el encuentro de todos los años sin saber muy bien qué es lo que tiene que ocurrir, como en la secuencia final de alguna película francesa, como en una canción que habla de la mujer que aguarda a un amor lejano. Greta busca en el perfil iluminado de la ciudad, en la ciudad en sí misma, en el hueco vacío que forman las manos de Nico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nico el protegido de Greta, su mejor amigo. Nico el niño rubio como un sol, caucasiano de ojos tártaros y salvajes, ojos que no son otra cosa que dos abismos instalados en el fondo de sus pupilas, dos acertijos oscuros desde los que nunca brota nada, un chaval que no conoce ninguna regla, que no está vacunado todavía contra la vida. Por eso es el predilecto de Greta, por eso y porque siempre le hace las preguntas más difíciles, las que no tienen respuesta. Nicolás está flaco como un hilo, Greta dice que es por comer únicamente pan, repollo y té. A Nico lo encontraron en la calle cuando acababa de cumplir los once. En esa época, acostumbraba a pedir bocadillos en los bares. Se comía la mitad y el resto lo envolvía en servilletas de papel que dejaba luego en los cubos de basura para que otros niños como él encontraran comida limpia entre los desperdicios. De todos los palacios que pinta Greta, el más bonito es siempre para Nico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos guardan el secreto, prometieron no revelarlo jamás. Siguen esperando como cada año, acechan desde la ventana mirando los coches que salen al encuentro de amores fugaces, los autobuses que no van a ninguna parte, gente que busca gente. Miran y esperan alguna señal. Depositan toda su esperanza acumulada en un vaso lleno de moscatel que dejan preparado por si acaso. Al día siguiente por la mañana encontrarán algunos regalos usados y sopa caliente en el comedor, saben que no pueden desvelar el secreto, hicieron un juramento pinchándose los pulgares con un alfiler y juntando luego sangre con sangre. Un juramento secreto para que nunca los otros chicos descubran la verdad: que los padres no existen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Enero 2007)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-113652114049516370?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=113652114049516370&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/113652114049516370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/113652114049516370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/01/noche-de-reyes.html' title='Noche de Reyes'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-3167583417005257526</id><published>2007-01-01T01:12:00.000+01:00</published><updated>2007-08-18T11:57:54.665+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Buenas intenciones</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt; &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/347120779/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/143/347120779_348edeb14d_m.jpg" alt="" style="border: 2px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/347120779/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con la idea instalada e inamovible en la cabeza de cambiar de una puñetera vez, la cena de fin de año fue un muestrario triste de miradas bajas al plato junto con la consabida colección de buenas intenciones, entre las que destacaba sobre las demás la de dejar de pertenecer para siempre a ese lugar, a esa rara especie en extinción. La próxima vez correría lejos, buscaría otras caras largas con muecas diferentes que explorar por vez primera, otras familias si hiciera falta, pero esa desde luego no. Tenía que elaborar un plan, tenía que empezar a prepararlo todo desde ese mismo instante para que nada de lo que estaba repitiéndose en aquel nefasto tirabuzón de tiempo volviera a suceder. Buscaría un empleo en otro país, mataría a alguien si fuera preciso con tal de no pasar otro comienzo de año en el callejón de los tristes, preferiría enjabonarle la espalda a un camionero vicioso antes que comer sopa de pescado con sabor a reproches. Se buscaría una novia danesa y se compraría un trajecito tirolés que estrenaría cada veinticinco de diciembre. Lo que fuera. El resto vendría después y se daría por añadidura. Todo iría bien. Al menos eso es lo que pensaba y de ese modo podría conciliar el sueño, porque como todo el mundo sabe, lo bueno de fijarse metas -aunque no se consigan- es que se duerme más tranquilo. Vaya usted a comparar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-3167583417005257526?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=3167583417005257526&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/3167583417005257526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/3167583417005257526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2007/01/buenas-intenciones.html' title='Buenas intenciones'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/143/347120779_348edeb14d_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111871738863128630</id><published>2006-12-23T06:49:00.000+01:00</published><updated>2007-08-18T12:00:06.530+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Darse la vuelta</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/333830677/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/148/333830677_e972497d03_m.jpg" alt="" style="border: 0px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/333830677/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay que darse la vuelta. Es aconsejable situarse totalmente del revés los días pares y repetir esto mismo los impares. Si uno no es muy dado a las volteretas o las maniobras imposibles, puede solicitar ayuda en el teléfono que a continuación le ofrecemos en sus pantallas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Previamente usted habrá llenado los bolsillos de todas las cosas que le sobran o no hacen falta. Casi nada hace falta, o casi nada que entre en un bolsillo. De paso se aprovecha y se mete lo inservible, lo que quedó viejo, lo gastado, incluído el teléfono de aquel tipo que le mira raro desde la fila de atrás y que se insinúa de manera descarada, día sí, día también. Es necesario darse la vuelta como a un jersey antes de echar a lavar, perder la cabeza, vomitar incluso los miedos. Uno se queda mejor cuando caen al suelo los domingos trabajados y las declinaciones conjugadas a lo largo de toda una vida. Si usted es una mujer presumida, también dese la vuelta, deje caer las barras de carmín gastado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Escucharon alguna vez el tintinear de un manojo de pesares?, ya lo creo que sí, suenan como llaves, pero son sólo eso: &lt;em&gt;pesares&lt;/em&gt;. El caso es dejar un charco de pesares alrededor y perder la orientación, mirar al suelo desde la postura del murciélago, cuando los tejados quedan lejos y a desmano. El mosaico de baldosas bien descifrado es un pequeño mapamundi con señales que dicen que todo hay que tomarlo -que mirarlo- del revés, sólo hay que dejar que caigan las bolitas de naftalina y los billetes de lotería que nunca tuvieron premio, el contenido entero de una vida resumida en dos o tres capítulos pésimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conviene, eso sí, despedirse con elegancia de lo que a continuación desecharemos para siempre. Usted no volverá a ver las cosas del mismo modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111871738863128630?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111871738863128630&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111871738863128630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111871738863128630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2005/06/darse-la-vuelta.html' title='Darse la vuelta'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/148/333830677_e972497d03_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-111693213068470405</id><published>2006-12-15T13:54:00.001+01:00</published><updated>2008-03-24T17:01:10.330+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Lo que dura un corazón</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/327084307/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/137/327084307_0454b8d6d2_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/327084307/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un corazón que palpita pero casi reposando, que parece que no late, un corazón a punto de detenerse, no necesariamente un corazón enfermo o malherido, simplemente un corazón cansado o pasado por agua. Un corazón aplastado contra el suelo que acaba de ser barrido por la brigada de limpieza de una ciudad cualquiera en el turno de mañana, que una vez en el contenedor se junta con otros corazones de desecho, palpitando todos ellos pero casi reposando, que parece que no laten y a punto de detenerse o de ser prensados. Un corazón coagulado, con parches aquí y allá, ventrículos de segunda mano y remiendos a la altura del miocardio que quedó tocado hace años por exceso de excesos o de ausencias. Un corazón que salta en un semáforo y se escapa por los pelos de ser atropellado por un autobús escolar que nunca llega a la hora, un corazón recogido por un agente del orden público que tiene que decidir entre grúa o ambulancia, ambas en camino en lo que será su primer servicio del día. Alguien conectará el corazón a los bornes de una batería oxidada, un niño con mocos que mira desde el paso de cebra pensando que nunca antes vio un corazón estrujado, luego recuerda que el de su madre se le parece un poco, ella se lo quita cada noche y lo deja sobre la mesita, lo contempla cómo aletea despacio durante un rato, el tiempo justo que dura el recuerdo de un hombre que ya no está, entonces apaga la lamparita y el corazón, quedando a oscuras y sin sentir. El niño que sigue mirando, el agente que desvía el tráfico, el corazón agitado como un pez japonés fuera del acuario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que dura un corazón, un instante o una vida, es difícil de saber o predecir. Lo cierto es que los corazones rotos y los aburridos se sobreponen tarde o temprano y viven más que los que no recibieron jamás el impacto de una bala de plata o un mordisco en la yugular, quizás porque aprenden a seguir latiendo, bien sea por despecho o por desdén, sólo para no tener que contar a los otros corazones lo que en realidad están pensando o sintiendo, que para el caso es lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Marzo 2008)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-111693213068470405?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=111693213068470405&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111693213068470405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/111693213068470405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/12/lo-que-dura-un-corazn.html' title='Lo que dura un corazón'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-116463141210513049</id><published>2006-11-27T13:43:00.000+01:00</published><updated>2007-08-18T11:58:14.101+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desvaríos'/><title type='text'>Lo que yo hago</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/308495293/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/122/308495293_e2c5e367d7_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/308495293/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el comienzo, viene la idea lejana de cómo ha de romper todo en varias mitades, lo pretendido, el lugar exacto donde se quiere llegar. Brotan los personajes con un movimiento preciso de varita, ocupan su lugar en la historia a través de una serie de automatismos propios, complicados, de manera que tarde o temprano son libres y no me pertenecen. Remotamente vemos llegar el cuento, existe alguna escena definida y determinados planteamientos absurdos que pueden llegar a ser útiles en algún momento pero que desconozco. Escribo y reescribo, dos, tres veces al principio, meto cosas con calzador, voy quitando otras que considero vanas, huecas: la idea es alumbrar algo de lo que no avergonzarme. Lo dejo reposar, vuelvo al texto a deshoras, normalmente para descubrir que no es digno ni hermoso. Pongo y quito cosas que ya había puesto y quitado. Reescribo una decena de veces, voy a la barbería y le corto el pelo al cuento, me explico: los flecos y algunas puntas estropeadas, lo peino bonito, que no me visite el arrepentimiento si lo doy a conocer. Pasan los días y lo que antes se antojaba meritorio ahora me resulta poco apropiado. Entonces, y esto es lo peor de todo, envuelvo el cuento en una mantita de hilo y lo dejo abandonado en la puerta de algún escritor de verdad. De inmediato, echo a correr sin mirar atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-116463141210513049?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=116463141210513049&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/116463141210513049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/116463141210513049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/11/lo-que-yo-hago.html' title='Lo que yo hago'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-112615097358318359</id><published>2006-11-18T23:35:00.000+01:00</published><updated>2007-08-18T11:58:32.922+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Aeronave en forma de poema</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/41341974/"&gt;&lt;img style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" alt="" src="http://static.flickr.com/26/41341974_cf130297ae_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;Yo me iría (te juro)&lt;br /&gt;detrás de unos pasos de gacela resentida,&lt;br /&gt;siguiendo la estela de un tranvía verde&lt;br /&gt;que anuncia un diario con noticias&lt;br /&gt;más bien poco habituales,&lt;br /&gt;conjugando verbos&lt;br /&gt;que apenas tengo por costumbre emplear,&lt;br /&gt;hablando solo acerca del tiempo&lt;br /&gt;bajo una lluvia aciaga de ciudad&lt;br /&gt;y el paraguas descuidado en el maletero&lt;br /&gt;como por olvido pero aposta&lt;br /&gt;tarareando una melodía familiar&lt;br /&gt;de película antigua&lt;br /&gt;y dando todo lo mismo,&lt;br /&gt;mirando una aeronave que pasa&lt;br /&gt;en maniobra de aproximación,&lt;br /&gt;sobrevolando oficinas, azoteas,&lt;br /&gt;putas que esperan,&lt;br /&gt;-creo que viene de Italia- hubieras dicho&lt;br /&gt;el año próximo iremos&lt;br /&gt;en un avión como &lt;em&gt;ese&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;con el cinturón abrochado&lt;br /&gt;leyendo revistas&lt;br /&gt;o mirando por la ventanilla&lt;br /&gt;el suelo firme&lt;br /&gt;aunque para entonces,&lt;br /&gt;apuesto lo que quieras,&lt;br /&gt;habremos dejado de fumar&lt;br /&gt;y de apetecernos tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-112615097358318359?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=112615097358318359&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/112615097358318359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/112615097358318359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/11/aeronave-en-forma-de-poema.html' title='Aeronave en forma de poema'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-112278156048172989</id><published>2006-11-12T06:45:00.000+01:00</published><updated>2007-08-18T11:58:36.151+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Barquita hinchable</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/29846476/"&gt;&lt;img style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" alt="" src="http://photos21.flickr.com/29846476_10cea9c4e0_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un cuerpo (el mismo cuerpo) cambia, cambia como una riada, la misma corriente de agua que nunca es igual, nunca la misma, como nunca lo es un cuerpo cuando corrige su forma o su intención. No es igual. Sabes que no. Ni el cuerpo ni las caricias que te abordan, porque los cuerpos -como los barcos- son abordados por caricias que no piden permiso y algunas, algunas hay que se saltan todas las medidas preventivas, todas las fronteras, todos los cuidados. Lo mismo un temblor, no siempre se tiembla igual . Nada que ver. Como nada tuvo que ver nuestra primera vez. Nos quedaba aprender un poco del otro , nos quedaba esperar y mientras tanto avivar el recuerdo con la piel en guardia, alzada en armas y la colchoneta triste, muy triste, aguardando tirada en el centro del saloncito aquel, nuestro primer territorio atrincherado y la colchoneta crujiendo, soportando nuestra gravedad, nuestros asaltos a diez &lt;em&gt;rounds&lt;/em&gt;, dejándonos querer, aterrizando y acariciando, benditos gerundios casi a ras de suelo y nosotros en nuestra barquita hinchable, remando y abrazados para que no se hundiera nada de aquella habitación, nada de aquella primera vez, nada de aquellos cuerpos nuestros a la deriva .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-112278156048172989?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=112278156048172989&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/112278156048172989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/112278156048172989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/11/barquita-hinchable.html' title='Barquita hinchable'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-116093241247251487</id><published>2006-10-21T09:30:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:58:57.791+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Yayos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La vida es triste. Si es verdad que en un buen cuento se encuentra toda la vida, y si la vida es triste, un buen cuento será siempre un cuento triste.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Augusto Monterroso)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/278981699/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/101/278981699_a03996a322_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/278981699/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Estoy leyendo algunos cuentos de Silvina mientras tomo de forma suave la mano de Pilar. A veces coge mis dedos como para no soltarme, quiere agarrarse fuerte a nosotros, como quien está a punto de caer desde una cornisa al vacío. Se está apagando. Ahora sí. Llevamos escuchando toda la semana que no esperemos que pase de esta noche. Así que cada vez que me despido de Pilar pienso que es la última. Cómo puedo ser tan egoísta y querer retenerla. Hasta hace poco era una bolsa, desde hace una semana es un vegetal. Todos sabemos que lo mejor es que se duerma y, a pesar de todo, cada minuto con ella está siendo un regalo. Los médicos no se explican tanto aguante: “tiene el corazón fuerte”, dicen, y a nosotros nada de eso nos sorprende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta imposible no decirle ciertas cosas, decírselas todo el tiempo, la doctora comenta en un susurro que estar en coma sigue siendo un misterio para todos, un estado de sueño en el que nadie puede asegurar que Pilar escucha. Yo le hablo igual, precisamente porque nadie puede asegurarme que Pilar no escucha. Le acaricio el pelo (nuestro juego favorito) y le digo que está tan guapa como siempre. No es mentira, hay cosas que no se dicen por decir: yo he visto cómo le brotan las lágrimas o cómo parpadea con los ojos cerrados. Lo mismo mueve el pie o el brazo, se revuelve como si no estuviera conforme con lo que le ha tocado vivir últimamente. Le decimos lo guapa que está, que la queremos, que permanecemos a su lado, que no la dejaremos sola ni un solo instante. Pienso que esa mujer parece imposible por su fortaleza. Mi último beso es en sus manos hinchadas y blandas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las noches he soñado con Pilar. Me despierto cada dos horas, tres o cuatro veces en la madrugada. Sueño con Pilar llorando, con Pilar despidiéndose desde el balcón cuando le hacía visitas los domingos, con nuestros gestos de complicidad, despeinándola o hablándole de todas las novias que nunca tendré. Sueño con hospitales donde todos los pasillos son el mismo pasillo. Sueño de forma difusa con la respiración leve de Pilar, con su fragilidad y con una silla de ruedas que ya no ocupa nadie. Cada dos horas, tres o cuatro veces. Todas las noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La abuela ha muerto. Lo dice papá entrando en la habitación y casi tirando la puerta abajo. Todo sucede rápido, como en una película mal contada, hacemos el camino en coche (el mismo camino de la última semana todos los días) en silencio, escuchando el noticiario en la radio. Creo que papá y yo pensamos cosas parecidas, estamos recordando todo lo compartido con Pilar. Quizás los últimos siete días nos han hecho más fuertes, quizás simplemente nos han hecho menos egoístas y hemos aprendido a decir adiós. Papá lleva americana y se ha afeitado. Son los signos que aprendí de él y que me gusta hacer míos; a su manera piensa que, en ciertas situaciones, uno tiene que llevar americana y afeitarse. Son señales que aprendemos y perpetuamos. Es como el capitán que obliga a los oficiales a ponerse la corbata para cenar cuando llevan todo el día sucios y con ropa de camuflaje, rodeados de heridos o de muertos, pero luego cenando con corbata. Cuando murió el abuelo, papá llevaba americana y estaba recién afeitado. Es su manera de preservar la poca humanidad que queda entre nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer más guapa del mundo está en la cama con los ojos cerrados. Hay quien piensa que la muerte es cuando los ojos se convierten en párpados. No hace ni una hora que Pilar es sólo párpados. Tiene todo el cuerpecito cubierto menos el rostro. Las sábanas parecen recién puestas. Le acaricio el pelo. Una de sus hijas entra en la habitación y esconde la cabeza sobre su pecho. La señora que ocupa la 313 B lee revistas al otro lado de la cortina. Ahora no tendrá visitas nocturnas que le molesten a la hora de dormir -me asusta pensar cosas así- pero en cierta manera todos sabemos cuándo es bueno hacerse invisible detrás de la cortina que divide la habitación en dos. Una mujer se ha dejado un paraguas en el cuarto de baño. Después, una enfermera nos pide con delicadeza que salgamos de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La abuela nos contaba siempre la misma historia: que conoció al abuelo en un entierro, el padre del abuelo era el “tío forastero” y el abuelo enseguida fue bautizado en Torrero como “el forasterico”. Al abuelo todo le parecía bien, la abuela tenía más mala leche. El abuelo era flaco como un hilo, la abuela estaba tremenda y hermosa. Los dos últimos años se quedó en nada, pequeña y gastada por la vida. Decía todo el tiempo que se quería morir, que para estar así mejor se iba con el abuelo. El abuelo se jubiló siendo acomodador en los cines de la empresa Parra. La abuela sacó adelante la casa. Ella tenía más carácter que él, pero los dos eran un trozo de pan. Guardo las gafas de la yaya que aún conservan la marca de sus dedos temblorosos -son las últimas que tuvo- y quizás pueda aprender a mirar la vida a través de los cristales de Pilar. Estoy seguro de que el abuelo Lorenzo ha salido a recibirla con una de sus camisas remangadas hasta el codo, con su delgadez infinita y su cara de buena persona, la llamará “Chatica” y ella se las arreglará para echarle la bronca por cualquier tontería, “soso”, le dirá, "mas que soso" y finalmente se alejarán por los pinares de Venecia, Lorenzo con un cucurucho de helado de limón en una mano (el favorito de Pilar) y la mujer más guapa del mundo en la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(En recuerdo de Pilar y Lorenzo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco", Diciembre 2006)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-116093241247251487?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=116093241247251487&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/116093241247251487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/116093241247251487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/10/yayos_21.html' title='Yayos'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-116039006926773256</id><published>2006-10-09T12:33:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:59:02.860+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>El experimento</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/264796509/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/98/264796509_6192da574a_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/264796509/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A ella le gusta ponerme pruebas. Digamos que es una afición que mantiene desde que estamos juntos y que se encarga de cuidar de manera diligente. Normalmente descubro que alguna de las pruebas ha sido establecida una vez que estalla la tormenta entre los dos, justo cuando es claro que no ha sido superada. La tormenta tiene forma de ausencia, de silencio o de llanto amargo, a veces de un aislamiento absoluto. Entonces ella se refugia en su acuario durante largos periodos de alejamiento hasta que decide perdonar mi ineficacia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario prestar atención a la hora de reconocer cada uno de sus experimentos: son delicados y silenciosos. De nada sirve mantener la mirada fija en la suya e intentar averiguar si lo que vendrá a continuación es un ensayo o el  experimento definitivo. Lo hace cuando se arroja en brazos de algún desconocido en las fiestas que organiza el decano todos los segundos viernes de cada mes, lo hace incluso arrojándose en brazos del decano. Utiliza como excusa su torpeza o los tacones de aguja, flexiona las rodillas y alza las caderas como dándose a mostrar, revelando toda su feminidad y su mejor sonrisa postiza. Ese es el señuelo. Ella acostumbra a definirlo como “el difícil arte de la pesca del pez Bobo” y es automático porque enseguida se ve rodeada de un grupo deseoso de nuevas capturas. Me busca con su mirada-flecha que clava en el centro exacto de mi manzana-pecho, es su manera de elevar la apuesta. Luego me presenta ante los demás como un simple amigo o un familiar (esa es la primera de las variantes) de modo que algunos peces se atreven a ser más lúbricos y resbaladizos. Algunos señuelos parecen simples mecanismos, otros la concepción de una auténtica artista o la pesadilla de un inventor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prueba ha comenzado, no sabría decir el momento exacto, pero ya está en marcha y las consecuencias son inesperadas: quizás sea castigado por comportarme como un pez payaso, por no acudir atento y protector, criticará mi aparente desgana y con una languidez sólo propia de ella, insinuará que no me entrego con la pasión que demanda. Si, por el contrario, me acerco al grupo como un escualo tintorera convencido de mis posibilidades -seguro de haber sabido detectar a tiempo el experimento- me hunde con su indiferencia y se dedicará a provocar al pez tropical más vistoso, tonteará con él, hará comentarios de lo encantador o interesante que resulta y reprochará (normalmente en público) mi inseguridad infantil. Es casi seguro que después de esa escena pedirá un taxi y abandonará la fiesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tanteos son aleatorios e infinitos: enferma repentinamente, por ejemplo. Si la colmo de cuidados me critica no haber acudido a un buen doctor, ataca mis métodos poco acertados de dispensar atenciones, el orden en que le suministro las píldoras o le coloco el termómetro. Si llamo a un especialista en enfermedades imposibles, tengo que escuchar que ella es un estorbo del que no me quiero hacer cargo. En ocasiones sugiere que todos sus males desaparecerían si recibiera más cariño de mi parte. En cualquier caso, si decido con carácter juicioso adelantarme a sus reacciones y prever cualquier inconveniente, ella deseará estar sola porque quizás no actué con el apremio necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peor de los experimentos se realiza en el dormitorio cuando baila para mí y se quita la ropa a cámara lenta hasta que, desnuda por completo, se despliega a mi lado en la cama. Suele suceder cuando llevamos semanas sin hacer el amor. En cuanto me abalanzo sobre ella se da la vuelta ofendida porque asegura que sólo anhelo su cuerpo y que además, mi deseo no es limpio sino lujurioso. Lo dice desde el otro lado de la galaxia mientras observo su espalda desnuda y su constelación de lunares, en el instante en el que se abre un agujero negro desde el plisado oscuro de las sábanas y nos engulle a mí y a mi erección como a dos estrellas enanas blancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejo que pasen los días sin atreverme a ponerle la mano encima, temo su reacción y por nada del mundo querría incomodarla. A continuación ella se aleja y se enfría, señala que he perdido el interés o que no me muestro tan apasionado como antes. Suele doblar la apuesta nombrando a otros peces que seguro darían lo que hiciera falta para ocupar el lugar que yo ocupo en su vida, en su confortable pecera llena de anzuelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hoy saldré con un amigo- me dice – No me esperes despierto. Lo comenta levemente mientras chapotea en la piscina y se va alejando hacia la parte profunda, esperando mis preguntas inquisidoras. Sería peor, lo sé y guardo silencio.  Le gusta aumentar la distancia que nos separa impulsándose con un dócil aleteo de pez manta, viendo cómo pasan los aviones que sobrevuelan la urbanización, agarrándose a veces los pechos, como si le preocupara que también en el agua fueran a perder su verticalidad. Los dos sabemos que ella no tiene amigos, que todos los peces de su vida son antiguos amantes  y que, indefectiblemente, yo perteneceré algún día a ese mismo grupo. Hombres bobos fáciles de pescar que aún la desean y a los que pondrá a prueba en lo que será  otro nuevo experimento contra mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca nos damos cuenta de las cosas importantes cuando ocurren, quizás ese es el motivo por el que no sabría decir en qué momento el chapoteo de sus pies se ha vuelto desordenado y torpe, como si no siguiera un patrón concreto. Ella está en la parte profunda y no puedo escuchar bien su murmullo. Agita los brazos, parece asustada pero su actuación es del todo incomprensible. Desde mi posición no termino de entender sus gritos cada vez más ahogados, alzo mi copa de vermú y sonrío, hago un gesto de brindis, como si quisiera decirle que está bien, que entiendo la situación y acepto el farol. A pesar de ser una experta nadadora, pretende simular una indisposición o un desvanecimiento: si actúo pronto, tendré que soportar su burla de más tarde, si me entretengo, me acusará de ser lento y despreocupado. Ha dejado de gritar, no es lo habitual en ella pero tampoco me sorprende,  apenas puedo distinguir una de sus manos luchando (o que parece que está luchando) por mantenerse fuera de la superficie, como una tarántula del revés y sobrecogida que acaba de desprenderse del fino y delicado hilo que nos separa y nos aleja una y otra vez. Tomo otro trago de vermú. El pez manta se detiene y se instala suavemente sobre el fondo. Me empiezo a sentir cómodo en mi papel de eterno examinado, quizás ése sea el secreto de nuestra relación: nunca sabes lo que puede pasar, cuál será la prueba ese día y si, en realidad, el verdadero éxito depende de lo lejos que deseemos &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en su primera versión en la revista cultural "El Desembarco" , Noviembre 2006)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-116039006926773256?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=116039006926773256&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/116039006926773256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/116039006926773256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/10/el-experimento.html' title='El experimento'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115760679120601734</id><published>2006-09-03T05:25:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:59:33.184+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Sopa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/244515197/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/98/244515197_7dd31206d8_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/244515197/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En noches como esta, tiene un sudor tan pegajoso y dulce que podrían hacerse caramelos con él. Es una especie de sopa en las sábanas, se revuelve y no concilia el sueño. Recuerda entonces a aquella chica de las tetas de plástico que le olisqueaba el pecho y las axilas, se acurrucaba como una bola de brazos cálidos y le decía cosas del tipo: me gusta tu olor. Luego se ponía con el culo en pompa y se dejaba hacer. De ella destacaría su colección de tangas de estampados felinos y la constelación de lunares que le nacían en el ombligo. Eso y en todo caso, la facilidad que tenía para sacarle de quicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decide que para conciliar el sueño se podría masturbar un rato pero enseguida se aburre y no puede terminar. A ella también le gustaba su sabor, su sabor y su olor dulce y pegajoso, que le cogiera fuerte de las caderas y le dijera cosas sucias al oído. Cosas sucias alternadas con cosas delicadas. Un día ella se cansó y dejó de ver en él todo lo que antes le parecía exquisito e interesante. En realidad, lo que ocurrió es que lo que al principio le atrajo de manera poderosa, luego le produjo un rechazo infinito. Hay que joderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cae en un letargo suave, está empapado en una sopa dulce que sabe bien. Piensa en lo de casi siempre, lejos de preocuparse o asustarse, se tranquiliza, porque en cierto modo sabe que vendrán otras mujeres que le dejarán en la mesita de noche, los mismos reproches, la misma vieja y conocida sensación de haber vivido aquello una y mil veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115760679120601734?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115760679120601734&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115760679120601734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115760679120601734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/09/sopa.html' title='Sopa'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115590341898345760</id><published>2006-08-12T14:16:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:59:45.877+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Delicadeza</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/218376090/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/57/218376090_6fcd407d98_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/218376090/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo lo que puedo decir es que te hacía dibujos en servilletas de papel (yo, que nunca supe dibujar nada) y que te hice llorar en Nochevieja. Puedo verlo ahora que hace tiempo que dejaste de creer en nuestra casa de paredes de cristal, cuando me brotaban los delirios de la boca y a ti los sueños del ombligo, ¿recuerdas?, quería ser arquitecto de construcciones imposibles, tú una abogada famosa. Buscábamos escondites para estar juntos, hasta que una noche tu señor padre (con sus dos cojones y la pistola reglamentaria) me amenazó con volarme la tapa de los sesos si te seguía viendo. Quisiste dejar la ciudad, ir a cualquier lugar con tal de no estar buscando madrigueras a cada rato, puede que a Barcelona, un cabo primero te hizo compañía en la cafetería de la estación protegiéndote de las miradas sucias y los corazones calientes, hasta que perdió el tren por esperarte. Luego os mandasteis algunas cartas y nunca más se supo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me jodía que te gustara David. David era mucho más guapo, se sentaba en la primera fila y os tenía locas a todas, además era mucho más golfo. Él también te hubiera roto el corazón. El problema es que yo reincidía, te hacía dibujos en servilletas de papel y te hacía llorar en Nochevieja todo el tiempo. Aún así apareciste un año después en el portal, con dos copas y un mini de cava para brindar por tiempos mejores, ahí fue cuando supe que seguías siendo noble a pesar de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos volvimos a ver años después en el Carrefour a la salida del trabajo, en Gran vía paseando a Greta, en algunos restaurantes de la ciudad, en tantos sitios, siempre volviéndome la cara, haciendo como que no me veías y a lo mejor no viéndome, incapaz de reconocer a la persona que había sido y en la que me transformé con el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hace mucho, en la fiesta del manager que decía que nunca se iba a casar pero que al final se casó, alguien me dio tu número. Lo guardé en una bolita de servilleta. Ten cuidado -me dijeron- ahora es madre y esposa, le va bien, es feliz. Estaba eufórico de noche, lo admito, me quedé con la mirada perdida en las luces de color, viendo nuestra historia en diapositivas, tú saltando de alegría en el sofá y devorando una bolsa de patatas fritas, escribiendo un libro que hablaba de nosotros o simplemente cuidando lo que teníamos, sintiéndote orgullosa de nuestra casita de cristal, esa que nunca llegamos a levantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, siempre te pongo como ejemplo, un ejemplo triste: la única mujer a la que le volé el corazón y con la que nunca tuve la delicadeza, ni siquiera, de preguntar en cuántos pedazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Publicado en la revista cultural "El Desembarco" , Octubre 2006)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115590341898345760?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115590341898345760&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115590341898345760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115590341898345760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/08/delicadeza_12.html' title='Delicadeza'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115496303993511551</id><published>2006-08-01T16:59:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:59:49.812+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Rescate</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/209127562/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/70/209127562_3d66dee365_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/209127562/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dormía en la cama donde siempre había dormido con su mujer. Seguía ocupando el lado izquierdo del colchón, como si la mujer ocupara el derecho. La verdad es que, a pesar de estar muerta, de alguna manera todavía lo ocupaba, porque todas las noches, quizás en sueños, lloraba a su lado, lo acariciaba, le decía que era desdichada sin él y que lo esperaba ansiosamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O si no, decía: &lt;br /&gt;-No olvides que tu mujer te espera. Abro los brazos para recibirte.&lt;br /&gt;Y también: &lt;br /&gt;-Morir no es horrible; lo horrible es estar separados. No tardes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de mucho tiempo llegó el día en que el viudo conoció en un club a una muchacha. Esta lo acompañó a su casa y se quedó a vivir con él. La primera medida que tomó la muchacha fue cambiar el viejo colchón por uno nuevo. La muerta no persistió en sus visitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Adolfo Bioy Casares)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115496303993511551?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115496303993511551&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115496303993511551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115496303993511551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/08/rescate.html' title='Rescate'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115403407877976655</id><published>2006-07-26T23:00:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:59:53.363+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Intriga de conejo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/199074834/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/75/199074834_c0ee4ca9b7_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/199074834/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siempre quise recibir los aplausos de niños y mayores, dejarlos boquiabiertos a todos y tener mi propio espectáculo de magia, mis propias partenaires (imagino una delicada Marta Cibelina y una hermosa Rex Canela) y un ayudante de escena disciplinado, quizás un Gigante Blanco de Bouscat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo comenzó a tomar forma cuando me di cuenta que lo de salir de la chistera no era suficiente para que consideraran llevarme con ellos a los mejores viajes. Era evidente que mis intervenciones sólo tenían cabida en espectáculos de alcance menor, y de ese modo decidí ampliar algunos conocimientos mágicos por mi cuenta. El jefe no lo sabe pero, cuando me dejaban a solas entre bambalinas, aprovechaba para aprender poco a poco a zafarme de la jaula, perfeccionando primero y dominando después las técnicas más complicadas del noble arte del escapismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He leído (incluso confieso que he devorado) las páginas de los mejores libros de magia de escena así como cualquier cosa que caía entre mis patitas y tenía que ver con el asunto: suscripciones a revistas especializadas, entrevistas a ilusionistas de uno y otro lado del planeta, reportajes de congresos nacionales e internacionales. Perdí mucho pelo y pasé noches enteras en vela intentando asimilar los nuevos y fascinantes conocimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora puedo decir que estoy preparado para realizar los más maravillosos efectos de ilusionismo de alta competición. Soy capaz, entre otras cosas, de levitar sobre la hierba humedecida por el rocío de la mañana, manipular ramilletes de tréboles frescos y teletransportarme de una madriguera a otra reapareciendo después en lo alto de alguna ermita abandonada. &lt;a href="fism2006.pdf"&gt;Estocolmo&lt;/a&gt; será, sin duda alguna,  mi lanzamiento definitivo al estrellato y quedarán atrás los días de salir de la chistera y trabajar para otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendré mi propia maletita de mago y un trajecito de gala a medida (con pajarita y todo) para recibir los aplausos y los premios. Tendré eso y ropa de temporada para el viajecito a Los Alpes del año que viene. Que ya les vale, dejarme olvidado la vez aquella, con la ilusión que me hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115403407877976655?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115403407877976655&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115403407877976655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115403407877976655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/07/intriga-de-conejo.html' title='Intriga de conejo'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115343305191077341</id><published>2006-07-20T23:59:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T11:59:57.306+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Esquirlas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/194275804/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/76/194275804_2d33da00c9_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/194275804/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aprendí a olvidar todo lo que tenía que ver de una manera o de otra contigo en cuanto alcancé a comprender todo lo que habías roto. Primero fue un silencio roto, después nuestra complicidad de juguete, aquella tarde que llené tu alcoba de globos de colores y no te gustó nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego sería un manojo de verdades rotas, algunos pedazos de papel y las cartas en papel malva, mi orgullo herido –y roto- la lealtad y mi confianza entera, todo roto. Pequeños objetos y detalles cotidianos: una entrada de teatro o para la filmoteca, la carátula de un disco antiguo de Serrat, las zapatillas de estar por casa, unos labios resecos, tu fragilidad y la puerta desvencijada a patadas que nunca más volveríamos a abrir. Todo roto y orbitando a tu alrededor como diminutos satélites fuera de todo orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que quisiste volver con aquella cajita en las manos llena de fragmentos rotos y un botecito de cola de contacto, te hubiera ayudado a recomponer las piezas. Pero no hubo forma de encajar ninguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Ilustración: © Nicoletta Ceccoli)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115343305191077341?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115343305191077341&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115343305191077341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115343305191077341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/07/esquirlas.html' title='Esquirlas'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115229000982924978</id><published>2006-07-14T18:29:00.001+02:00</published><updated>2009-11-04T18:46:20.329+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Desembarco'/><title type='text'>Alianza</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/184145445/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/64/184145445_7eb092042e_m.jpg" alt="" style="border: 0px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/184145445/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo iba bien. Nos queríamos de manera desmedida desde el primer instante, hacíamos el amor con la ferocidad de los hambrientos y nunca faltaron aquellas cajitas de música en las que guardaba alguna sonrisa recién horneada que hacía aparecer como un ilusionista intrépido. Todo el mundo estaría de acuerdo en afirmar que nuestra vida era un circo de tres pistas. Los demás iban asistiendo a las funciones, aplaudían y vitoreaban cada una de nuestras piruetas, admiraban aquella naturalidad tan nuestra de ser dos tan distintos pero tan bien ensamblados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enumerábamos las cosas que creíamos ser y que a lo mejor éramos: ...&lt;span style="font-style: italic;"&gt;un castillo de Lego, un rompecabezas de dos piezas, un par de zapatos de charol...&lt;/span&gt; y toda la pista para nosotros. Nuestra favorita -la central- era la más grande y luminosa y allí caímos rendidos de tanto bailar bajo las luces que bañaban nuestras vidas como una cascada feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un balancín y un carrusel, dos caballitos de mar&lt;/span&gt;, ahora me domas tú ahora te domo yo. Y luego los aplausos y las reverencias bajo la lluvia de confeti. Nos quitábamos el sudor y volvíamos a empezar. Nunca nos hizo falta nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el día en que empezó a germinar la idea de un nuevo número distinto a los demás, el más difícil todavía, al principio pensé en un triple salto mortal o en salir proyectados desde un cañón gigante. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dos proyectiles enamorados.  Una dama y un alfil, un director de orquesta y una violinista rusa&lt;/span&gt;. Apenas hubo tiempo para ensayar la función, apareció en el centro de la pista con un anillo y una sonrisa de satisfacción casi indecente. Le tendí la mano improvisando algún movimiento grácil y quedé a la espera, con un gesto suyo de encantador terrible el anillo aumentó de tamaño, se escucharon algunas exclamaciones de asombro en la pista, entre ellas la mía, me detuve como un colibrí a punto de cambiar de dirección en el aire, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;un lanzallamas y una niña con trenzas infinitas&lt;/span&gt;, para entonces el anillo se estaba transformando en un gran aro metálico y la gente pataleaba en el suelo de tabla a modo de bramido hostil, por un momento (sólo por un momento) creí ver de nuevo su mirada-cervatillo, pero se desdibujó por completo y enseguida fuimos simplemente una mujer vestida de blanco y un completo desconocido en chaqué. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una serpiente y un ratón&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hizo restallar las diez puntas de su azote y con una graciosa voltereta atravesé para siempre el grillete de metal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115229000982924978?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115229000982924978&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115229000982924978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115229000982924978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/07/alianza.html' title='Alianza'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115197009503088711</id><published>2006-06-26T01:40:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T12:02:15.311+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>La tentativa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/181443591/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/70/181443591_e3c371ebd5_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/181443591/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hagamos un experimento. Usted se encuentra desnudo y privado de toda visión (le hemos colocado un antifaz) sobre un gran colchón en el centro exacto de una habitación bien iluminada y acogedora. Le acompañan tres mujeres también desnudas y abiertas, abiertas sin duda como un océano que se navega en muy raras ocasiones, un océano privilegiado. Usted, por supuesto, no puede ver a esas mujeres y viceversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna de ellas lleva perfume alguno, en general nada que pueda ayudar a su reconocimiento. Lo único que se le permite saber acerca de sus acompañantes es que la primera tiene nombre de huracán, la segunda bien podría ser una de sus muchas amantes despechadas y la tercera es su mujer. El orden, por supuesto, es arbitrario. Las tres harán exactamente lo mismo: se sentarán durante apenas un instante sobre su cabeza encajando el sexo sobre su cara. Tendrá que adivinar mediante el sentido del gusto quién de ellas es su esposa. Se le permite como única excepción acariciar una sola vez los pechos de la mujer que usted considere acertada y por tanto única.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si acierta, la mujer que ama recuperará la fe perdida en usted, rechazará posibles amantes venideros -ninguna mujer en su sano juicio sería infiel al hombre que es capaz de conocer mejor que nadie su sabor secreto- y volverán a sentirse como la primera vez que se degustaron mutuamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si falla, su mujer pasará a ocupar una habitación contigua en la que sobre un gran colchón situado en el centro exacto de la estancia, esperarán tres hombres desnudos y privados de toda visión y cuyo único rasgo en común es que hace mucho tiempo que no navegan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Fotografía: © Dominic Rouse)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115197009503088711?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115197009503088711&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115197009503088711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115197009503088711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/06/la-tentativa.html' title='La tentativa'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115048833107748535</id><published>2006-06-21T22:02:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T12:02:19.205+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>De cómo enmudeció</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/171594939/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/54/171594939_9476e3c31b_m.jpg" alt="" style="border: 0px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/171594939/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escribía todo el tiempo para no tener que decir nada que no hubiera brotado antes de la punta de sus dedos, escribía para encontrarse, para escapar de las tormentas y los tsunamis del alma aturdida, escribía para explicar cosas que de otra manera no tenían sentido porque sólo mirándolas desde la distancia tomaban formas caprichosas que se acercaban a la verdad, formas de caballito de mar o de telas entretejidas por manos delicadas y orientales -que al caso venían a ser lo mismo-, escribía para escapar de los injustos y los cobardes, para olvidar antiguos amores que no serían de otra materia sino de papel, amores que volvían de vez en cuando en forma de un mal sueño o de un recuerdo borroso. Escribía para zafarse de noches tan largas como estelas de aviones que nunca aterrizan, siguiendo aquella voz interior que le gritaba por dentro y que decía ser de tarde en tarde la voz del mismo Parménides. Escribía para romperse en otros como él y en otros totalmente distintos, para vomitar palabras que hablaban de todo aquello que le robaba la luz y la mirada de niño, palabras esparcidas como esporas tristes, palabras que nunca hubiera podido escupir de mejor modo que no fuera ese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto escribía que dejó de necesitar hablar, descubriendo que de ese modo, nadie jamás envilecería sus palabras dichas (y no las escritas) puesto que lo escrito siempre resultaría puro y hermoso y lo dicho podría ser malinterpretado o puesto en juicio. Escribía, por tanto, para no perder la fe, para seguir creyendo en algo más grande que todo lo conocido y todo lo venidero. Tanto escribía y de forma tal que empaquetó cada una de sus palabras en un par de maletas, doblándolas con cuidado como si fueran camisas de seda y ese fue todo su equipaje. Sucedió de forma tal, que terminó por perder la voz y enmudeció para siempre, transformándose en alguien que sólo quiso escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Ilustración: © Claudia Moya)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115048833107748535?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115048833107748535&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115048833107748535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115048833107748535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/06/de-cmo-enmudeci.html' title='De cómo enmudeció'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-115071422313740663</id><published>2006-06-19T12:48:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T12:02:22.928+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Varela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Ilusionista en la tele</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/170356231/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/76/170356231_73ba297b84_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/170356231/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En Estocolmo no hay tréboles, hay otras cosas: hay museos y tiendas, un acuario, líneas de autobuses, metro, zoo y muchas islas, hay un salón azul donde entregan unos premios, pero nada de tréboles, y yo me estoy viendo venir lo de la otra vez, &lt;a href="http://puzzle.jorgegonzalvo.com/2005/08/se-fueron.html" target="_blank"&gt;cuando se fueron a los Alpes y me dejaron en casa&lt;/a&gt;, con las orejas gachas y luego pretenden que salga de la chistera con la misma cara feliz de todas las tardes, mientras pasan los días y ellos ensayan sus bailes y sus gestos elegantes, la manera de recibir los aplausos, sus amplias sonrisas y sus milagros, creo que esta vez irán en avión, esa es la otra excusa, que no hay tréboles y que no se admiten conejos en los aviones, pues que vayan pensando en otro Manolo, porque creo mi último número será bien pronto, desapareciendo entre el backstage (dichosa palabrita) o camuflado entre los peluches del carromato de tiro al blanco, y todo porque en Estocolmo no hay tréboles, hay un &lt;a href="http://www.fism.com/" target="_blank"&gt;Campeonato del Mundo de Ilusionismo&lt;/a&gt;, y ya está casi todo preparado, todo menos mi caja de transporte y mi billete, sí -ya sé- no se admiten conejos en los aviones, bailarinas sí, conejos no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota: Si quieres saber cómo es el rostro del &lt;a href="http://www.pedrotercero.com" target="_blank"&gt;único mago capaz de viajar a Los Alpes sin su conejo&lt;/a&gt;, esta tarde en &lt;a href="http://www.aragontelevision.es/" target="_blank"&gt;Aragón Televisión&lt;/a&gt; a partir de las 18:30. Prometo mordisquear todos los mandos a distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Garabatos: © Cecilia Varela)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-115071422313740663?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=115071422313740663&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115071422313740663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/115071422313740663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/06/ilusionista-en-la-tele.html' title='Ilusionista en la tele'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-114891466828591950</id><published>2006-05-21T16:53:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T12:02:28.658+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cecilia Varela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Nubes</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="Photo Sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/155723482/"&gt;&lt;img alt="Nubes" src="http://static.flickr.com/73/155723482_3adb24e138.jpg" height="500" width="164" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me leyeron tu vida en mis manos, aprovechando el rastro de las últimas caricias que dejaste olvidadas antes de marcharte al congreso aquel de Buscadores de Tesoros. Luego nunca más se supo. Alguien me dijo que habías encontrando un trébol de cuatro hojas, una caja de Pandora y alguien que te susurrara al oído cada cinco minutos lo bonita que estabas con tu vestidito y tu canesú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gasté mi última pregunta en querer saber si te iría bien: las líneas de mis manos tristes hablaron de edenes y de constelaciones con tu nombre, decían que llegarías lejos, tan lejos como para vivir en tu nube y no querer bajar al mundo otra vez, todos te echarían tanto de menos que les resultaría insoportable vivir sin tu risa fácil, esa que olvidaste en el cuarto de los secretos donde solías esconderte cuando todo se ponía feo y te entraban los miedos por debajo de la falda. Ya por aquel entonces acostumbrabas a decir que algún día crecerías y te harías grande, que dejarías de llorar por tonterías y aprenderías las lecciones más importantes. No dejabas de repetir lo distante que estaba todo lo que querías alcanzar y que tarde o temprano lo atraparías con tu cazamariposas azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tenías razón, toda la razón del mundo, aprendiste las lecciones, el hombre que vendía prismáticos en la plaza se hizo millonario, yo guardo los míos en un cajón - uno de ellos con visión nocturna- para poder mirarte en tu nube, ahora que sé que cuando lloras llueve a mares y que el cielo no resultó lo bastante lejano para ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Ilustración: © Cecilia Varela)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-114891466828591950?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=114891466828591950&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114891466828591950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114891466828591950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/05/nubes_21.html' title='Nubes'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-114934937705559010</id><published>2006-05-14T17:41:00.001+02:00</published><updated>2008-09-15T09:31:22.879+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Julio Cortázar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos de otros'/><title type='text'>Por escrito una gallina</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/159748939/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/72/159748939_c19ea08c65_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/159748939/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con lo que pasa es nosotras exaltante. Rápidamente del posesionadas mundo estamos hurra. Era un inofensivo aparentemente lanzado Cañaveral americanos Cabo por los desde. Razones se desconocidas por órbita de la desvió, y probablemente algo al rozar invisible la tierra devolvió a. Cresta nos cayó en la paf, y mutación golpe entramos de. Rápidamente la multiplicar aprendiendo de tabla estamos, dotadas muy literatura para la somos de historia, química menos un poco, desastre ahora hasta deportes, no importa pero: de será gallinas cosmos el, carajo qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Julio Cortázar)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-114934937705559010?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=114934937705559010&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114934937705559010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114934937705559010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/05/por-escrito-una-gallina.html' title='Por escrito una gallina'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-114789733280727627</id><published>2006-05-08T22:21:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T12:04:24.878+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Estelas</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/147058018/"&gt;&lt;img style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" alt="" src="http://static.flickr.com/47/147058018_1624fb531e_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo único que realmente importa en la vida es mantener un trozo de cielo azul sobre nuestras cabezas, aunque luego vengan los aviones y lo emborronen todo con sus estelas, aviones que vienen de lejos, de muy lejos, y se entremezclan con las nubes, sobrevuelan alguna playa -digamos australiana- naciendo de sus entrañas cuerpos nubosos tan grandes como un país o como un amor que no se olvida, y entonces miramos, nos preguntamos en voz alta qué será de los ocupantes de las aeronaves, imaginamos que se cogen de la mano antes de elevarse, o que dicen algunas oraciones cuando el comandante anuncia que se agotaron las bebidas alcohólicas y que las azafatas ya no harán el amor en los lavabos, siempre con la mirada y el corazón orientados hacia algún lugar, hacia algún destino, ajustando el cinturón y los asientos en posición vertical, ojeando alguna novela, alguna de las obras maestras, una de Proust por ejemplo, esa en la que dice que lo único que realmente importa en la vida es mantener un trozo de cielo azul sobre nuestras cabezas y entonces pensar que debería ser algo más -ya sabes- la vida o lo que nos contaron que era la vida: saborear algunas derrotas, superar adicciones que nunca debimos tener, conocer el placer de un cuerpo desconocido, ser grandes para los nuestros y dejar una estela de luz en la mesita de noche de la mujer que amamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-114789733280727627?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=114789733280727627&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114789733280727627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114789733280727627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/05/estelas_08.html' title='Estelas'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-114665329696649971</id><published>2006-05-02T23:48:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T12:02:56.306+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Declaración</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/139669324/"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: rgb(0,0,0) 1px solid; BORDER-TOP: rgb(0,0,0) 1px solid; BORDER-LEFT: rgb(0,0,0) 1px solid; BORDER-BOTTOM: rgb(0,0,0) 1px solid" alt="" src="http://static.flickr.com/53/139669324_9a227bb80f_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/139669324/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No me amaba y nunca lo hubiera hecho. Acababa de fulminarme con su arrogancia de niño bien que todo lo sabe, sustentándose en alguna de sus malditas certezas, con la insolencia de alguien que nunca obtuvo una negativa por respuesta, sabiendo que era el predilecto de las doncellas, que podría señalar con el dedo a la futura madre de sus hijos y que esta le sería entregada sin remilgos, aquella a la que engañaría con otras menos selectas, aquella a la que colmaría de desdichas y maltratos, aquella que sería la elegida. A mí, y lo recalcaba con sorna, no me amaba ni me amaría. Eso dijo. Lo dijo sin levantar la mirada, soberbio y esquivo. Deletreando cada una de las negativas. Lejano como una tormenta de verano, como una galaxia a punto de disolverse. Hubiera querido encontrar un mínimo atisbo de ternura en sus palabras, un posible gesto de salvación, algo que le liberara de su destino final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontraron su cuerpo con la sonrisa todavía puesta. Es lo único que no fui capaz de perdonar, su gesto complacido, su manera de rechazar mi entrega incondicional, su burla descarada. En el mismo instante en el que me prometí que no derramaría más lágrimas, le atravesé el corazón y esperé a que vinieran por mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-114665329696649971?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=114665329696649971&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114665329696649971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114665329696649971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/05/declaracin.html' title='Declaración'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-114617884423837881</id><published>2006-04-26T17:58:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T12:02:59.304+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Ni siquiera contigo</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/136377359/"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: #000000 1px solid; BORDER-TOP: #000000 1px solid; BORDER-LEFT: #000000 1px solid; BORDER-BOTTOM: #000000 1px solid" alt="" src="http://static.flickr.com/54/136377359_0c5870fbb6_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Se amontonaban las toallas limpias sobre la cama, al lado de un neceser con las pequeñas cosas de diario: el cepillo de dientes, la crema de manos y un cortauñas. Lo demás lo compraría mañana o puede que nunca. Recogería rápido, sin detenerse a ordenar la ropa interior en montoncitos iguales, sin intención alguna de remediar aquel temblor de piernas y toda esa desgana. Acarició el lomo de Greta y desdobló la nota:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ni contigo, amor, volveré a tener lo que tuvimos juntos"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego continuó deshaciéndose en pedazos mientras el grifo goteaba al fondo del pasillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-114617884423837881?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=114617884423837881&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114617884423837881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114617884423837881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/04/ni-siquiera-contigo.html' title='Ni siquiera contigo'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-114617658354399686</id><published>2006-04-20T00:21:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T12:52:36.114+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poemas de otros'/><title type='text'>Bébetela</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dile cosas bonitas a tu novia:&lt;br /&gt;«Tienes un cuerpo de reloj de arena&lt;br /&gt;y un alma de película de Hawks.»&lt;br /&gt;Díselo muy bajito, con tus labios&lt;br /&gt;pegados a su oreja, sin que nadie&lt;br /&gt;pueda escuchar lo que le estás diciendo&lt;br /&gt;(a saber, que sus piernas son cohetes&lt;br /&gt;dirigidos al centro de la tierra,&lt;br /&gt;o que sus senos son la madriguera&lt;br /&gt;de un cangrejo de mar, o que su espalda&lt;br /&gt;es plata viva) . Y cuando se lo crea&lt;br /&gt;y comience a licuarse entre tus brazos,&lt;br /&gt;no dudes ni un segundo:&lt;br /&gt;bébetela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Luis Alberto de Cuenca)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-114617658354399686?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=114617658354399686&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114617658354399686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114617658354399686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/04/bbetela.html' title='Bébetela'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-114570595394430807</id><published>2006-04-15T13:37:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T12:03:07.016+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Farándula</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/132838253/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/47/132838253_fdbb98a3f2_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/132838253/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Vivo en una tele extraña,&lt;br /&gt;habitada por escritores de noticias&lt;br /&gt;que recorren los pasillos arriba y abajo&lt;br /&gt;”plumillas” -que diría alguien-&lt;br /&gt;parecen tener prisa&lt;br /&gt;y  preocupaciones mayores&lt;br /&gt;(alguien apresó&lt;br /&gt;las máquinas de escribir,&lt;br /&gt;las estilográficas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Parker&lt;/span&gt;,&lt;br /&gt;y en su lugar los ladrones&lt;br /&gt;dejaron instrucciones precisas&lt;br /&gt;acerca de cómo emplear&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Times New Roman&lt;/span&gt; tamaño doce&lt;br /&gt;sin que se rompa el mundo&lt;br /&gt;ni la fotocopiadora)&lt;br /&gt;Antes del noticiario&lt;br /&gt;-Segunda Edición-&lt;br /&gt;ajustan sus corbatas&lt;br /&gt;y ensayan la sonrisa,&lt;br /&gt;todo para que puedas&lt;br /&gt;sintonizarlos cada día&lt;br /&gt;en un horario incierto,&lt;br /&gt;en una tele extraña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-114570595394430807?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=114570595394430807&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114570595394430807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114570595394430807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/04/farndula.html' title='Farándula'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6284224.post-114502266591526523</id><published>2006-04-09T15:51:00.000+02:00</published><updated>2007-08-18T12:03:11.345+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Jacobo Fuentes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/puzzle/128365027/" title="photo sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/52/128365027_c9f1010caf_m.jpg" alt="" style="border: 1px solid rgb(0, 0, 0);" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jacobo Fuentes es contrabajista en un cuarteto de jazz. Le acompañan cada noche un batería borracho, un pianista con nueve dedos (el que falta lo perdió en una apuesta) y un saxofonista con anticuerpos. En realidad lo único cierto en la vida de Jacobo es su apellido: Fuentes, porque le brotan las corcheas del mástil como si fueran chorros de esperma musical. Su nota favorita es la redonda, le gusta creer que las cosas tienen nombres generalmente acertados y que la redonda –por tanto- se llama redonda por algún motivo filosófico que relaciona el concepto de verdad con la esfericidad de las formas (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;la bien redondeada forma de la verdad&lt;/span&gt;) y de los senos. Jacobo habla poco y las pocas veces que habla suele decir que los senos son redondos como verdades y que cuanto más redondos son, más verdad descansa en ellos. Jacobo toca el contrabajo porque aprendió enseguida a distinguir que el sonido que emitía aquel instrumento era como el lamento de un animal marino que llora, un bramido triste y pesado. Tiene, además, gastadas las yemas de los dedos de tanto acariciar pechos fríos y pequeños como piedras lunares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que si investigamos más en la vida de Jacobo (porteño y amante de los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;gnoquis&lt;/span&gt; y el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;bifé&lt;/span&gt;) resulta que es amigo de emplear cosas sin cosas, o cosos sin cosos que es como a muchos argentinos les gusta decir a las cosas de modo genérico, así que Jacobo toma el café sin azúcar, alimentos que no saben a nada y lee libros (más bien los ojea) sin contenido alguno que por otra parte nunca logra entender. Además le gustan las mujeres sin sexo o sin senos, lo que viene a significar que tienen pechos diminutos o el sexo cerrado como un pistacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de las actuaciones toma bourbon, rememora o tararea temas de Pastorius y acostumbra a tener sexo en su camastro de la pensión de Gran Vía con dos gemelas tristes también con sexo de pistacho. Es su rito particular, luego es capaz de tocar cada noche horas y horas pensando en esas mujeres lánguidas. Por eso cuando Jacobo hace llorar su contrabajo, lo hace al tiempo que piensa en mujeres sin sexo, mujeres de senos diminutos pero redondos como verdades, mujeres de catre y hostal, mujeres para ser retratadas en blanco y negro cuando suena alguna tonada triste, melodías agónicas que se le escapan de los dedos (dedos gastados por el tiempo, dedos sin yemas de tanto acariciar mujeres pistacho y las cuerdas de su contrabajo), dedos que chasquea de vez en cuando para marcar el compás o para señalar el comienzo de un solo interminable, y mientras tanto el público entregado en un silencio respetuoso, quieto, estremeciéndose de tal modo con las semicorcheas tristes de Jacobo que ya no son capaces de levantarse de nuevo de sus asientos ni de sus propias vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6284224-114502266591526523?l=jorgegonzalvo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6284224&amp;postID=114502266591526523&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114502266591526523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6284224/posts/default/114502266591526523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jorgegonzalvo.blogspot.com/2006/04/jacobo-fuentes.html' title='Jacobo Fuentes'/><author><name>gonzalvo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://www.terra.es/personal5/jorgegonzalvo/magic.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
